Ático

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Ático

Mensaje por Statue of Liberty el Lun Nov 15, 2010 2:28 pm





Ático




Un lugar no muy agradable, es lo que te espera tras haber subido el último escalón. Muchos dicen que "la cima" de Clevermont no debe tener esa apariencia, pero es que el ático conserva su personalidad en aquellas enredaderas de telas de arañas, mis amigas las ratas, y la madera carcomida.

Completamente solitario, puede hacer que te metas en problemas tras sólo enfrentarte al peligro que habita en él, pues caminar por allí, no es muy recomendable. De la nada, puedes caerte, pero siempre hay una parte sólida en la cual un grupillo de estudiantes de primer año, puede elaborar sus travesuras.

Puedes entrar, pero camina con cuidado. Y...lleva uno de esos bates muggles que hay.


avatar
Statue of Liberty
Monumento Histórico

Mensajes : 744
Fecha de inscripción : 11/11/2010
Localización : New York

http://www.clevermontcollege.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Jue Feb 14, 2013 2:29 pm

Darcy llevaba un largo rato buscando un sitio donde poder sentarse y escribir tranquilamente su primer artículo en el periódico. A decir verdad, era algo que la ilusionaba mucho llevar a cabo, en especial a causa de su decaído ánimo, que poco la ayudaba a superar su tradicional timidez e introversión. Necesitaba una actividad de ese tipo, que fuera legal y no le trajese consecuencias, como para alegrar un poco sus días, que llevaban un largo tiempo bastante sombríos. Además, como no salía demasiado de su Sala Principal por miedo a toparse con alguno de esos intimidantes profesores que pululaban a diario por los corredores en busca de alumnos que infringiesen alguna norma, sus tiempos de encuentro con Démian se habían visto considerablemente reducidos.

Esa mañana, aprovechando que por ser San Valentín tenían más ratos libres de lo habitual, había probado la suerte en el ala de Caeruleum, sin embargo, el alboroto producido por sus compañeros, distribuidos en parejitas por toda la sala, la había alterado lo suficiente como para superar su miedo a encontrarse con los adultos peligrosos que rondaban el colegio. Se despidió del colorido amoblado cerúleo y se embarcó en un arduo recorrido por Clevermont, que le llevó casi hasta el mediodía. Era imposible encontrar un sitio tranquilo donde sentarse y no ser molestada por nadie, pero finalmente llegó al ático, un lugar que en principio no le agradaba demasiado por lo lúgubre, pero que resultó ser ideal para la tarea que deseaba llevar a cabo.

Se sentó en un rincón, lo suficientemente cerca de una ventana como para que los rayos de luz cayeran sobre sus rodillas y sacó un anotador floreado, que posó sobre éstas. Con un bolígrafo muggle, comenzó a hacer dibujitos en el margen de las hojas, a la espera de que la inspiración aflorase en su ser.




And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Vie Feb 15, 2013 10:21 pm

Siempre había odiado el día de San Valentín y con razón. De un año para otro olvidaba el martirio que era eso de ir por los pasillos del Clevermont y que en cada uno de ellos estuviera una parejita diferente. Parecía que lo hicieran a propósito y que se colocaran por las partes del colegio por las que solía pasar yo cada día. Me sacaba de quicio ver a personas dándose el lote constantemente. Yo había opinado toda la vida que cada uno debía ir a hacer sus cosas privadas a sitios mucho más escondidos de ojos ajenos. Con aquello no me refería al hecho de que debían de avergonzarse por estar dándose besos todo el día, sino que tuvieran un poco de respeto por cada una de las personas que, asqueadas, teníamos que verlos a todas horas. Definitivamente salir esa tarde de mi sala común había sido un error que estaba pagando muy caro.

Mis pasos sonaban firmes y molestos mientras paseaba por los pasillos del gran edificio. Lo único que pretendía con aquello era molestar a los que me rodeaban y apartar a los de primero que aparecían de la nada. Lo normal es verlos cuando se te acercan pero eso de que cada año fueran mucho más torpes, pesados y bajitos hacía las cosas mucho más complicadas. Soportarlos era insufrible y sobretodo cuando las chiquillas se pasaban toda la santa tarde riendo con sus voces agudas y chirriantes. En más de una ocasión se me había ocurrido hechizarlas para que estuvieran desaparecidas -en la enfermería- un par de días pero siempre acababan castigándome a mi sin razón. Yo tan solo buscaba un poco de paz y tranquilidad después de un día soportando a todos los malditos profesores del colegio y venían ellas con sus grititos y sus tonterías a turbar mi paz.

Definitivamente ese no era mi día y solo con verme la cara saltaba a la vista. Solté un bufido con todas mis ganas mientras subía de dos en dos las escaleras para ir al ático. No era uno de mis sitios favoritos pero sería perfecto para aislarse de tanto amor y empalague durante unas horas. Empujé con fuerza la pesada puerta y me adentré en el ático, notando como el olor a viejo penetraba mi nariz. Pese a que era un olor un tanto molesto había acabado acostumbrándome porque muchos de mis lugares predilectos en el Clevermont College olían de la misma forma o peor. Miré a mi alrededor rezando para que no hubiera ninguna presencia viva y solté un quejido por lo bajo, casi en un susurro. Arqueé una ceja y me crucé de brazos, escuchando como la puerta se cerraba de golpe tras de mi.-¿Qué haces aquí? Deberías estar con tu novio dando vueltas por otra parte-.Mi voz sonaba irritada y borde, más de lo habitual si eso era posible. Di unos pasos hacia detrás y me acerqué a un gran ventanal que tenía delante de mi, menos mal que desde aquella altura no se veía a nadie.


avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Sáb Feb 16, 2013 4:08 am

Nunca hubiese creído que redactar un artículo para el periódico escolar fuese tan difícil. Llevaba más de quince minutos intentando hallar un tema que fuese entretenido y también poco complicado de escribir, pues tampoco tenía demasiada habilidad en ello como para darse el gusto de coger un asunto del que fuera imposible encontrar información al respecto. Se llevó una mano a la boca y tapó un enorme bostezo que escapó por entre sus dedos sin que pudiese evitarlo. Sus párpados se cerraron y parecía que el sueño empezaba a gobernarla, cuando un portazo y una voz que nada tenía de agradable la hicieron dar un respingo y golpearse contra el marco del ventanal que tenía sobre ella.

-¡Ouch! -lloriqueó por lo bajo, sintiendo como algunas lágrimas saltaban de sus ojos, reflejo del coscorrón que acababa de darse. Luego de unos segundos, sus ojos volvieron a abrirse y buscaron a la dueña de aquella malhumorada tonada. No tardaron en reconocer a una figura que, sin duda, portaba un carácter de miércoles. No creía haberla visto con anterioridad, porque de lo contrario jamás hubiese olvidado aquella expresión de mala leche. Tragó saliva, presa de la incomodidad que le provocaba tener que enfrentar a alguien semejante.

-Y-yo... -balbuceó unos instantes, sin lograr componer sus palabras como para que sonaran firmes y decididas-. No tengo novio, so-sólo quería un lugar v-vacío para po-poder escribir tranquila -aquel era el momento donde debía abrirse un enorme agujero debajo suyo y hacerla desaparecer. Por favor, por favor. Aquella tía le daba mucho miedo. No quería someterse a ningún tipo de conversación, análisis, tortura o lo que fuese que pudiese surgir de aquella chica. Sus piernas se encogieron más de lo que ya estaban, oprimiendo su pecho. No tardó en rodearlas con sus brazos, apoyando el mentón sobre las rodillas y deseando que esa especie de escudo le sirviese de algo. ¿Por qué le daba tanto pánico? Quizás era que su carácter débil no soportaba ningún mínimo cambio que lo desequilibrase, y la repentina aparición de aquel alma fastidiada era como un meteorito cayendo sobre su tranquilidad.

