[B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Theodore Worthington el Mar Abr 02, 2013 6:09 am

No hubo un solo instante en que ese hombre de incuestionable magnificencia dirigiese una mirada siquiera de menosprecio en dirección a la joven que su profesor de pociones hacía avanzar hasta él, circunstancia que no sufrió cambio al quedar su identidad en evidencia ni ante el escándalo posterior de sus clamores sin sentido. Porque los niveles jerárquicos que separaban a Theodore de la alumna eran abismales, irremediablemente opuestos, de modo que la posibilidad de que este prestase atención a un ser que no lo merecía era simplemente inexistente. Reconocía la realidad de un pasado donde ese mismo hombre hubiera sometido a sus disposiciones a esa joven que ahora clamaba por una ayuda que no llegaría, sin embargo, aceptar las circunstancias de un ayer más arrebatado y menos estratégico no alteraba de forma alguna un presente en el que nadie merecía el privilegio de dirigirse a él con las formas que la estudiante Laròcque manipulaba. Aguardó paciente a que las súplicas se convirtieran en un sollozo apenas audible, explorando a sus silenciosos auditores a medida que la espera se extendía, para regocijarse en la sorpresa temerosa que muchas miradas dejaban al descubierto y disfrutando especialmente con las expresiones divisadas en la primera fila. Aún si haber sido el autor de la maldición que cada alumno ostentaba en su rostro, sabía lo que ellos veían y seguirían viendo hasta el final de la instructiva platica. Los más fuertes sufrirían un estado de perturbación que con probabilidad resultaría permanente, pero los débiles no tendrían más remedio que ceder a la locura.

Vuestra compañera —retomó su discurso como si jamás hubiera hecho una pausa cuando el silencio le permitió continuar— ha calificado para serviros de ejemplo este día a raíz de sus imperdonables faltas —Dedicó una última mirada a los asistentes antes de retomar su caminata, esta vez realizándola en torno a la estudiante en cuestión, dotando cada paso de calculadora lentitud. La inclemencia rígida de su andar lo revestía de una grandeza siniestra e inigualable, presta a invocar el caos de su poder ante cualquier provocación que justificara semejante proceder. La calma del susurro expulsado de sus labios congelaba por si misma—. Ausentismo a clases, caminatas nocturnas, completo desacato a las más básicas instrucciones implementadas —a cada nueva ofensa descrita el timbre de gravedad era más notorio, pero también más peligroso—. Todas faltas castigables... pero ninguna tan aberrante como la que ha de situarla esta tarde ante vosotros —acabando de realizar su segunda vuelta alrededor de la inmovilizada prisionera se detuvo a su lado. Y por primera vez desde su llegada la frialdad cruel de sus ojos se concentró en ella—. Las calumnias que tienen al director por objeto, las inagotables habladurías y las difamaciones a mi autoridad... no tienen cabida para el perdón luego de ser creadas. Recibí sugerencias para otorgaros libertades, para que vuestra estadía aquí no presentase cambios con mi mandato. Pero el tiempo me ha ayudado a comprender que no acatáis órdenes al pie de la letra a menos que estas sean entregadas en estrecha unión a una amenaza abierta. Aquí os ofrezco una abiertamente ilustrativa.

Sus negros zapatos de reluciente cuero avanzaron un paso en dirección a la alumna, enterrando apenas sobre su cuello la varita mágica luego de posicionarse él mismo tras ella. Así se aseguraba de que en todo ángulo fuera visible la delicada figura que liberó de sus amarras al desviar el curso de su instrumento por el intervalo de un segundo. Inertes, las cuerdas cayeron al suelo tras un mudo encantamiento que ordenaba su afloje. La otra mano, esa que no sostenía la varita, iría a posarse sobre la unión entre cuello y hombro de la joven de un modo tan cuidadoso que por un segundo el gesto conseguiría insinuarse afectuoso, instante que se disolvería de golpe cuando la voz severa volvió a remecer la atmósfera—. Señorita Laròcque —su impasible tono podía percibirse a lo largo de todo el gran cuarto a pesar de ser dirigido a una sola persona—, la considero lo suficientemente capaz como para identificar la pena que se equipara a la gravedad sus delitos...
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Darcy M. Ephram el Mar Abr 02, 2013 7:33 pm

La mera presencia de Theodore le producía escalofríos, no obstante, se esforzó en disimularlo, reposando su cabeza sobre el hombro de su hermano, con la tranquilidad que la caracterizaba usualmente. Aceptó la mano que Démian le ofrecía, esbozando una sonrisita traviesa al oír como él trataba en vano de oponerse a que ocupara aquel sitio a su lado. La aliviaba no haber visto aún la presencia de Vanni por aquellos lares; todavía recordaba su encuentro con miedo y, como respuesta a aquella evocación de su memoria, una pesada piedra pasó a reemplazar el sitio donde antes se encontraba su estómago. Debería hablarlo con su hermano, especialmente a partir de los comentarios que Lilith le había hecho sobre el artículo. De pronto, el contacto con Démian se le antojaba extraño y distante, por lo que apretujó más todavía su mano entre las suyas, intentando reencontrar la calidez que acababa de perderse.

-Dém, luego de-debo hablar d-de algo c-conti... -su susurro se vio interrumpido por la entrada de uno de los profesores, arrastrando a lo que parecía ser una persona. Cuando se descubrió su rostro, lanzó un gemido de sorpresa, reconociendo a una de sus compañeras de curso, esa chica extraña que estaba medio loca. Se hundió aún más en su asiento, no le gustaba verla rodeada de cuerdas, sentía que algo malo estaba por suceder. Su cuerpo comenzó a temblar mientras sus oídos recibían las palabras de Theodore como penetrantes puñales que sólo servían para incrementar su pánico.

