Pasillo del cuarto piso

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Statue of Liberty el Lun Nov 15, 2010 2:28 pm





Pasillo del cuarto piso




Luego de subir unas cuantas escaleras de caracol, llegarás al pasillo del último piso: el cuarto. Este piso consta de una única ala principal, por lo que el pasillo estará formado solo por una línea recta de mármoles cuidadosamente dispuestos.

En este piso se encuentra la sublime estatua de la fundadora, Océane McLoughlin. También hay diversos cuadros con un sinfín de personas que se mueven, desplazándose de uno a otro. Detrás de la estatua se oculta la entrada secreta a los calabozos, que solo unos pocos estudiantes conocen. Junto a la estatua está el despacho de la directora.

Al final del corredor, se encuentra el enorme ventanal con vistas a los jardines, que es la entrada al ala invisible de Caeruleum.


avatar
Statue of Liberty
Monumento Histórico

Mensajes : 744
Fecha de inscripción : 11/11/2010
Localización : New York

http://www.clevermontcollege.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Leszek Collingwood el Sáb Ago 13, 2011 4:39 am

Finalmente todo acabó, o eso creyó Collingwood conforme ascendía por las escaleras que, no recordaba hacía cuánto tiempo, había de descender como castigo por su inagotable curiosidad. Cada cierto lapso volvía la mirada atrás, apreciando con una sorpresa pasmosa pero ausente de temor la destrucción total del camino que todos iban trazando hacia la salida. Nada quedaba de ese infierno que habían tenido que habitar, y de algún modo el conocimiento de aquel suceso repentino lo contentaba, pues no existía mejor prueba para hacerlo estar seguro de que al fin gozaba de la libertad que le había sido arrebatada, a él y a sus compañeras. Percibió cómo todo se hacía cada vez más visible conforme se acercaban al fin del pasadizo, y descubría así que el grupo dentro del cual se desplazaba venía a constituir una grandiosa diversidad de sujetos en condiciones paupérrimas. Él mismo presentaba una imagen horripilante, con una palidez que ya era transparente y acentuada por el color oscuro de las ojeras que decoraban su rostro, piel que como la de todo su cuerpo estaba adherida sus huesos ahora prominentemente vistosos.

Se detuvo tras ver a Aaron tomar asiento en una de las salientes del estrecho pasadizo y no tardó un segundo en sonreírle con un deje de diversión que era imposible de ocultar en su rostro ahora que todo parecía dar un vuelco más favorable. Un poco de comida, y él al menos estaría repuesto antes de lo que él mismo imaginaba. Pero truncado quedó su gesto infantil al contemplar el miembro amputado del chico—. Pero tú para nada —destacó luego de la afirmación del Caeruleum con una preocupación visible, sintiendo cómo su rostro se desfiguraba al notar el absoluto deterioro del chico. Necesitaba un descanso más que él mismo, luego habría tiempo de enterarse de todo. Volvió su mirada al resto, descubriendo ahora con más detención el estado de Gianni... caminando luego hasta el borde donde un vacío abismal se abría ahí en el lugar en que alguna vez había existido un pasillo. Volvió su mirada al resto—. ¿Qué han estado haciendo? —otra vez preguntó sin esperar una respuesta, oyéndose decepcionado por no haber podido ser parte de aquella travesía que presumía habían atravesado sus rescatistas.

Desde su posición podía ver un pedazo de la enfermería, además de un tercer piso repleto de escombros. Sería su nuevo destino. Le constaba que más de uno ahí requería de algo de ayuda. Con sus brazos delgados intentó a ayudar a su amigo a incorporarse. Quedaba un trecho de camino por recorrer aún—. Arriba, hombre. Tenemos que ir a buscarte un garfio.
avatar
Leszek Collingwood
Fugitivo

Mensajes : 622
Fecha de inscripción : 16/12/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Joshua Wayne el Dom Ago 14, 2011 1:45 am

Habían llegado a un destino completamente a salvo, aunque estuviera tan destrozado como los últimos restos de las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. Corría, abandonaba aquel estropicio armado en los calabozos, ese sitio había sido bloqueado por muros de piedra y caliza de los que costaría trabajo, mucho trabajo sacar de allí. Mantuvo la calma una vez llegado el punto. Seguía sosteniendo a Leszek, ya que se encontraba muy débil. Fue paradójico, que en un principio, su compañero Smaragdium ayudara a Wayne, que no había sufrido casi ningún rasguño, sólo una llamarada en su cabeza y su cuerpo y un dolor en su mollera inexplicable. Sonrió, y no tardó en abrazarle. Se sentía cómodo, era su amigo, su buen amigo, y había sobrevivido, al igual que las otras dos compañeras de celda: la famosa Françoise e Idina.