Quería a Démian allí con ella. Lo necesitaba desesperadamente. ¿No podía hacer una especie de telepatía de hermanos y clamar por su ayuda? O quizás una capa invisible. ¡Sí, eso no sería mala idea! Se la pondría encima y... ¡ZAS! Desaparecería y podría salir corriendo. Pero escucharía sus pasos, quizás lograría lanzarle un maleficio y acertarle. No, mejor era contar con su adorado hermano para que la protegiese. Seguro que él la hubiese enfrentado y puesto en su lugar para que la dejara en paz.




And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Sáb Feb 16, 2013 5:08 pm

Giré sobre mis tobillos con cierta tranquilidad y al ver la expresión de pánico que había en el rostro de la muchacha no pude evitar reír un poco. Sabía que mi aspecto no era precisamente el de una chica normal y corriente, simpática y todo eso, pero tampoco creía que a alguien le pudiera dar miedo verme. Rodé los ojos sin poder apartar esa mueca burlona de mis labios y negué varias veces con la cabeza, arreglándome con un ademán de mano un mechón de pelo que estaba fuera de su lugar. No solía arreglarme el pelo, más que nada porque intentar hacerlo era una pérdida de tiempo, mis rizos eran igual de indomables que mi propio ser.

Los ojos atemorizados de la muchacha de cabellos rubios junto a su pose de autoprotección me obligaban a tener que concentrar mis cinco sentidos en aguantarme la risa. Su rostro no me sonaba de mucho pero sabía que me había cruzado un par de veces con ella en los pasillos. Siempre iba con la cabeza gacha y y agarrando sus libros con fuerza, parecía que tenía miedo de todo aquello que la rodeaba. Una sonrisa algo siniestra se dibujó entre mis labios mientras caminé un poco hacia ella, observándola con más interés. Era una víctima perfecta para juguetear con ella un rato pero no me apetecía en absoluto meterme con alguien hoy, estaba demasiado vaga y con poca imaginación. Tal vez otro día.

Hubo algo en sus facciones que me hicieron tener una especie de dejavú. Me recordaba a alguien pero no caía en quién era esa persona que intentaba adentrarse en mi cabeza sutilmente. Me relamí los labios observándola y al final acabé por encoger mis hombros con desdén, seguro que no era nadie importante. Le señalé con mi dedo índice-Habrás oído por ahí que muerdo pero hoy no tengo hambre-.Apoyé mi mano derecha sobre mi cadera y dejé que todo mi peso corporal cayese sobre ese lado de mi delgaducho cuerpo. Carraspeé mi garganta para captar su atención una vez más.-¿Tú quien eres?-.Aparentemente le echaba mi edad pero su forma de comportarse me recordaba a los niños pequeños después de haber cometido alguna travesura que para sus padres era intolerable, miedosa y rezando para desaparecer ante ojos ajenos. Mi pie comenzó a moverse con rapidez. Tanta espera me estaba aburriendo y inquietando.
avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Dom Feb 17, 2013 3:55 pm

De hecho, Darcy era muy miedosa. Siempre había sido más tímida que otra cosa, pero luego de la catástrofe de Hogwarts se había incrementado su introversión al punto de tener a veces esos repentinos ataques de pánico por cualquier cosa, incluso por una chica de catorce años con un poco de mala leche. Le resultaba muy difícil poder confiar en alguien y prefería rehuir al contacto con los desconocidos, pues siempre le quedaba el temor de que quisieran lastimarla. Aún así, ese comportamiento vulnerable había despertado la simpatía de algunos compañeros, que actualmente parecían querer brindarle protección, aún cuando ella no se animase demasiado a otorgarles su confianza.

Sus ojos se fijaron en los pies de la joven mientras ésta se acercaba a ella, siendo incapaz la pobre Ephram de subir la mirada y contemplarla a los ojos. Sus dedos se retorcían inquietos, estrujando los pliegues de la ropa que cubrían a sus rodillas huesudas. No le agradaba en lo absoluto encontrarse allí y tener que ser sometida a las preguntas de aquella chica. Hubiese dado cualquier cosa por que Démian ingresara al lugar y se ocupase de despacharla. Pero aquello no parecía que fuera a suceder, por lo que se vio obligada a responderle, no fuera cosa que se enojase y le hiciera algo malo.

-D-darcy Ephram -murmuró suavemente, con la voz tan temblorosa como amedrentado estaba su espíritu en ese momento. No era necesario que fuese tan hostil con ella. Jamás entendería por qué las personas se empeñaban en adquirir esa actitud desafiante y hostil, cuando todos podían tratarse de manera cordial, para así evitar problemas. En ese caso, por ejemplo, la muchacha hubiese evitado que Darcy se sintiera incómoda y quizás hubiesen podido entablar una conversación agradable. Pero no, todos en ese mundo debían comportarse de forma agresiva con ella. Bueno, no todos, su gran mayoría. Aunque en aquel momento de desolación, lo sentía como algo absoluto. Sólo la presencia de cierto Phoenîceum la hubiese podido convencer de lo contrario. Pero él no estaba allí, cuando ella tanto lo necesitaba...

Estaba sola.





And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Lun Feb 18, 2013 8:59 pm

Me crucé de brazos y comencé a repiquetear mis dedos blanquecinos una y otra vez sobre la parte superior de mi brazo izquierdo. En aquella postura tan pasota y descuidada podía observar cada uno de los movimientos de la muchacha. No consideraba que me estuviera portando lo suficientemente mal con la muchacha como para asustarla. De hecho ni si quiera estaba intentando hacerme la dura, tan solo le mostraba mi verdadero yo que pese a estar un poco subidito de tono y tener mala leche, no había tratado de ofenderla todavía. Arqueé ambas cejas hacia arriba, a la vez, en un gesto que visto en otro rostro pudiera haber sido gracioso. Mi mirada congelada y vacía, junto a una mueca pintada de color carmín en mi labios gruesos hacían que mi rostro pareciera el de una muñeca de porcelana. Pero no penséis en una muñeca de porcelana bonita y encantadora sino en las típicas que salen en las películas de terror.

Mi mueca se fue ensanchando poco a poco hasta hacerse mucho más visible en forma de sonrisa burlona. ¿En serio esa chica era la hermana de Démian? No acababa de entender como su hermano era tan sumamente orgulloso y prepotente y como ella era como una especie de niña de seis años metida en el cuerpo de una de catorce. Se me escapó una gran risotada, escandalosa, aguda, exagerada y que perturbaba toda la paz que se había adueñado del ático mugriento. Me acerqué con pasos vacilantes y desiguales hasta quedar a menos de un metro de la pequeña Ephram. Me agaché y la observé con la cabeza curvada hacia un lado.-Lo siento pero no me entra en la cabeza como puedes ser la hermana de Démian...es imposible. Deberías tener un carácter más conforme al de tu hermano-.Con estas palabras acababa de dejar más que claro que conocía al hermano mayor de la rubia. Era gracioso que hasta hace un par de meses Démian era el que me acorralaba a mi y ahora era yo la que tenía acorralada a su hermana pequeña sin buscar esa situación. Por ella mataría, estaba segura.