Se acurrucó en su butaca, ocultando el rostro detrás de las rodillas al tiempo que la varita de Worthington se posaba sobre el cuello de Françoise-. N-no le sucederá nada malo, ¿o sí? -nunca había tenido mayor trato con ella que rehuirle cuando se acercaba con su extraño andar y su particular comportamiento, pero aquello se veía tan pero tan mal... Los nervios estaban a punto de comerla viva.




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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Luparia Betancourt el Mar Abr 02, 2013 8:59 pm

En aquellos momentos sentía la exacerbada necesidad de encender un cigarrillo y envolverse en una nube de humo, sintiendo la nicotina reavivar cada uno de sus nervios. Sin embargo, no podía arriesgarse a cometer un acto semejante delante de tantos profesores y del director mismo, pues no sabía las consecuencias que podría acarrearle. Y lo cierto es que tampoco tenía la más mínima intención de averiguarlo. Valoraba lo suficiente su ahora consumida existencia como para ponerla en juego por algo semejante. Lo que sí no tenía la más mínima duda de que huiría en cuanto pudiese de aquel sitio y se iría a los jardines a fumar hasta que la noche cayese sobre el College. Sus ojos se desviaron hacia el recién llegado Sweezy, opacando por unos instantes aquellos pensamientos. Contempló la marca que los unía a ellos y a unos cuantos más como los idiotas que sólo habían buscado divertirse un rato en una fiesta y luego volvió su mirada al frente, hasta donde Worthington se encontraba, iniciando uno de sus largos y pesados discursos con aquella voz monótona que no dejaba de causarle repelús por mucho que se acostumbrase a escucharla.

Segundos después, Weasley hizo su aparición empujando a alguien hasta donde se encontraba Theodore. Emitió un leve gritito de horror cuando la capucha quedó al descubierto y ella misma le devolvió la mirada, lanzando luego desaforados chillidos que no alcanzó a descifrar. Un escalofrío recorrió su espina dorsal, mientras que sus uñas se clavaron en los apoyabrazos, obligándola a contener un quejido de dolor al partirse una de ellas.

Sus oídos eran incapaces de percibir las palabras que el director estaba pronunciando en aquellos momentos. Sus ojos se habían cerrado con fuerza en un intento de despertar de aquella extraña pesadilla en la cual no tenía idea de qué estaba sucediendo y que no le gustaba en lo absoluto. Maldición, detestaba ser tan asquerosamente débil. Desde la muerte de su hermano no había hecho más que ir desintegrando poco a poco la fortaleza interna que le había llevado toda una vida forjar.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Statue of Liberty el Vie Abr 05, 2013 3:21 am





Para cuando Theodore Worthington prosiguió con su discurso, aquellos que continuaban observando sus propios cuerpos atrapados -los portadores de la lágrima de sangre- sobre el escenario presenciaron una escena completamente dispar a la realidad en curso.

En lugar a la caminata iniciada por el director, lo vieron verbalizar una maldición de tortura hacia sus cuerpos atrapados entre las cuerdas. El dolor que comenzó a expandirse hacia las extremidades de los implicados convertía aquella visión en una realidad convincente. A su alrededor, sólo visible a sus ojos, el público despertaba de un profundo ensimismamiento para alentar la tortura.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Osmund Burroughs el Vie Abr 05, 2013 4:12 am

Los mofletes de Osmund se inflaron como de costumbre cuando sonrió, viendo que su africano amigo Makori se acercaba hasta él para sentarse a su lado. La idea le fascinaba, pues el show iba a ser mil veces más divertido si tenía alguien con el que comentar las grandes hazañas que vería. ¿De qué se trataría? Mientras esperaban juntos a que el lugar se llenara, el pequeño Caeruleum había atiborrado a su brillante compañero con diversas suposiciones de todo tipo. Si nadie lo detenía, Puffskein podía parlotear hasta quedarse sin voz. Pero lo que en aquella ocasión detuvo su conversación fue el inicio de la presentación, que supo estaba por venir cuando el director empezó a hablar. Sin poder contener su emoción, sacudió con una infantil ansiedad el hombro del Smaragdium que quedaba a su alcance, para liberar un poco de la energía contenida.

Pero su sonrisa comenzó a desvanecerse cuando vio que en el escenario ponían a una chica que había visto un par de veces por los pasillos, una alumna de los cursos más grandes. ¿Qué hacía ahí, toda amarrada y gritando como loca? ¿Y por qué el resto del público estaba tan callado de pronto? Hacía un esfuerzo por concentrarse en lo que pasaba, pero no le encontraba ni pies ni cabeza a las palabras del director, que caminaba al rededor de la chica Phoenîceum de una forma muy extraña. Él al menos no había hecho nada malo como para que quisieran enseñarle a ser obediente, pues si era bastante cierto que no era un alumno prometedor, jamás se había saltado ninguna regla del colegio. Puso a trabajar su cabecita hasta que al fin creyó encontrar una explicación lógica a todo ese panorama. Y cuando lo hizo codeó ligeramente a su amigo—. Oye... Kib —le susurró tan bajito como pudo, sin despegar la vista del escenario. La escena desarrollada lo tenía completamente atento—. ¿Tú sabías que el director Worthington y la chica se dedicaban al teatro?

Era imposible saber hasta qué punto se vería afectado cuando el grueso cortinaje de inocencia que cubría ahora sus ojos finalmente se descorriera.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Françoise A. Laròcque el Vie Abr 05, 2013 6:47 am

Françoise era completamente ajena a la muchedumbre que la observaba, indiferente al pánico que parecía haberse apoderado de las expresiones de algunos de los presentes. Ella sólo tenía ojos para el amor de su vida, el sentido de cada latido de su corazón, la luminaria que guiaba su caminar por aquel tortuoso sendero que constituía su existencia. Y a él clamaba a gritos que la escuchase, que la cobijase una vez más en sus brazos... que al menos, la contemplase con sus ojos azules como el océano por la mañana. El tenor de su voz fue reduciendo su intensidad, hasta volverse un susurro confuso cuando finalmente, en medio de su discurso, Theodore posó su mirada en ella.