A continuación, se fijó en la presencia del pelirrojo, Dorian. No sabía cómo, pero siempre lo veía en los embrollos más gordos, fuera cual fuera. Este sonrió aliviado, pues alguien que pudiese dar buenas noticias de lo que había ocurrido, sería completamente recurrente. – Dorian, hay que avisar que están bien. Estaban presos en las mazmorras, y han sobrevivido duramente. – decía, más bien repetía incrédulo. Hasta él flipaba en colores, por decirlo de una manera. Sonrió una vez más, algo torcida.

Pero no todo duró. Aquella sonrisilla se esfumó por el grito causado por Aaron Blake. Se sintió vulnerable, cayó al suelo como una pluma, como si de un mareo se tratara.


Última edición por Joshua Wayne el Dom Ago 14, 2011 11:19 am, editado 1 vez
avatar
Joshua Wayne
Trabajador del Ministerio

Mensajes : 220
Fecha de inscripción : 21/11/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Statue of Liberty el Dom Ago 14, 2011 3:51 am


Dos grandes cosas sucedieron en ese momento entre los escombros del pasillo. El joven Wayne que había sufrido grandes traumas por ser aplastado por una masa de piedra y tironeado sin piedad de su cuello, cayó desmayado a causa de los fuertes dolores que acudieron a su organismo. Por otro lado, la masa de barro que cubría a Sthónecci terminó por impregnar todo su cuerpo y se endureció por completo, impidiéndole moverse. Cualquier movimiento en falso con la nueva estatua de tierra y las cosas podrían ser fatales para el desdichado muchacho.
avatar
Statue of Liberty
Monumento Histórico

Mensajes : 744
Fecha de inscripción : 11/11/2010
Localización : New York

http://www.clevermontcollege.com

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Leszek Collingwood el Dom Ago 14, 2011 5:58 am

La vida se basa en ironías —respondió con una ligereza que no concordaba con el panorama, devolviendo la sonrisa a Aaron. Era una de las miles de frases poco motivantes que su padre acostumbraba a utilizar cada día, pero que contenían un incuestionable grado de verdad. Terminó de ayudar a su amigo incorporarse, en tanto dedicaba al resto de sus compañeros una nueva mirada que lo obligaba a retornar a un renovado estado de preocupación. No sólo eran daños físicos y debilidad lo que los atormentaba a todos. Ahora que podía contemplar los rostros de sus compañeras de celda comprobaba el terrible daño psicológico en que cada una de ellas estaba sumergida. Debían alejarse de ahí, para ayudarlas a dejar atrás cualquier mala experiencia, dentro de lo posible. Detuvo su mirada en la aún semi-consciente francesa, alcanzando a oír la pregunta que Gianni formulaba—. Es Laròcque —no agregó nada más. Estaba seguro que durante su ausencia el nombre de la muchacha no habría dejado de ser tema de conversación. Probablemente ella habría sido la causa de aquel milagroso rescate.

La sonrisa de Collingwood fue aún más grande al descubrir en manos de Aaron su varita. No dejó pasar un solo segundo antes de tomarla, sintiendo la energía que esta le transmitió tras ese primer contacto con la madera. Entonces prestó atención a la siguiente pregunta. Antes de responder, la expresión consternada de su rostro dijo mucho más—. Jamie jamás estuvo con nosotros... ¿ha desaparecido también? —volvió a preocuparse. Desde luego comenzaba a descubrir que aquella odisea apenas comenzaba. Muchos más secretos de los que Leszek presumía escondidos por Theodore reclamaban a ser investigados. Pero había que ir por partes, y la primera parada era la enfermería. Escuchó el llamado que se le hacía desde un lugar no muy lejano, y rápidamente divisó la cabellera pelirroja de Dorian a la distancia. Alzó su mano libre para formar un saludo efusivo. Encontrarse con todas aquellas amistades que no veía hacía un tiempo impreciso no dejaba de contentarlo. Repentinamente recordó a Plancton, en tanto el joven Smaragdium realizaba el primer intento por salir emprender la retirada hacia un lugar más seguro.

Pero anterior a cualquier movimiento, las cosas dejaron de tender a la calma anormal que habían adquirido. Intentó detener el camino de Aaron de retorno a unos calabozos ya inexistentes, así como su posterior reacción inquieta. E inmediatamente debió prestar atención a un Joshua desmayado cuya caída tuvo que apresurarse a frenar para evitar cualquier daño. Ya cuando lo depositó con cuidado sobre el piso, otra escena extraña asaltó a los presentes. El material espeso que lo cubría secó hasta volverse compacto como el de una estatua. Frunció el ceño con una incomprensión clara, acercándose hasta el con su recuperada varita en alto. No estaba seguro de lo que hacer... porque no tenía claro lo que había ocurrido. Consultó al resto con una mirada, cansada pero curiosa como siempre.
avatar
Leszek Collingwood
Fugitivo

Mensajes : 622
Fecha de inscripción : 16/12/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Françoise A. Laròcque el Lun Ago 15, 2011 8:36 pm

Françoise descansaba plácidamente en los brazos de su rescatista, con la mente en un sitio en el cual podía soñar en paz con una vida perfecta que muy lejos estaba de asemejarse a la realidad. No tenía pesadillas, al menos no en ese momento. En su cautiverio las había sufrido, sí, hasta que finalmente se hizo a la idea de que aquella sería su realidad por siempre. Fue entonces, junto con la aceptación y la resignación, que logró regresar la tranquilidad a su ser.