El hecho de saber que Eprham tenía ese instinto protector sobre la Caeruleum de mi edad hacía las cosas mucho más interesantes. Pese a que no nos lleváramos del todo bien, Démian tenía la extraña manía de tratar de proteger a toda persona que empezaba a formar parte de su vida. Lo hacía de una forma un tanto extraña pero al fin y al cabo era el mayor de la familia Ephram -si no me equivocaba- y conociéndolo, no se le podía pedir más. De todas formas esta chica podría servirme de algo en un futuro.
avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Miér Feb 20, 2013 3:55 pm

Continuó el ascenso de su mirada, hasta que finalmente se clavó en las rodillas de la chica, que aún no le había dicho su nombre y tampoco tenía el coraje suficiente para preguntárselo. No necesitó observar su rostro para conocer su expresión actual, pues la risa macabra que soltó mientras continuaba acercándose, acabó por ponerle los pelos de punta. Estaba loca, completamente loca. Y ella, muerta de miedo. Si ya había tenido un concepto exagerado sobre la Phoenîceum, aquella carcajada desquiciada no había hecho más que incrementarlo. Y sin duda, la situación iría cada vez peor.

Haciendo palanca con sus pies, se retiró hacia atrás, aplastándose contra la pared y haciéndose lo más pequeña que su larga figura le permitía. Una gota perlada de sudor recorrió su frente, descendiendo por el contorno de su rostro y perdiéndose, finalmente, en el cuello de su túnica. Las palabras de la muchacha le dolieron como un puñal clavado en su estómago. Al negar la posibilidad de un vínculo de sangre entre ella y su hermano, estaba llamándola cobarde en toda la cara. Soltó un gemido y cruzó sus brazos por debajo de sus piernas, intentando controlar la congoja que luchaba por salir al exterior. ¿Ella y Démian de veras no parecían hermanos? Aquel pensamiento le producía una pena insondable, que estaba segura que ni siquiera la presencia del primogénito de su familia hubiese podido aplacar. No sabía qué decirle a la malévola joven que se detenía frente a ella, burlona.

-Y-yo... -tartamudeó, completamente bloqueada, intentando mediante suspiros descontrolados contener la angustia que quería estallar en su interior. Sus ojos, ahora humedecidos, rehuían al contacto con los de la otra rubia, pues tenía miedo de qué podía reflejarse en la mirada de aquella maniática controladora. La aterraba descubrir una verdad hasta entonces desconocida para ella, cerciorarse de que, de hecho, Démian no podía ser hermano suyo. ¿Y si la Phoenîceum no estaba equivocada? ¿Y si su familia le había ocultado durante toda su vida aquel terrible secreto? ¿Cabría la posibilidad de que su hermano no fuera en realidad tal y que todos allí lo supieran excepto ella? ¿Por eso era tan sobreprotector? ¿No quería que descubriera tal triste realidad?

-No... No... ¡NO! -el grito escapó de sus labios, perdiéndose finalmente entre los pliegues de su ropa, entre la cual acababa de ocultar su rostro. Si le hubiesen podido conceder un deseo en aquel momento, habría elegido desaparecer.







And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Jue Feb 21, 2013 7:54 pm

La rubia empezó a tartamudear mientras que una sonrisa tétrica se adueñaba de mis labios, estaba ansiosa por saber lo que iba a decir respecto a mis comentarios sobre la personalidad de su hermano comparada con la suya y eso saltaba a la vista en el leve destello que había escondido en mi mirada justo en el momento en el que salió sus labios ese susurrante hilo de voz. Arqueé una ceja, sin poder creerme lo que tenía ante mis ojos. Odiaba muchísimo a las chicas que necesitaban de alguien para sentirse sanas y salvas y al parecer la hermana de Démian era una de ellas. En sus ojos nació un brillo que fue substituido por unas pequeñas lagrimillas que todavía no habían caído por sus mejillas. Reí sin piedad alguna, ¿qué tipo de broma era aquella? Me levanté del suelo, empezando a notar como mis piernas se adormilaban por estar en aquella posición que por momentos se tornaba más incómoda. Definitivamente esta conversación empezaba a quedarse sin salidas y a no tener sentido.

Me alejé unos pasos de ella, decidida a marcharme del lugar y a dejarla en completa soledad, a sabiendas de que aquello era lo que ella más deseaba en ese momento. El hecho de que fuera la hermana pequeña de Ephram me impedía utilizarla y además era una presa demasiado fácil para mi estilo. Me mordí el labio inferior mientras me encaminaba hacia la salida, me aburría. Me paré en seco al escuchar aquella negación. Al principio empezó como un leve murmullo pero al cabo de unos segundos acabó gritando lo que seguramente estaba deseando haber callado. Sonreí de medio lado.

.-Probablemente al verme has pensado que estaba loca pero, ¿qué quieres que te diga? Ahora mismo pienso que la que no está bien de la cabeza eres tu-.Chasqueé la lengua produciendo un sonido hueco y volví a girarme hacia ella pero esta vez observándola una vez más desde la distancia con las dos cejas enarcadas. Me la encontré con la cabeza escondida entre las telas que formaban su túnica y empecé a negar con la cabeza. El valor le faltaba y tenía demasiado miedo, ¿eso que comenzaba a latir en mi interior era piedad? Sí.-Por cierto me llamo Lilith, Lilith S. Vanni-.Mi nombre salió de entre mis labios susurrante y mi voz sonó temerosa, demasiado fría para la Caeruleum seguramente. ¿Me conocería? ¿Habría oído hablar de mi? Encogí mis hombros para mis adentros sin darle mucha importancia a ello. Si me conocía por habladurías de los estudiantes del College no pensaría nada bueno de mi y por esa razón me temía antes de entablar conversación conmigo.
avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Vie Feb 22, 2013 4:48 am

Darcy permaneció un largo tiempo con el rostro oculto entre sus rodillas, deseando con todas sus fuerzas que su desesperación por desaparecer de aquel mundo se viese satisfecha. Se sentía vulnerable, desprotegida. Los temores que con gran trabajo había logrado aplacar en ese último año, comenzaban a regresar lentamente, como si de una enorme boa iniciando el proceso de constricción se tratase. Su pecho subía y bajaba irregularmente, presa del nerviosismo que provocaba leves espasmos en su respiración.

Por un momento, creyó que la joven jamás dejaría de ensañarse con ella, buscando aumentar más su padecimiento. Sin embargo, pronto escuchó cómo el eco de sus pasos parecía retroceder, alejándose de donde Darcy se encontraba. Un pequeño suspiro que resultaría imperceptible para la Phoenîceum, escapó de sus labios. Quizás pudiese, finalmente, tranquilizarse. Tal vez la retorcida muchacha abandonaría el ático y la dejaría en paz. Sólo eso le hubiese bastado para expulsar las sombras del pasado que amenazaban peligrosamente con cernirse sobre ella con violencia para consumirla.

No obstante, al parecer había cambiado de opinión, pues su voz se escuchó de fondo, aunque -sumida como estaba en sus propios problemas- Darcy apenas pudo oír sus primeras palabras. Pero, por desgracia, su aislamiento no basto para que el nombre de ella llegara flotando hasta sus oídos, penetrando en ellos con el filo de mil cuchillos. Su cabeza se levantó lentamente hasta que sus ojos enrojecidos cayeron en los de Lilith. Era la primera vez que lo hacía desde que Vanni había ingresado al lugar-. Tú... -un doloroso gemido escapó de sus labios, seguido de una expresión de pura agonía. En su interior, comenzaba a desatarse el caos.

-¡Tú! -gritó esta vez más fuerte, bajando los brazos y apretando los puños con más desesperación que enojo. Las palabras del periódico escolar volvieron a clavarse en su espíritu malherido como un puñal-. ¡Tú fuiste la culpable! ¿Qué le has hecho a Démian? ¿Por qué has hecho e-es... esas cosas c-con... -una nota de angustia terminó por perder su quejido en una especie de llanto aniñado, desconsolado. No podía ser cierto. En un momento creyó que Betancourt lo había inventado todo. Sin embargo estaba allí ella, delante suyo, declarándole con su rostro burlón que era real.