-Theodore... -gimió, con sus cuencas grisáceas humedeciéndose por el peso de las lágrimas que no tardarían en derramarse como pequeños ríos de emoción por sus mejillas. Era incapaz de oír y mucho menos de procesar las crueles palabras que no tardarían en acarrearle graves consecuencias. Sólo tenía un sentido vivo en esos momentos y lo estaba utilizando a la máxima potencia para derretirse en llanto frente a la mirada del ser que más amaba.

Trató de seguir el camino que tomaba el magnánimo Director, pero se topó con la punta de su varita, que le obstruyó el paso y la obligó a mantenerse con la mirada hacia el frente. En su interior todo se hizo silencio, no comprendía que era lo que pasaba, sólo sabía que necesitaba volver a contemplar sus irises azulados para sentirse completa una vez más. Cuando las cuerdas liberaron su cuerpo, el entumecimiento se hizo presente en éste, debilitando de pronto sus extremidades y, de no haber sido por la mano que se extendió gloriosa para sostenerla y otorgarle la salvación, se hubiese precipitado al suelo. Todo su ser se estremeció al sentir el gélido contacto de Worthington sobre su cuello y Laròque estalló en chillidos una vez más, sin poder contenerlos y completamente fuera de sí.

-¡Por favor, Theodore! ¡Mírame! ¡Te lo suplico! ¡Hazme tuya una vez más! ¡Theodore! ¡Theodore! -su frágil figura trató de inclinarse para buscar cobijo en su amado, sollozando y lanzando exclamaciones que resonaban en cada rincón del auditorio. Lo que no sabía, era que esos mismos actos que intentaban encontrar la liberación de su propia alma de la pena que la acosaba, iban a acabar por condenarla.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Démian A. Ephram el Miér Abr 10, 2013 4:39 am

El presentimiento se cumplió.

Aún agarrotado por la confusión y un sombrío ensimismamiento, absorto en una escena de la cual no conseguía apartar la mirada, captó el momento exacto en que el director apostó a la alternativa de iniciar un espectáculo siniestro donde él mismo se convertía en el protagonista. Se vio caer se bruces ahí sobre el escenario, cuando el hombre de funesta mirada inició la terrible ofensiva de una tortura. Se vio apretar los dientes, ocultar el rostro y retorcerse de dolor bajo las cuerdas interminables... y también sintió el dolor. Intenso, real como su propia vida.

La mano que sostenía la de Darcy se separó con un movimiento convulso cuando la insoportable sensación se apoderó de su cuerpo, tensando sus músculos de un modo bien distinto al originado por sus desconfiados recelos. Era una rigidez dolorosa que parecía bien dispuesta a desgarrar las fibras musculares ante el primer movimiento desafortunado. Intentó moverse lo menos posible de sobre su asiento y disimular su padecimiento, aún observándose frente a él. Y aunque lo consiguió en considerable medida, no tuvo la misma suerte con los silenciosos quejidos involuntarios que escapaban de sus dientes a cortos intervalos. Sus oídos se repletaban de un clamor entusiasta y sediento de violencia que -de algún modo él lo sabía sin necesidad de evidencias- llegaba desde sus espaldas respaldando ciegamente las acciones del director.

La peor parte vendría, sin embargo, cuando reunió la fuerza de voluntad suficiente para apartar la mirada de la humillante visión de sí mismo que se le presentaba para descubrir con ojos desmesurados por el dolor y la sorpresa que su hermana era parte de la masa inclemente que se había unido a los gritos desaforados que insistían en la tortura consumidora de sus fuerzas. Despiadada, agresiva... celebraba su debilidad. Constituía aquella una imagen de terrible pesadilla, de tormento paralizante, pero tan vívida como cualquiera de sus sonrisas avistadas en el pasado.

No podía ser cierto. No. No podía.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Theodore Worthington el Jue Abr 11, 2013 4:43 am

La respuesta era incorrecta.

Mantenía su faz una rigidez tranquila e insondable, seca y ruin, temible hasta el punto exacto en que conocía podía mantener el temor aflorando en cada mirada que contemplaba la escena. En su interior, sin embargo, percibía el modo claro en que su impasibilidad iba cediendo espacio seguro a la pérdida de su paciencia, avance cuya celeridad incrementaba a cada nuevo y doliente clamor proveniente de la joven estudiante que a él se dirigía.

Aberraciones, injurias y herejías era todo cuanto decodificaba su mente. Una tras otra, abusando de la mínima confianza que él en su calidad de máxima potestad había convidado a cada habitante en el edificio de la prestigiosa institución a su cargo. Ya había sido categórico en anunciar públicamente que la talla de esas faltas eran tales que no existía posibilidad alguna de perdón. Conocía la misión que solo a él correspondía cumplir ante los presentes y no se compadecía al comprobar que las revelaciones contenidas en la tormentosa y suplicante marea de palabras articuladas por la joven Laròcque anunciaban su absoluto desconocimiento por el destino que la aguardaba. Por un efímero segundo lo invadió la humana curiosidad que lo llevó a preguntarse si los espectadores entenderían mejor el desenlace que se arrimaba sobre el auditorio con una fanfarria silenciosa y espeluznante. La incertidumbre se desvaneció cuando comprendió la necesidad de continuar.