And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Vie Feb 22, 2013 9:11 pm

En aquel momento empezaron a brotar en mi cabeza recuerdos de las palabras escritas por la mismísima Luparia Betancourt en el periódico escolar, esa sarta de cotilleos y de historias sobre mi y sobre el hermano mayor de la presente que no debían salir a la luz. Esas cosas no se gritan a los cuatro vientos y al parecer una de las mayores de la familia Betancourt no lo tenía tan claro, eso que sucedió tiempo atrás en la pequeña torre debía haberse quedado entre Démian y yo en su debido momento.

Esto se empezaba a poner interesante. Perfectamente la pequeña de los Ephram podía haber llegado a leer aquel artículo y el Tu lleno de angustia que acababa de salir de entre sus labios solo hacía que me quedase más claro todavía -si es que eso era posible- que ella lo sabía. Tragué saliva con una media sonrisa lasciva dibujada en el rostro y observé con curiosidad y burla los gestos de la rubia. Me podían tachar de insensible en aquel momento pero no tenía ni idea del porqué de tanta rabia guardada en las palabras de la muchacha. Observé como sus manos se tensaban por momentos, su pecho aumentaba y disminuía con rapidez, conforme su respiración le dictaba. Esa rabia contenida que se estaba tragando era mucho más interesante y divertida que todo el miedo que dejaba ver al resto del mundo con el fin de protegerse.

Sus ojos se clavaron con los míos como dos cuchillos que no consiguieron penetran en mi capa de orgullo y bordería. Arqueé una ceja sin dejar de observarla y encogí mis hombros al escuchar la cuestión entrecortada que salía de su boca, poco a poco. Se me escapó una silenciosa risa cuando capté ese ego herido que escupía por la boca en forma de palabras inocentes. ¿En serio no le entraba en la cabeza que yo no había obligado a su hermano mayor a hacer nada? Me extrañaba que Démian no hubiera tenido el valor de explicarle como es debido lo que sucedió aquel día, ¿le habría dicho que yo había tenido la culpa de lo sucedido? ¿Que lo había hechizado? Ahora la que empezaba a tener el ego herido era yo y mi rostro estaba empezando a tensarse a la vez empezaba a frotar la dentadura superior con la inferior de mi boca. Caminé con rabia hacia ella y le coloqué una mano justo a la derecha de su cabeza, quedándome a escasos centímetros de su rostro.-¿¡YO!?-.Reí sin poderlo evitar.-¿Y qué se supone que te ha explicado el sobre esa noche?...¿O tu eres de las que lee un artículo y se monta sus propias historietas mentales?-.Mi tono de voz era frío y calculador, pero no me molesté en gritar ni en que en mi voz se notara mi ego tocado.

Me separé de ella, taladrando sus ojos con los míos. Bufé mientras me separaba un par de metros de ella. No iba a pagar con una deslenguada todo lo que tenía dentro. Respiré hondo, dándome cuenta de que acababa de perder los estribos y que probablemente aquella era una de las cosas que no quería que ocurriesen. Me mordí la mejilla por dentro hasta que me hice sangre. El sabor a hierro me invadió la boca y me lo tragué sin preocuparme por el mal sabor de boca que se me quedaría. Mis nervios estaba más relajados pero cualquier cosa haría que todo lo que llevaba dentro estallase como pura dinamita. Soplé una vez más y me giré para observar a la muchacha, deseosa de que salieran palabras de su boca para poder debatirlas.
avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Lun Feb 25, 2013 6:09 am

Entre los sollozos de angustia que emanaban de sus labios, Darcy rogaba interiormente que todo aquello fuera una mera equivocación, que ahora la muchacha le aclarase que en realidad no había sido más que un malentendido. Pero aún así, ¿cómo podría creerle? Seguramente le estaría mintiendo, o eso pensaría la pequeña de rubios cabellos, y entonces jamás podría sacarse la duda de la cabeza. ¿Si abordase a su hermano le contaría la verdad? ¿O simplemente se la ocultaría para no lastimarla? Quería creer que la primera opción era la correcta, pero de pronto todo en su cabeza se había convertido en una marea de sentimientos imposibles de ser ordenados, cada uno más pesimista y caótico que el anterior.

El gesto indiferente de Lilith contribuyó a incrementar su inseguridad. Su garganta se contrajo con esfuerzo al tragar, mientras sus ojos se esforzaban por mantener aquel contacto tan intenso que, incluso en su frustrada desesperación, le costaba sostener. Estuvo a punto de desviar la mirada pero, lamentablemente, no lo hizo. Pasados unos segundos, se arrepintió de no haber bajado la vista, pues cuando Vanni se abalanzó sobre ella echa una tromba, sintió que su mundo se deshacía en mil pedazos ante la ira de la Phoenîceum. Estaba completamente aterrada. Pero aún tenía fuerzas para hablar, pocas, pero algo había. Juntó valor, estrujando su uniforme con los dedos nerviosos que no atinaban a quedarse quietos en ningún sitio.

-N-no... -su voz se ahogó en un escalofrío que recorrió su espina dorsal al sentir la cercanía de la mano de la chica, sin saber qué planeaba hacerle con ella. Por favor, más que nunca, deseaba desaparecer. El valor que creía haber tenido como para responderle a la malévola joven se había esfumado, ahora lo había reemplazado la cobardía de un ratón huidizo, que prefiere esconderse en recovecos inalcanzables para no tener que asumir la vulnerabilidad que le confiere su naturaleza como ser inferior-. N-no... no... -se asombró de oír su propia voz, pues ésta brotó de su boca de manera inesperada, en medio de algo que creía que sería un mutismo eterno. Pero una vez hubo comenzado no pudo parar - n-no m-me ha dicho n-na-nada -sus palabras sonaban estúpidas al decirlas en voz alta. Aquel hermano en el que confiaba ciegamente no había sido capaz de contarle algo como aquello. ¿Pero qué clase de hermano era? ¿O significaba que esos acontecimientos jamás habían tenido lugar? ¡Estaba tan confundida, atemorizada y perdida en aquel momento!

En medio de aquella marea, admitió su derrota. Las adversidades eran demasiado grandes como para poder combatirlas. Hundió su cabeza entre sus rodillas, abandonándose a merced de lo que aquella despótica rubia quisiese hacer con ella. Dudar de su propio hermano, había acabado por consumirla.







And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Miér Feb 27, 2013 8:41 pm

Los sollozos que provenían del rincón que se había apropiado la rubia de cabellos lisos cada vez me estaban sacando más de quicio. Parecía mentira que alguien de mi edad no tuviera la capacidad de calmarse en un momento como ese. Bufé notando como cada una de las palabras malsonantes que resonaban en mi cabeza se iban con aquel resoplido. Cerré los ojos, dándole una vez más la espalda a la muchacha. Respiré hondo intentando marcharme de aquel ático mentalmente, dejando que el silencio se adueñara de toda mi cabeza y que al fin desaparecieran los lloriqueos de la cría. Pronto mis pulsaciones fueron frenando poco a poco hasta convertirse en pequeños ecos que pronto dejaron de resultarme incómodos. Me relamí los labios y mis ojos fueron abriéndose poco a poco, volviendo a la realidad por momentos y dejando que se fueran mis ganas de gritarle o hechizarla.

Una vez me volví a encarar con la muchacha -guardando distancias necesarias para su bienestar- manteniéndome alerta. Me había dado cuenta de que la única forma de escuchar todas sus palabras era centrándome de lleno en sus palabras. Quería escuchar cada uno de los susurros que venían de sus labios y eso hacía que todos mis sentidos se posaran única y exclusivamente en ella. Me impacientaba mucho preguntar algo y que a alguien le costara tanto responder pero al parecer la Caeruleum tenía varios problemas que asumir en aquel momento, entre ellos el cómo enfrentarse a mi. Ningún tipo de empatía podía residir en mi cuerpo pero el simple hecho de que fuera la hermana de Démian me impedía hacerle muchas cosas y por eso mismo debía limitarme a hablarle claro sin necesidad de palabras u otros daños mayores. Aquella chica tenía suerte de que él fuera su hermano.

Al fin su voz resonó casi en silencio en el ático. Me sorprendió escuchar ese "No"; ¿acaso Démian no había tenido un par para explicarle a su hermana pequeña qué pasó aquel día o es que ella no había tenido el valor de preguntárselo? Ahora ya tenía más cartas con las que jugar con la chica y eso era algo beneficiario para mi.-Dime Darcy, ¿porqué te preocupas por tu hermano tanto? ¿No crees que ya es un poco mayorcito?-.Mis palabras probablemente sonaron crueles pero tenía curiosidad y mi sonrisa cínica tan solo mostraba que me divertía aquella situación.-Quiero decir, si quieres saber algo deberías preguntárselo a él o ser capaz de vivir con la duda-.Enarqué una ceja y mi sonrisa se fue ensanchando a medida que me acercaba de nuevo a ella y notaba como su pequeño cuerpo se estremecía al escuchar mis pasos.
avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Vie Mar 01, 2013 3:53 am

El dolor retumbaba en su cabeza como una música estridente destinada únicamente a herirla y ensordecerla, abrumándola al punto de que no fuese capaz de oír nada más que no fuesen sus propias miserias. Su cerebro se encargaba de recordárselas todas, una detrás de la otra, desde los espantosos sucesos aquella noche en Hogwarts, hasta la expresión seria de su hermano, preguntándole qué estaba haciendo mal. En ese momento no lo había pensado, pero ahora se daba cuenta del abismo que había en su relación con Démian. ¿Cuándo había comenzado a rajarse el terreno llano que los unía, acabando por separarlos mediante un precipicio infinito?

Sus manos se retorcían, estrujando junto con ellas todo lo que alcanzaban a tocar. Los ruidos producidos por la muchacha, que se mantenía ahí tan plácida mientras la pequeña Ephram padecía un cacao mental, la ponían aún más nerviosa.

Las palabras de Vanni hicieron que diera un respingo, pues no se las esperaba tan cerca suyo. Temblando ligeramente como una cría de ciervo desprovista de su madre, alzó la cabeza hasta que sus ojos llegaron al mentón de la Phoenîceum. Pero no pudo subir más. En su lugar, volvió a desviar la vista hacia un lado, mordiéndose el labio con angustiante desesperación. ¿Por qué se preocupaba por Démian? Porque lo amaba con todo su ser, con el cariño fraternal que pocos hermanos podían profesar. Porque no soportaba un mundo en donde no estuviese él a su lado, dispuesto a cuidarla y a recordarle que, mientras se mantuviesen juntos, todo iría bien. Porque aún cuando era mayor que ella por varios años, sentía esa obligación femenina de cuidarlo en aquellas pequeñas cosas que estuviesen a su alcance, en retribución de todo lo que hacía por su bienestar.

-E-eso... -su voz se quebró momentáneamente, aunque sus nuevos pensamientos le habían dado un arranque de valentía inesperado en ella-. E-eso no t-te impo-p-porta.

Las últimas palabras pronunciadas por Lilith no fueron oídas por Darcy. En esos momentos se encontraba con un pasmo impresionante por lo que acababa de decir. ¿Acaso se había animado a desafiar a la rubia matona? ¡Por las barbas de Merlín! Iba a matarla. Con un quejido, volvió a hundir su cabeza entre sus brazos, dispuesta a escuchar su sentencia de muerte.




And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Lilith S. Vanni el Vie Mar 01, 2013 8:48 pm

Me harté, definitivamente me acababa de hartar de aquella enferma muchacha. Yo no estaba perfectamente de la cabeza pero esa maldita me estaba dando ya que pensar; ¿tendría algún trauma causado por algo ocurrido en el pasado? Ni lo sabía y, sinceramente, tampoco me importaba en absoluto. Bostecé con desdén, harta de estar aguantándola como si fuera una maldita niñera. Tenía tantos consejos que darle a aquel ser tan miedoso que me entraba la perrería mucho antes de empezar por el primero. Rodé los ojos y negué varias veces la cabeza.

Me acababa de sacar de quicio con sus palabras desafiantes pero en mi rostro no podía divisarse absolutamente nada. Muchas veces me habían comparado con una estatua de mármol, fría, seria, sin sentimientos,...pero no me había dado cuenta de que realmente lo parecía hasta llegar a estar tantos segundos delante de ella tan solo mirándola directamente a los ojos. Cuando ya no pude soportarlo más y supe que había llegado el momento de darle un escarmiento me odié a mi misma por respetar de cierto modo a su hermano mayor, tragué saliva.

Acerqué poco a poco mi rostro hasta el suyo, quedando a escasos milímetros mi nariz de la suya, sabiendo que notaría mi gélida respiración contra sus mejillas rojizas y contra su piel blanquecina.-Que sepas que no saco mi varita por el simple hecho de que eres la hermana de Démian...ya tienes algo que agradecerle cuando le vuelvas a ver-.Mi ceja se enarcó poco a poco, haciendo de mi rostro mucho más tenebroso -si es que eso era posible-. Pasé lentamente mi lengua por mi labio superior y solté una risita escalofriante. Parecía que cada una de esas palabras acababan de ser escupidas de mi boca, llenas de rabia y de pena. Me daba lástima ver que una mujer no podía valerse por sí misma. No tenía que venirme con las excusas de haber perdido a gente muy querida porque yo le ganaba si empezábamos a contar los hechos catastróficos que me había visto obligada a vivir de pequeña.

Con pasos lentos y arrastrando mis pies cual fantasma moribundo, me acerqué más y más hacia la puerta de salida del ático. Había soportado demasiado aquella situación y no estaba dispuesta a seguir poniendo a prueba mi paciencia a sabiendas de que acabaría hechizándola o algo por el estilo. Me giré una última vez con el rostro sombrío y decidida a que me mirara a los ojos cuando pronunciara las siguientes palabras.-Por cierto Darcy, dale recuerdos a tu hermano mayor de mi parte, hace mucho que no nos vemos-.Con aquellas palabras pronunciadas con sarcasmo sentencié ese primer encuentro con la hermana pequeña de Démian.


FDR: Un placer rolear contigo...deberíamos haberlo hecho mucho antes Cool
avatar
Lilith S. Vanni
Phoenîceum de sexto

Mensajes : 244
Fecha de inscripción : 04/09/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Darcy M. Ephram el Sáb Mar 02, 2013 12:16 am

La sintió acercarse, como un enfermo terminal siente la cercanía de la sombra de la muerte cuando ésta se cierne sobre él. Su aliento ácido impregnó sus mejillas y la encerró en un vaho sofocante, obligándola a torcer su rostro hacia el lado contrario para poder respirar. Su voz la sobresaltó y se aferró más aún a sus piernas, temiendo lo que pudiese llegar a hacerle. Sin embargo, Vanni sentenció que no actuaría y, de hecho, cumplió con sus palabras. No levantó la cabeza, pues no quería verla. Con su siseante hablar era más que suficiente. Sus puños se cerraron en torno a sus cabellos al oír su última provocación, antes de desaparecer. ¡Maldita! Aquello se lo había dicho con toda la intención. Un sollozo ahogado escapó por sus labios, descargando la frustración que antes no había podido liberar a causa de la presencia de la atemorizante Phoenîceum.