Si desconoce la pena —por primera vez desde el inicio del espectáculo, Theodore Worthington alzó la voz para que pudiera oírse por encima de los reparos de la alumna, ignorando cada una de las peticiones contenidas en estos hasta conseguir acallarlos con el autoritarismo violento que para entonces se impregnaría en su timbre funesto—, me deja usted sin mayor alternativa que la de indicársela para aclarar sus confusiones. No se encuentra aquí en condiciones de exigir nada que no sea suplicar a que le confiera su sentencia —la perturbadora tardanza con la que se inclinó entonces sobre el oído de la alumna le permitiría susurrar las próximas aseveraciones con un volumen que solo las volvería para ella audibles—. Le prometo piedad, en retribución a la utilidad que alguna vez me prestó. Pero no existe otro don que esté dispuesto a entregarle. Theodore Worthington jamás olvida las gracias que le son regaladas.

A partir de aquel momento los eventos comenzarían a sucederse con una velocidad vertiginosa, frenética y arrasadora cual tormenta de la que es imposible escapar cuando ya se está en medio de ella. De modo que todos estaban obligados a sumergirse en el torbellino de que se oía llegar.

La mano que antes sostuvo a la joven se estrelló con una violenta bofetada contra su mejilla para derribarla sobre las tablas que constituían el escenario donde se llevaría a cabo su última función. La repentina distancia no había conseguido sin embargo que la varita del director dejase de apuntar por un segundo a su único objetivo. Él jamás bajaba la guardia. Porque era Theodore Worthington, el hombre que transformaría el mundo en su conquista personal, el hombre que ganaba nuevos seguidores cada nuevo día... el hombre que a cada nuevo paso escribía la historia de su transformación a una divinidad de poder absoluto. Cuando sus labios volvieron a separarse, el grito de advertencia gestado se desperdigó por los asientos, empapando cada uno con venenosa intención—.
Este es el día en que aprenderéis que mi paciencia tiene un límite. Cada desafío consta de un precio que debe ser pagado. Y jamás existirá en Clevermont College deuda que permanezca impaga. ¡AVADA KEDAVRA!

El cegador destello verde detuvo el tiempo.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Françoise A. Laròcque el Sáb Jun 08, 2013 10:41 pm

Sus quejidos acabaron por convertirse en un lastimero llanto, como el de un cachorro perdido que se encontró sorpresivamente a merced de una tormenta en medio del sombrío invierno. Así se hallaba ella, encadenada en cuerpo y alma al sometimiento del Director, de quien no comprendía el por qué de su súbita indiferencia. Deseaba alcanzarlo, volver a unirse en un complejo todo con él, pero lentamente en medio de su desesperada pena comenzaba a comprender las dimensiones del muro que se había erguido entre ambos. Él ya no era aquel que había sido, y sin él, ella no era más que nada. Sus rodillas golpearon pesadamente el suelo, al tiempo que sus ánimos se rompían en mil pedazos con aquel golpe sordo que su cuerpo emitió al desmoronarse contra el escenario.

El susurro de Theodore recorrió su cuerpo como una chispa eléctrica, estremeciéndola hasta lo más profundo de su ser. Las lágrimas continuaron rodando por sus mejillas, dichosa de poder contar -si no con el amor- al menos con la misericordia de Worthington-. Gracias, mi amado -lloriqueó, sorbiendo con fuerza los mocos que resbalaban por sus fosas nasales. El modo en que su interlocutor la aferraba estaba lejos de ser amable, pero aquello no parecía importarle, pues le bastaba saberse protegida por la omnipotencia que éste desprendía. Cerró los ojos, saboreando la piedad que él le otorgaba, sintiendo un mero consuelo para su desdicha desapareciendo momentáneamente entre los recuerdos de aquellas oscuras y sombrías épocas en los calabozos. Las añoraba, las necesitaba enormemente. Fue allí donde descubrió la verdadera esencia de su ser, lejos de las estúpidas pretensiones de perfección bajo las cuales la habían educado.

Había necesitado caer hasta lo más hondo para renacer y desprenderse de aquella capa de hipocresía que la había rodeado desde la niñez. Gracias a Theodore había logrado forjarse en su verdadera identidad. Y ahora, él le ofrecía su gracia, aún después de todo lo que había hecho por ella. Eso era más de lo que podía llegar a aceptar. Un violento encontronazo de su puño con la mejilla de Françoise pareció reconfortarla, sintiendo aquel dolor como un pequeño precio que debía pagar para poder finalmente saldar sus deudas. Muy en contra de lo que habría podido imaginarse cualquiera a raíz de lo que había sucedido antes, hecha un maltrecho despojo humano contra la madera que constituiría su último reposo en vida... rió.

No con histeria ni locura, sino con felicidad. Su carcajada sólo duró un segundo, pero aquello le bastó para sentirse plena, viva. En el dolor que le producía el golpe que le había inflingido Worthington, había encontrado la paz. Un fogonazo de luz verde se encargó de callarla, haciendo que su cuerpo, milésimas de segundos antes convulsionándose por su risa, quedara inerte en el suelo. Su rostro, cubierto por la desgreñada cabellera rubia, aún conservaba una sonrisa que en ese momento permanecía oculta al público, como un secreto prohibido que nadie más que su bienechor podía develar. Su alma se esfumó con la misma rapidez con que un grano de maíz desaparece en las profundidades del abismo, abandonando aquella cárcel que tanto tiempo la había mantenido aprisionada.

El eco de su risa había sido ahogado por los gritos del director, pero en el silencio que había seguido a la maldición asesina, un último susurro pareció perderse en el vacío, regalando a su amado una última caricia.

-Theodore...

Y luego se hizo la calma.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Darcy M. Ephram el Jue Jul 04, 2013 11:26 pm

Darcy permaneció aferrada a su hermano, intentando concebir un mínimo consuelo para los nervios que se forjaban en su interior. No obstante, la ausencia de una respuesta por su parte y el hecho de que apartara súbitamente su mano de la de la pequeña, no hicieron más que incrementar su pánico. Sus rodillas se elevaron hasta su pecho y se hundió en su asiento, sin dejar de contemplar al muchacho.