La situación de Darcy era lo suficientemente penosa ya de por sí, como para que encima tuviese que añadir aquella guinda final al postre. ¿Acaso no le bastaba con haber quebrado toda posible confianza que la pequeña pudiese tener en su hermano?

Sus manos se fueron relajando lentamente, hasta que acabaron por caer a los lados de su cuerpo, mientras su mentón se elevaba hasta apoyarse sobre sus rodillas. Su mirada recayó en el anotador que había acabado en el suelo junto a ella. ¿Cómo iba a hacer ahora para escribir su próximo artículo? Seguro que no lo lograría y la penalizarían. ¡No quería que su casa perdiera puntos por su culpa! Un par de lágrimas resbalaron por su marmóreo rostro, humedeciendo las medias que protegían sus piernas del frío. Todavía podía recordar el rostro de Lilith como si aún estuviese allí, contemplándola con expresión burlona, riéndose de su incapacidad para enfrentarla.

Dejó caer su cabeza sobre sus piernas y perdió la mirada en las manchas de humedad que decoraban las paredes del ático. Los minutos pasaron, las horas también. Sólo reaccionó al notar cómo la oscuridad comenzaba a tomar posesión de aquel lugar. Un súbito escalofrío la recorrió, al entrar una ráfaga de viento por la ventana que tenía a sus espaldas. Creyó ver una sombra moverse en un rincón y se puso de pie, cogiendo su anotador con el pánico comenzando a apoderarse de ella. Volvió a creer que una nueva sombra, tan fugaz como la anterior, se acercaba a ella, dispuesta a atacarla. Dejó escapar un grito y, olvidando su bolígrafo en el suelo, empezó una temblorosa huida hacia la puerta del ático, entrecerrando los ojos para no ver más de lo que era estrictamente necesario ver.

Sus monstruos probablemente la visitarían en sus pesadillas esa noche.




And the story of us looks a lot like a tragedy now.


# Miembro de la BAPEM
avatar
Darcy M. Ephram
Caeruleum de sexto

Mensajes : 215
Fecha de inscripción : 27/08/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Lun Sep 16, 2013 4:28 pm

El curso acababa de empezar y junto a el mis preocupaciones. Según había escuchado por ahí, las familias que se negaban a traer a sus hijos al Clevermont habían recibido ciertas cartas escritas por Theodore Worthington, nuestro director, que les obligaban a hacerlo con ciertas amenazas que nadie podría pasar por alto. No iba a negar lo evidente, me daba miedo lo que pudiera llegar a ocurrir aquel nuevo curso en el College. Las injusticias eran algo que yo no podía pasar por alto y las que sucedieron el curso pasado en este lugar fueron horribles. Tragué saliva y subí con cuidado mi mano derecha hacia la mejilla en la que se encontraba aquella lágrima escarlata. Cerré los ojos un par de segundos sin apartar mis dedos de la marca plateada y agaché la cabeza al recordarlo todo. ¿Porqué la cabeza no tenía un botón de olvidar todo aquello que nosotros no quisiéramos recordar? Tal vez aquello era pedir demasiado.

Salí de mi sala común, dejando sobre mi cama cada una de mis pertenencias que todavía se encontraban en sitios que no eran sus correspondientes. Había sido una noche muy larga para llegar al Clevermont y ni si quiera me había dado tiempo de desempaquetar mis cosas para poder empezar al día el curso. Estaba decidida a dejar de lado por un momento mis responsabilidades para poder estar tranquilamente en algún lugar sin que nadie me molestara. Mientras subía las escaleras me cruzaba con gente conocida y con algunos nuevos alumnos que me hacían recordar mi primer año en el colegio y aquel era uno de los motivos por los cuales mi sonrisa era amplia. Pese a todos los problemas que se nos avecinaban me seguían pareciendo adorables los nuevos alumnos. ¿Qué sería de ellos en un par de meses después de haberse sometido a las bruscas decisiones de Theodore? Nadie lo sabía y yo prefería no pensarlo.

Mis pasos resonaron sobre el silencio que se apoderaba del gran ático. Mucha gente opinaba que aquel lugar tan solo tenía polvo y años encima, pero a mi me encantaba ir allí. El pasado año había sido como una especie de refugio para mi, un lugar en el que podía leer y estudiar sin que nadie me molestase. Solté un leve suspiro debido al cansancio de tanto subir escaleras y me acerqué a uno de los ventanales. Apoyé las palmas de mis manos sobre el marco de una de las ventanas y me puse de puntillas para observar todo lo que rodeaba el gran edificio. En esos instantes un sentimiento nostálgico se apoderó de mi y es que pese a todo lo que había sucedido en el Clevermont College, no podía evitar pensar que ese había sido mi hogar durante todos estos años.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 521
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Díctamo Betancourt el Lun Sep 16, 2013 8:38 pm

Díctamo jamás conseguiría encontrarse preparado para lo que fuera que aquel año le deparase, pero era evidente que pisaba Clevermont College con una disposición bien distinta a la experimentada en el pasado. Desde luego el miedo seguía ahí, intacto en el fondo de su espíritu, pero lo había marginado a un sitio donde pudiera otorgarle más utilidad que la de acobardarlo ante circunstancias decisivas. No podía permitir más la parálisis de su voluntad, pues sabía que de ella dependía en gran medida la seguridad de quienes amaba. Finalmente había logrado vencer la batalla contra él mismo... pero ahora le correspondía librar una todavía más difícil y peligrosa.

La buena noticia era que no lo haría solo.

Ese pensamiento entre muchos otros era el motor propulsor con el que ahora se desplazaba por los corredores del edificio en busca de algo. Todas sus cosas estaban ahora en orden en su habitación y existía solo una persona con la que deseaba soportar el peso que significaba iniciar un nuevo año repleto de sombras. Pero no conseguía encontrarla. Buscó en su sala principal, en el sector reservado a los delegados e incluso en el comedor abarrotado de voces y reencuentros. Cassandra Gilbert no estaba en ninguno de esos lugares. Solo cuando sus alternativas comenzaban a agotarse recordó la costumbre que su amiga había adquirido durante los últimos meses del curso anterior y sus pasos lo llevaron rápidamente al distante y solitario ático del college... un sitio que el viejo Díctamo Betancourt jamás hubiera accedido a visitar.

La encontró recargada contra uno de los ventanales, sumida en algún pensamiento al que Díctamo probablemente jamás tendría acceso. La oscuridad en torno a ella otorgaba a su belleza un aire ligeramente perturbador. Se sintió un intruso.

¿Cass? —la llamó en un susurro desde la entrada al extenso espacio. No deseaba asustarla—. Estaba buscándote y... perdón. No deseaba molestarte.
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Sep 17, 2013 4:46 pm

Cada uno de los terrenos que actualmente podía observar con más precisión desde el ático tenían una gran belleza desde aquella altura. Una vez te encontrabas paseando por aquellos lugares también podías apreciar los pequeños detalles que nos otorgaba la naturaleza, pero desde aquel lugar del edificio podías ver la impotencia con la que nos rodeaban cada uno de esos lugares tan maravillosos. Por una parte teníamos los grandes prados que se teñían de dorado a principios de verano, el inmenso bosque que acababa sumiéndose en tonos amarronados durante el otoño...Me mordí el labio inferior y negué un par de veces; Cualquier persona que se encontrase allí fuera y observase la belleza que rodeaba este edificio nunca podría llegar a imaginar las cosas tan horribles que habían ocurrido aquí dentro.

Un mechón rebelde resbaló hasta el centro de mi rostro y debido a la molestia que eso me causaba alcé mi mano derecha para recorrerlo hasta su posición inicial, detrás de una de mis orejas. En aquel momento escuché unos pasos detrás de mi que fueron acompañados por una voz más que conocida y que buscaba cualquier cosa menos perturbar mi tranquilidad.-¡Díctamo!-.Dibujé una media sonrisa sin poder remediarlo, volver a saber de él después de todo el verano me hacía muy feliz y mucho más tras recordar nuestro último encuentro antes de las vacaciones. Despegué las palmas de mis manos del marco de la ventana y di media vuelta hasta que me encontré con los ojos azulados del muchacho.-No te preocupes, tan solo he venido a ver si todo se veía igual desde aquí arriba-.Mentí. Le había mentido porque no quería que descubriera la cantidad de preocupaciones que rondaban por mi cabeza hacía unos instantes. Conociendo a Díctamo era mucho mejor si no le daba mi opinión sobre el nuevo curso.

Dejé detrás de mi el ventanal en el que me encontraba para acercarme un poco más al chico.-¿Como estás? Hace mucho que no nos vemos...-.En parte me apenaba no haberlo visto durante aquellos dos meses y medio pero tanto a él como a mi ese tiempo nos había servido para desconectar cien por cien del Clevermont College y bueno, para echarnos un poco de menos. Además, tener ganas de ver a alguien tampoco estaba del todo mal.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 521
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Díctamo Betancourt el Miér Sep 18, 2013 1:46 am

Imagino que nada ha cambiado demasiado —sonrió condescendiente, los brazos cruzados tras su espalda. No hacía falta desenterrar pistas sólidas para saber que su compañera de casa no estaba siendo completamente sincera; cinco años de amistad bastaban para manejar las principales variables del comportamiento de Cassandra y predecir sus decisiones. Ese lugar era el refugio que ella había escogido para protegerse cuando el mundo la sobrepasaba y el joven Betancourt no tenía intenciones de cuestionar su elección; también él tenía un refugio que le permitía tolerar con entereza lo que la vida le tuviera preparado.

Debió concederse un minuto para responder a la pregunta planteada. No podía afirmar encontrarse bien, porque, ¿quién podía estarlo en aquellos tiempos? Pero también sabía que ser completamente sincero no lograría más que sumirlo a él y a la joven Gilbert en el círculo vicioso de angustia del que tanto trabajo les estaba costando escapar. Y a Díctamo le aterraba la idea de no volver a contemplar las mágicas sonrisas que su amiga era capaz de elaborar. Al final optó por encogerse de hombros, divertido—. Estoy vivo. También tú. De momento es lo único verdaderamente imprescindible —Bajó la mirada, dando por un momento la impresión de que pretendía ocultar algo fácil de descifrar en sus ojos, pero aquella posibilidad se extinguió cuando comenzó a rebuscar algo en los bolsillos de su uniforme. De ellos extrajo una pequeña y brillante placa color esmeralda, idéntica a la que su amiga portaba en su pecho, y la depositó cuidadosamente sobre su mano.

Iba a escribirte para contarte... —un pequeño gesto de disculpa interrumpió sus explicaciones—. Pero luego pensé que un par de días no marcarían mucha diferencia. Y las cartas... bueno, ningún método de comunicación me parece lo bastante confiable a estas alturas.
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Miér Sep 18, 2013 9:29 pm

Encogí mis hombros con una media sonrisa dibujada en los labios que no se había desvanecido desde que Díctamo había hecho pie en el lugar.-Lo cierto es que no-.Reí un poco tras este comentario. Debía darle la razón ya que seguía exactamente igual por fuera y parecía mentira que todo estuviera así mientras por aquí dentro las cosas empezaban a cambiar, y no con lentitud, sino con una brusquedad que ni si quiera nos dejaba tiempo para que opinásemos al respecto. Aunque pensándolo bien y conociendo al director era mucho mejor que no dijésemos lo que pensábamos. El edificio ya no lucía tan luminoso y bonito por dentro, Theodore no solo había hecho cambios en la normativa sino que también había decidido cambiar el aspecto del lugar. Lo cierto era que tampoco estaba del todo mal pero se veía más triste y apagado si lo comparabas con los recuerdos del pasado.

Arrugué el entrecejo, impaciente. Eso de que mi compañero de curso tardara tanto en responder a mi pregunta sobre su estado solo significaba una cosa, preocupaciones invadiendo su cabeza. Sabía el cambio mental que había experimentado el muchacho en cuestión de meses pero seguía preocupándome que volviera a sus antiguos hábitos de culpabilidad, no dejaría que cayese en eso de nuevo. Todas mis preocupaciones se desvanecieron al escuchar sus siguiente palabras y no pude evitar abrazarlo aunque cuidadosa de hacerlo de una forma rápida, concisa y sin el suficientemente acercamiento como para incomodarlo. Tras rodearlo con mis brazos durante unos cortos segundos le miré a los ojos. No quise apelar ningún comentario más, supuse que con mi gesto todo había quedado más que dicho así que guardé silencio mientras observaba con curiosidad la forma en la que rebuscaba en sus bolsillos.

Al ver la placa de delegado que sostenía sonreí mostrando mis dientes blanquecinos mientras miraba la placa y después volvía a mirarle a los ojos.-¡Enhorabuena! Y no te preocupes, mejor que hayas reservado la noticia para cuando nos viéramos porque de lo contrario no podría haber hecho esto...-.Cogí cuidadosamente la placa de mi amigo y con bastante rapidez -práctica personal- la puse en su pecho de la misma forma en que la mía estaba colocada. Me separé un poco de el y le observé de arriba a abajo.-Te sienta bien el cargo, Betancourt-.Empecé a reír sin poderlo evitar y volví a centrarme en lo importante, el porqué de su importante decisión sobre formar parte de este equipo.-Y dime, ¿a que se debe esta novedad?-.Lo único que deseaba en aquel momento era que me diera cualquier porqué que no tuviera nada que ver con la patrulla contra el director.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 521
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Díctamo Betancourt el Sáb Sep 21, 2013 5:08 am

Díctamo creía tener muy claro hasta qué punto había extrañado a la joven que ahora tenía en frente durante un periodo de vacaciones que se le había antojado eterno. Pero aquel abrazo fugaz lo obligaría a replantearse todas las convicciones que traía consigo desde su hogar. No tuvo tiempo de sentirse incómodo, pues los brazos que se propusieron rodearlo se apartaron mucho antes de comprender lo que ocurría. Pero supo que un contacto más extenso no habría supuesto molestia alguna; la muchacha y su compañía había pasado a convertirse en una necesidad de la que Díctamo no podía permitirse prescindir. Y aquellas reacciones afectuosas eran parte de su esencia. Negar una pieza de su comportamiento significaba negarla a ella. Sencillamente no podía.

Ignoró a propósito la impertinente sensación que decidiría apoderarse de su pecho durante el momento en que los ojos de Cassandra se fijaron en él, prefiriendo concentrarse en la pequeña placa que ahora ella acomodaba cuidadosamente sobre su uniforme. Una risa baja y divertida fue a confundirse con la emanada por la muchacha al finalizar su exagerado escrutinio, sonido que probablemente habría podido dilatarse durante todo el tiempo que les resultara posible albergarse en la soledad apacible que ese deshabitado lugar les concedía, pero la siguiente pregunta recibida se haría cargo de obstaculizar aquella posibilidad. La realidad los perseguía.