-¿Dém? ¿Qué te s-sucede? -balbuceó, con los ojos repentinamente húmedos. Un par de lágrimas corrieron por sus mejillas al ver que éste no parecía reaccionar a sus palabras. ¿Había hecho algo mal? ¿Estaba enfermo? ¿Ella lo había hecho enojar? ¿Lo había afectado algo de lo que estaba sucediendo? ¿Qué? ¡Qué! La cabeza empezaba a dolerle, presa del terror que le causaba todo aquello.

-¡Dém! -chilló, sin importarle el hecho de quebrar el silencio. No había escuchado el discurso de Theodore, preocupada más por su hermano que por la joven tumbada sobre el escenario. Pero justo en ese momento la maldición asesina llegó a sus oídos y el destello de luz verde la hizo volver el rostro hacia donde se encontraba la pareja que protagonizaba el espectáculo. El ruido del cuerpo de Françoise al caer, la mirada del director... No, no, no...

-¡NO! ¡NO! ¡NO! -sus manos se cerraron en torno a su boca, horrorizada. Por favor, debía ser un sueño. Ahora mismo iba a despertar. No podía ser, no. Por favor, por favor. Démian, despiértala, dile que no es cierto. Era todo demasiado tétrico, violento, sangriento. Temblaba, lloriqueaba, desfallecía en el miedo que le producía aquella pesadilla. Rogaba que fuese todo fruto de su imaginación. No podía soportarlo. No otra vez, no...

Por favor...





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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Statue of Liberty el Vie Jul 05, 2013 1:32 am






En el momento en que el cuerpo de Laròcque golpeó el suelo, los efectos de la ilusión, sufridos por los malditos por Slaughter, llegaron a su fin.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Osmund Burroughs el Vie Jul 05, 2013 8:32 pm

Si su amigo llegó a articular alguna respuesta, el pequeño Osmund no tuvo ocasión de oírla. Porque cuando el llanto desgarrador de la joven sobre el escenario inundó cada espacio del auditorio y se interpuso entre ambos muchachitos, la atención del Caeruleum retornó veloz a la tétrica escena. Tal vez para demostrarse que podía ser más culto de lo que la mayoría creía, estaba decidido a comprender de qué iba la obra y así poder comentarla después con sus compañeros; ¡ya no iban a poder burlarse! Inclinado sobre su asiento, entrecerraba los ojos para no perderse un solo detalle. Los gemidos de la chica empezaban a incomodarlo. Demasiado. Y las palabras secretas que el alto hombre depositaba en el oído de la joven, todavía más. Pero nada iba a impedirle mantener su forzada concentración.

Se removió un poco, pero sus pequeños ojos no se despegaron un solo momento de todo cuanto se desarrollaba ante ellos. Albergaba la sospecha de que la parte más importante de la escena estaba por llegar cuando vio que un serio Theodore Worthington abofeteaba a la chica con una furia brutal que, por un momento, le pareció completamente real. Pegó un saltito de sorpresa sobre su asiento, ya sintiendo que el nerviosismo desbordaba de sí cuando la atacada, en lugar de defenderse, prorrumpió en carcajadas que a sus infantiles oídos llegaron siniestras, sometidas a un nivel de trágica paradoja que él jamás había experimentado.

Sobre esas risas ausentes de sentido, las palabras imponentes del hombre junto a ella le sonaron extrañas, horrorosas. ¿De qué desafíos hablaba? Ya no estaba tan seguro de que toda aquella palabrería fuera un simple monólogo; los estaba reprendiendo a todos. Aunque distinguió la resolución en el rostro del director no fue capaz de adivinar lo que se avecinaba. Decodificó la maldición asesina mucho después de que el destello verde terminase con las acciones protagonizadas por la muchacha. El grito de espanto se atoró en su garganta, pero no hizo falta dejarlo salir; el resto de los presentes compartía su sentir con jadeos y llantos que se convertían en un único e inconfundible lamento de terror.

Reaccionó encogiéndose en su asiento, pero mantenía un resquicio de esperanza que lo obligaba a no apartar la mirada del cuerpo tendido sobre las tablas. En cualquier momento ella iba a levantarse, volvería a reírse, estrecharía su mano con la del director, ambos ofrecerían una impecable reverencia... y todos aplaudirían para elogiar la veracidad de la representación. En cualquier momento. Aguantando la respiración, empezó a contar.

Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Seis. Siete. Ocho...

Sus ojos se humedecieron. Supo que ella no se levantaría.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Díctamo Betancourt el Vie Jul 05, 2013 10:30 pm

Los segundos transcurrían insoportables y la frustración del muchacho aumentaba con la misma fuerza que lo hacía su pánico mal disimulado. Indecisa su mirada viajaba del escenario al rostro de Cassandra y el terror que en ellos se reflejaban. Deseaba levantarse y confortarla, esperando tal vez que la compañía del otro pudiera ayudarlos a ambos, en igual medida, a soportar de mejor manera aquel episodio cada vez más desagradable e imposible de olvidar. Los lamentos de la joven Laròcque y las gélidas palabras del oscuro mago no se contentaban con taladrar sus oídos; con ferocidad se abrían paso hasta su cerebro hasta hallar el lugar preciso en que conseguían paralizar cualquier movimiento del Smaragdium y le regalaban una certeza funesta: a la Phoenîceum le aguardaba algo terrible.

Tal vez fue ese presentimiento el que lo llevó a sobrellevar el momento culmine con una arreactividad más propia de una estatua que de un joven lleno de vida. Y es que repentinamente su cuerpo ya no respndía a ninguna acción enviada desde su cerebro invadido de temores rememorados. Sus ojos esmeraldinos, aunque dilatados por una perplejidad sobrecogedora, recibían estáticos el otro verde irradiado por la varita ejecutora de la maldición imperdonable conjurada. Oía los gritos de espanto a su alrededor, los llantos contenidos de miles de almas que se negaban a formar parte de un acontecimiento tan grotesco y abominable, pero sobre todo eso oía algo todavía más potente y difícil de ignorar mientras sus ojos enfocaban la figura sin vida de Françoise Laròcque:

El silencio. El vacío. Dentro de él reinaba el vacío. Todos estaban condenados.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Arsène Weasley el Vie Jul 05, 2013 11:36 pm

El convencimiento que llevaba trabajando para aseverar que nada de lo que sus ojos distinguían era real comenzó a flaquear cuando Worthington atacó a su yo apostado en el escenario. Porque acabó siendo ella la receptora del dolor de la maldición realizada.

Tomada completamente por sorpresa, la tortura llegó como un asalto que sacudió su cuerpo, obligándola a soltar una exclamación dolorosa que probablemente nadie advertiría; el clamor escandaloso de la verdadera víctima de Worthington, esa que los sentidos de Arsène le impedían reconocer, ahogaba cualquier otro sonido. Intentaba sin resultado obligarse a pensar que el dolor era pura imaginación, magia oscura, algún nuevo truco de Worthington para volverlos locos a todos, después de todo estaba segura que seguía en su lugar y no sobre el escenario. Pero el movimiento convulso con el que su cuerpo reaccionaba a cada nuevo estímulo doloroso que iba in crescendo difícilmente la ayudaban en su tarea. Apretaba los dientes, se mordía los labios, pero nada servía para reprimir los gemidos que se convertían en la fiel traducción de la insoportable tortura a la que era expuesta y sacudía su cuerpo sobre la butaca de primera fila.

Al comienzo, miles de ideas cruzaron su pensamiento en una rápida y tormentosa sucesión, prevaleciendo una sobre todas ellas: alguien iba a pagárselo. Pero a medida la tortura persistía, se mantenía y su capacidad de aguante cedía espacio al agotamiento, la locura y la desesperación comenzaron a despertar y la llevaban de vuelta a las oscuras salas que aquel antiguo edificio ocultaba en sus cimientos. Era un recuerdo que se había obligado a suprimir, pero ahora volvía, vívido, con la intención de causar más daño del logrado hasta entonces.

Un segundo la separó de gritar una súplica al término de semejante tormento, porque de pronto todo había terminado. El dolor, las voces que alentaban aquella pesadilla... incluso ella misma desapareció del escenario. Era como despertar de una pesadilla... para despertar en otra. Sintió la textura de su asiento bajo su cuerpo, el griterío horrorizado a su alrededor. Estaba aturdida, y apenas si consiguió divisar la figura femenina que yacía inerte a los pies de Theodore Worthington frente a ella. En sus visiones, el destello verde no había tenido parte. Pero lentamente intentó comprender. Se llevó una mano al rostro, pero la retiró casi al instante.

La lágrima en su mejilla quemaba como el primer día.


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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Démian A. Ephram el Sáb Jul 06, 2013 12:34 am

Cuando sus músculos rehusaron a insistir en aquella tensión dolorosa que lo torturaba, inspiró una profunda bocanada de aire, la más grande de su vida. Dejó de escuchar el excitado clamor que antes gozaba con su sufrimiento, y por un segundo, Démian alcanzó a experimentar algo muy parecido al alivio. Pero antes de siquiera formular la intención de reclinar su cabeza contra el asiento, la realidad cayó de golpe a su alrededor.

Ciertamente Darcy ya no formaba parte de esa lóbrega masa que alentaba su propia tortura, pero seguía siendo una sola con el público a sus espaldas. Lo supo incluso antes de volver el rostro hacia ella. No solo oía sus sollozos, percibía además ese temor que con tanto esfuerzo él había intentado erradicar de su espíritu. Todo en vano. De la joven, sus ojos volaron fugaces en la búsqueda de aquello que había gatillado el pavor que empapaba su llanto. Y encontró la respuesta ahí, tendida donde antes se había visto a él mismo. No reconoció el rostro bajo los cabellos rubios, pero no hacía falta hacerlo para entender lo que había ocurrido. La muerte y su absolutismo inundaba la atmósfera.

Apenas una fracción de segundo mantuvo la mirada fija en el cuerpo inerte y el brillo sanguinario que reinaba en ojos del director. Nada de eso importaba como la desesperación que todo lo acaecido había originado en su hermana. Sin que los apoya brazos que los separaban implicasen obstáculo alguno fue a rodearla en un abrazo acogedor, ocultando el rostro de la muchacha en su pecho, pues no tenía caso que continuase contemplando el resultado final de una escena que, de forma inexplicable, el no había podido presenciar. Acarició sus cabellos, lenta y cariñosamente, no privándola del desahogo al que ella se había entregado. Pero no pudo decir nada. ¿Qué sentido tenía asegurarle que todo estaba bien? Mientras tuvieran que permanecer ahí, pegados a sus asientos, lo único que podía asegurarle era que él estaría a su lado, que el horror podría amenazarla... pero jamás alcanzarla.

No iba a abandonarla. Nunca.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Eden G. Roux el Sáb Jul 06, 2013 7:34 pm

Contempló el espectáculo en silencio, lanzando llamaradas de odio ardiente con la mirada a Theodore. Era lo único que podía hacer en aquellos momentos. Escuchó cada una de sus palabras, a sabiendas de que éstas constituían una advertencia para su propia persona. No entendía por qué Worthington la había contratado, pero creía vislumbrar en aquel acontecimiento una especie de orden silenciosa para todos y, en especial, para ella.