Solo pensé... —los labios del muchacho se fruncieron ligeramente, y en aquel gesto casi imperceptible se adivinaba su impresión de haber sido descubierto. Creía entender el trasfondo de la pregunta planteada por su amiga del mismo modo que sospechaba las consecuencias inmediatas que podría acarrear el hablar con la verdad. Pero descontando el hecho del pésimo resultado obtenido la última vez que intentó mentirle a alguien, no se sentía capaz de mentir a la joven Gilbert. Inspiró profundo. Y habló—. Creí que podría sernos de utilidad. No lo sé, los delegados tienen cierto nivel de influencia, además de beneficios. Tendría más libertades para explorar los pasillos sin levantar sospechas. Y... —se obligó a frenar sus explicaciones. Bastaba con las expuestas para que su amiga comprendiera el motivo de semejante novedad. Solo entonces se le ocurriría pensar que el anuncio de su nuevo título no había sido una buena idea.
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Dom Sep 22, 2013 8:18 pm

Las risas de Díctamo fueron disminuyendo según iba asimilando la pregunta que le acababa de realizar. Contuve mi respiración sin dejar de mirarle a los ojos y acabé por darme cuenta de que ya no importaba la cantidad de horrores a los que nos podríamos ver obligados a vivir aquel año porque al parecer el muchacho ya se había hecho un plan mental de lo que iba a hacer. Solté un corto suspiro sin replantearme lo que ese gesto significaría para él y, tras percatarme de que aquello era un gesto de todo menos alentador, lo acallé antes de que este se pronunciase más de un par de segundos mientras mordía mi labio inferior con cierto nerviosismo. No hacía falta esperar a que Díctamo afirmara que había aceptado el cargo de delegado por todo lo acontecido con el director, yo ya sabía que era así con solo observar la forma en la que me miraba.

Si en mi cabeza existía alguna pequeña esperanza de que su nuevo cargo de delegado fuera por alguna otra razón se acababa de desvanecer a la vez que salieron aquellas dos palabras indecisas de sus labios. Agaché la mirada obligándome a mi misma a tratar de asimilar lo que me estaba diciendo. Se suponía que yo no debía exponerme a peligros pero el podía hacer lo que le viniera en gana. Parecía que no se estaba replanteando bien las cosas, parecía que no se acababa de dar cuenta de lo peligroso que sería que el director o alguno de sus ayudantes le encontrase por los pasillos. Quizás él pensaba que el hecho de descubrir a un delegado por los pasillos prohibidos daba menos el cante que ver a un alumno normal y corriente pero a todos nos tenían echado el ojo aquel año...Tragué saliva, algo indignada al ver como Díctamo cada vez daba más motivos para que mis preocupaciones aumentasen.

El silencio se apoderó del ático durante unos largos segundos, segundos que me hicieron recapacitar y que se me antojaron eternos. Si de algo estaba segura era de que mi compañero de curso no sería capaz de hacer nada que fuese perjudicial para mi y de que quizás me había dejado llevar un poco por la situación. Al parecer nos habíamos intercambiado los papeles y ahora era yo la que necesitaba que alguien me calmase. Moví levemente mi cabeza decidida a cortar aquel silencio que estaba empezando a hacer que un nudo horroroso se colocase en mi garganta.-Si tu crees que esa ha sido una buena elección pues...-.Sonreí de medio lado mientras encogía mis hombros, tratando de que no se notase mucho que eso no era lo que realmente pensaba de todo aquello.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 521
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Díctamo Betancourt el Lun Sep 30, 2013 4:34 am

Su estómago pareció encogerse con horror cada vez que apreciaba un nuevo gesto que evidenciaba el complicado temple con el que Cassandra digería las explicaciones del joven Betancourt. La adivinaba decepcionada, dolorosamente resignada a un acontecimiento que ya no podía deshacerse, pero que -podía verlo en sus ojos- ella hubiera preferido evitar a toda costa. Su silencio era una tortura insoportable; sus palabras lo eran todavía más. Y la culpa fue a instalarse inevitablemente a ese lugar de su alma que ya le era propio cuando esa sonrisa rota se calcó en su retina.

Pero el sentimiento no duraría por mucho tiempo más.

Porque la determinación de Díctamo era más fuerte y se negaba a la idea de cometer los mismos errores del pasado, de modo que no estaba dispuesto a permitir que las circunstancias lo derrotasen antes de dar la pelea que le correspondía protagonizar. El peligro estaba ahí, al acecho de los menos cautos y no había forma de escapar de él. Con su inesperada decisión el joven Smaragdium no había hecho más que adquirir una leve ventaja para enfrentar su propio destino. Y aunque hubiera preferido dejar pasar el tema, olvidarlo y fingir que nada malo ocurría en derredor, debía procurar que su amiga lo comprendiera. Posó una mano conciliadora sobre los hombros caídos de su compañera de casa.

Ha sido una buena elección —le aseguró con una sonrisa franca que pretendía insuflar nuevos ánimos a la muchacha—. No podemos seguirnos mintiendo. Ya nadie está a salvo en estos tiempos, en ningún lugar y en ninguna circunstancia. Pero los movimientos estratégicos... pueden otorgarnos inmunidad, una temporal, al menos. No cualquier estudiante tiene la posibilidad de ser delegado; es un privilegio del que solo puede presumir alguien que cuenta con cierto nivel de la confianza de nuestros jefes de casa. Solo piénsalo, Cass. Este año no debemos levantar sospechas, y estas placas puede que nos ayuden un poco a mantener el bajo perfil. Además, no estás considerando la mejor parte —hizo énfasis en aquella observación con la mano libre, alzando su índice con una solemnidad aplastante—. Podremos vernos más seguido.
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Oct 01, 2013 11:44 pm

Desconecté. Sin darme cuenta ni si quiera me preocupé por pararme a analizar cada gesto de Díctamo. Acababa de tomar una decisión. No quería darle más vueltas al tema de siempre, no quería malgastar el único momento que compartíamos juntos después de unos meses hablando de lo de siempre. Era innegable que aquello no podría prolongarlo por mucho más tiempo porque el curso acababa de empezar y tarde o temprano volveríamos a vernos con una situación alarmante entre manos, pero hasta que aquel momento llegara creo que prefería disfrutar lo que se me estaba escapando entre los dedos sin darme cuenta.

Era más que evidente que debía ser cauta en cada uno de mis actos este curso pero la forma en la que Díctamo se había enfrentado a nuestras conversaciones sobre el director y los peligros ocurridos hasta el momento había hecho que sintiera que todo estaba bien y que siempre contaría con su apoyo. Él me hacía sentirme segura entre aquellas miles de paredes que me cohibían según pasaba el tiempo. Él era el que no me permitía sentirme sola en ningún momento y el que se esforzaba para que mis ánimos no decayeran. Y en aquel instante me paré y observé las cosas desde fuera, sacando provecho a cada una de las veces que posaba sus ojos sobre los míos...me podría parar a contarlas sin sentir que perdía el tiempo.

Posó una de sus manos sobre mi hombro derecho y solté un leve suspiro tranquilizador al escuchar su afirmación y al ver la sonrisa que adornaba su rostro. Tragué saliva tratando de asimilar con claridad el sentido que quería darle a sus palabras y tratando de sacarles su parte más positiva. Pude notar como los latidos de mi corazón comenzaban a restablecerse después de entrar en pánico unos segundos atrás. Mordí mi labio inferior y le miré sorprendida al no entender a qué se refería. Pausé mi respiración justo en el momento en el que se acalló y negué con la cabeza con una amplia sonrisa al escucharlo.-Eso es verdad. Este año no podrás esconderte en ninguno de tus rincones secretos-.Alcé ambas cejas hacia arriba, risueña. Evidentemente estaba bromeando porque quería que las preocupaciones se desvaneciesen por completo, aunque antes de enterrar por completo aquel tema quería aclararle algo.-Puede que tu decisión tenga más partes positivas que negativas pero...ves con cuidado siempre, por favor-.Coloqué mi mano sobre la suya -que se encontraba sobre mi hombro-.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 521
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Ático

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.