Sus dedos se tensaron en torno a los apoyabrazos, a medida que el tenor en la voz del director se incrementaba. La maldición asesina la hundió aún más en su asiento, dejándola con una expresión completamente anonadada. La había matado. A su prima, allí... sin más. Su cadáver yacía inmóvil contra el suelo, mientras que su asesino gozaba de total impunidad para permanecer de pie a su lado. Françoise... Maldito. Maldito Theodore y todo su estúpido linaje. En esos momentos sólo deseaba golpear su cráneo contra el escenario y que éste estallara como un pudin sanguinolento. Lo odiaba, lo odiaba casi con más fuerza de la que jamás había odiado a nadie. Podía no haber tenido una gran relación con Laròcque, podía guardar malos recuerdos de mil acontecimientos pasados. Pero no por eso la quería menos. Ya una vez había saltado a su defensa, buscándola hasta el hartazgo en la primera ocasión que desapareció por causa de Theodore. Y ahora, una vez más, desaparecía. Pero esta vez para siempre.

Las lágrimas de rabia inundaron su rostro, un rostro por el que jamás desde hacía diez años había caído gota alguna que no fuese de sudor. Iba a cobrarse venganza. Por esto, por lo anterior y por todo lo que sabía que algún día llegaría. Sin tener la autorización pertinente y sin que le importase en lo absoluto, se puso de pie y se marchó del auditorio. Sin mirar atrás, sin volver la vista para ver una vez más el cadáver de la sangre de su sangre. Eden Georgiana Roux no miraba hacia atrás, nunca. Los recuerdos bastaban para alimentar su odio. Y su odio sobraba para planear su venganza.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Luparia Betancourt el Sáb Jul 06, 2013 10:22 pm

Y así como sentía su alma despedazándose con cada grito que ella misma emitía desde el escenario, un punzante dolor empezó a expandirse desde el centro de su pecho hacia sus extremidades, quemándola, hiriéndola, torturándola. Se veía a sí misma retorciéndose en el suelo a metros del director y al mismo tiempo, se veía como una espectadora de su propia agonía, sintiendo en cada centímetro de su cuerpo el dolor y la desesperación que aquello le provocaba.

Los gritos enardecidos de los compañeros que la rodeaban no hacían más que incrementar la tortura hasta el punto en que ya no pudo contenerse y lanzó un aullido lastimero, sin dejar de contorsionarse al igual que su reflejo, presa del pánico que aquel dolor le provocaba. Sentía una quemazón ardiente azotando su cuerpo, con una intensidad que jamás había sentido. Gemía como una niña, sin importarle su dignidad. Después de todo, la había perdido cuando la multitud se había unido para ponerse en su contra. Deseaba que todo aquello acabase, que un último latido pusiese freno a la atolondrada taquicardia que había atacado a su corazón. Y en el momento en que empezaba a suplicar ella misma su muerte, la detención de aquella locura, todo se detuvo.

Su cuerpo tembloroso se sintió desfallecer contra el asiento y allí donde minutos antes había contemplado su cuerpo, había otro muy distinto, al cual no alcanzó a identificar. Los escalofríos, acompañados con el entumecimiento de cada uno de sus músculos a causa de lo padecido, le impedían por completo efectuar algún tipo de movimiento. Cerró los ojos e inspiró fuerte. Necesitaba a su hermano allí para contenerla. Se sentía sola y maltrecha. Sólo su presencia hubiese podido calmar la angustia que se había apoderado de su alma.

Acónito le hacía tanta falta como el primer día que se había visto obligada a vivir sin él.


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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Kibwe Makori el Dom Jul 07, 2013 5:58 pm

Kibwe sabía muy poco del mundo mágico y de Clevermont como para poder hacerse una idea de lo que pasaba allí. Permaneció en silencio cuando Osmund le preguntó acerca de las dotes teatrales del director y de la muchacha, a la cuál él jamás había visto. Si bien aquello tenía cierta lógica, Makori tenía más de inteligencia que de ingenuidad como para encontrar una explicación tan sencilla. Allí debía haber algo de lo cual ellos, tan pequeños, no tenían ni idea. El discurso de Theodore se le hacía macabro a la vez que incomprensible. ¿Por qué estaban todos allí? ¿Qué mal habían hecho? ¿Qué había hecho esa chica para estar encadenada en el escenario? Sabía que en el mundo había maldad, había leído la historia de su país y tenía episodios brutales en ella... ¿Pero algo así en un colegio con chicos de no más que diecisiete o dieciocho años? No entendía.

En conjunto con los gritos de la chica, empezó a oír algunos otros provenientes de la primera fila, aunque no le pareció prudente asomarse para ver por qué razón eran producidos. Al oír la maldición asesina, de la cuál había leído algunos textos en conjunto con las otras maldiciones imperdonables, supo que realmente allí había maldad. No como la de las guerrillas, sino una más sádica y despiadada. El miedo surcó su rostro. Por primera vez desde que había descubierto la existencia de la magia, ese mundo tan fantástico ya no le parecía un lugar seguro.

Una simple mirada hacia su amigo bastó para verificar que él se encontraba en igual o peor estado de shock que Kibwe. Extendió una de sus huesudas manos e intentó aferrar la regordeta de Burroughs. Desde pequeño le habían enseñado que en equipo todo era más fácil. Y en esos momentos, necesitaba desesperadamente encontrar una respuesta. Sus ojos se nublaron, con la tristeza saliendo de ellos en forma de pequeñas lágrimas saladas. El cadáver de la muchacha se le hacía angustiante. Rezó en silencio una oración al Padre que todo lo escucha y que todo lo ve, pidiendo por el alma de la joven, para que no fuera condenada al fuego eterno.

Mientras su plegaria se elevaba a los Cielos, su rostro permanecía distorsionado por la pena. Por primera vez, el mundo mágico le había robado a Kibwe su sonrisa.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Jul 09, 2013 4:02 pm

Un sonido hueco y sordo me llegó a los oídos. Estaba demasiado ocupada tratando de deshacerme de aquellas cuerdas que ni si quiera me molesté en tratar de descubrir qué era lo que acababa de escuchar. Intentaba sacar fuerzas de mi interior para deshacerme de aquello que no me dejaba moverme y justo cuando estuve a punto de echarme a llorar al ver el destello de aquella maldición acechándome, todo terminó. Noté como me faltaba el aire para respirar y llevé mis manos a mi pecho para tratar de calmarme a mi misma. No sabía qué era lo que acababa de sucederme pero al parecer poca gente era consciente de las imágenes que acababa de ver yo. Mis ojos empezaron a humedecerse y esperé que las lágrimas recorrieran mis mejillas pero en cuanto levanté mi mirada desde mis manos hacia el escenario las lágrimas estancadas en mis párpados se congelaron y fueron desapareciendo poco a poco.

Un nudo se colocó en mi garganta, de tal forma que no me dejaba respirar con normalidad. Poco a poco el vello de mi cuerpo iba erizándose y un frío empezó a apoderarse de cada centímetro de mi cuerpo. Mis pupilas dilatadas por el terror que se estaba apoderando de mi interior y mis manos aferradas a los reposa brazos con una fuerza que no recordaba tener, no paraban de recordarme lo que estaba sucediendo. Sabía como había entrado a la sala, sabía cada una de las cosas que había hecho antes de sentarme aquí, pero me daba la sensación de que no me encontraba del todo en aquella sala. Me sentía sola pese a estar rodeada de tanta gente y no podía disminuir la fuerza con la que mi corazón se estampaba contra mi pecho. Quería apartar mis ojos del cuerpo que había en el escenario y de lo que estaba ocurriendo ante mi pero no era capaz de mover ni un músculo de mi cuerpo, me encontraba colapsada por el terror.

El cuerpo muerto de la muchacha me hizo recordar lo sucedido en la fiesta de San Valentín y un dolor me invadió el pecho. Desde que Theodore había cambiado su forma de dirigir el Clevermont, mucha gente estaba muriendo y temía que todos mis amigos acabaran como aquella chica. Mordí mi labio inferior y una lágrima recorrió mi mejilla derecha hasta que se juntó con la lágrima plateada y artificial. Noté un leve pinchazo en mi rostro y me quejé en silencio, cerrando mis ojos debido a la molestia de aquel dolor. Alertada, me giré para asegurarme de que Emma se encontraba en buen estado y una vez me aseguré de aquello busqué con la mirada a Díctamo, rezando para que nada le hubiera sucedido a él.
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[B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

Mensaje por Theodore Worthington el Lun Jul 15, 2013 8:14 am

La vio caer, callar, morir... y en aquel acontecimiento Theodore Worthington encontraba parte de esa paz que jamás había pertenecido a su existencia oscura, siempre oscura. Era una sensación extraña, agradable, colmada de una certeza de control absoluto, de la plena consciencia de haber quitado de en medio uno de los tantos obstáculos que se interponían y seguirían interponiéndose en su camino, ese para el que había nacido. Había dado otro paso en dirección a su meta principal, lo comprendió repentinamente al oír las exclamaciones horrorizadas con las que sus espectadores despertaban luego de extinguirse la luz del verde destello. El terror sobrevolaba cada asiento con una velocidad y ferocidad indefinible, pero tan real como el frío que lo rodeaba; era una fuerza invisible que a cada segundo lo hacía más grande, más poderoso.

Sabía que no hacían falta más palabras, que ninguno de los presentes sería capaz de olvidar fácilmente la importante lección ofrecida aquella tarde. Pero deseaba, tal vez por simple perfidia, que la idea quedase bien interiorizada. Así que resolvió inclinarse hacia la muchacha en un intento por dilatar aquel momento, para asegurarse que la estupefacción de los estudiantes permutaría a una devastadora resignación que los llevase a comprender su posición en el tablero donde él constituía la pieza más importante. Un calculado y rápido movimiento de su varita apartó los cabellos que ocultaban el rostro sin vida de Françoise Laròcque, de modo que solo entonces descubrió la sonrisa ausente que en él se dibujaba. ¿Debía interpretar semejante gesto de alguna forma? Le parecía inútil la posibilidad de caer en torno a una reflexión tan... humana. Dedicó una última mirada al cuerpo sin vida de la estudiante, sus ojos eran hielo y frío, luego se incorporó con un movimiento ágil y definitivo. El trabajo estaba hecho, era lo único en que debía pensar ahora.

Delegados —en medio de sollozos imposibles de disimular y lamentos fácilmente audibles, el tono del hombre sobre el escenario sonó grotesco, invocando un silencio instantáneo y denso—, guiad a vuestros compañeros a las salas principales de cada casa. Durante el resto del día nadie tendrá permitido merodear por los pasillos —no hacía falta aclarar qué consecuencias habría de acarrear la desobediencia a su dictamen. Solo al comprobar que las órdenes eran acatadas y tanto profesores como alumnos iniciaban la masiva retirada, dio la espalda al público para dirigirse al profesor Weasley—. Por favor, Dominique, hazte cargo —realizó un gesto vago en dirección a su sonriente víctima para luego retirarse a un extremo del escenario y deleitarse secretamente por el apuro con el que el auditorio comenzaba a vaciarse.

Fue el último en abandonar el amplio espacio, y esa retirada le supo a victoria. Era un plato que últimamente se repetía con frecuencia, pero no se cansaba de probarlo.
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Re: [B] Auditorio ~ 15 de marzo de 2052

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