-The... Theodore... -se la oyó murmurar inconscientemente, casi con cariño, el nombre del director de Clevermont College. Nadie hubiese podido imaginar jamás que la rubia podía guardar un cierto aprecio por aquel hombre. Resultaba inconcebible por las bestialidades que había practicado con su cuerpo. Sin embargo, así lo era. Es que en la familia de la francesa pija nada era normal. Desde los lejanos tiempos de la juventud de su tía y su madre, incluso en las remotas épocas de la niñez de su abuela... La normalidad nunca había estado presente. Y ese no era el momento adecuado para empezar a implementarla.
avatar
Françoise A. Laròcque
Cadáver en putrefacción

Mensajes : 108
Fecha de inscripción : 02/02/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Leszek Collingwood el Mar Ago 16, 2011 5:09 am

Se encogió de hombros en señal de disculpa tras la réplica de Aaron. Se había olvidado de calcular la carencia de fuerzas del muchacho antes de dejarlo a su suerte y acercarse a socorrer a Joshua, pero de no haberlo hecho probablemente su compañero de casa se habría roto la cabeza—. Lo siento, pero dejaste de ser prioridad hace un segundo —rió por lo bajo, sin desviar un solo momento su mirada de ojos oscuros de la figura solidificada de Gianni. La observaba con detalle, intentando descubrir qué clase de maleficio lo había poseído... sin embargo llegó a conclusiones vacías. Debía tratarse de algún procedimiento lo suficientemente avanzado como para que Collingwood no se diera por enterado. Fue en medio de su análisis que la voz de Françoise interrumpió su estado de concentración inútil con un llamado que no realizaba por primera vez, pero que ahora se teñía con un tono que no le tranquilizaba.

De todas formas va a enterarse cuando intente entrar a su despacho —respondió entre risas a las resoluciones que su amigo tomaba, en tanto Collingwood volvía hacia él para ayudarlo a ponerse de pie. Tropezaba y se tambaleaba cada cierta cantidad de pasos, sin embargo contaba con la capacidad para valerse por sí mismo durante un tiempo más antes de declararse oficialmente un bulto del cual hacerse cargo. A pesar de su reparo, estaba dispuesto a seguir el plan del Caeruleum, pues era la acción más sensata a realizar a continuación si deseaban conseguir algo en adelante. Observó a Dorian que permanecía del otro lado del pasillo destruido. Necesitaban de su ayuda para transportar a todos los inconscientes hasta su nuevo lugar de destino, pero el que estuviese del otro lado dificultaba un poco las cosas. Hasta que, repentinamente asomó en su mente una idea entre varias.

Mobilicorpus —invocó en dirección a la estructura maciza que era Gianni, no sin hacer uso de todos los cuidados que le eran posible, y sintiendo una alegría inexplicable al retomar las acciones con su varita. El joven de la maldición sería el primero en intentar hacer llegar hasta el suelo repleto de escombros del tercer piso a través del agujero que revelaba las camillas de la enfermería, probando si el hechizo surtía efecto en su caso particular. Mientras intentaba hacerlo levitar vovió la cabeza en dirección al pelirrojo, esperando a que lo ayudase con los demás, o en cualquier caso que fuera a encargarse a recibir los cuerpos para el aterrizaje, lo que fuera. No dudaba que el muchacho sabría exactamente qué hacer. Leszek esperaba a que sus intentos dieran resultado, para proceder prontamente con los demás, seguir ahí era tiempo perdido.
avatar
Leszek Collingwood
Fugitivo

Mensajes : 622
Fecha de inscripción : 16/12/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Leszek Collingwood el Jue Ago 18, 2011 7:33 am

Afortunadamente, ningún obstáculo se opuso para que el anémico Smaragdium consiguiera elevar un par de metros a la solidificada figura de Gianni para transportarla hasta su nuevo destino. Podía sentir el modo en que la fatiga y el cansancio devoraban lentamente sus últimas reservas de energía en tanto dedicaba un importante esfuerzo en la tarea de no efectuar movimientos drásticos en el desarrollo del hechizo. En tales circunstancias resultaba algo más difícil mantener la situación bajo control, sin embargo no llegaba a convertirse en una hazaña difícil. Aún sosteniendo a Aaron asintió al anuncio de Dorian antes de verlo desaparecer, para asomarse luego desde abajo con una camilla bien dispuesta para el primer socorrido. Sonrió con alivio cuando consiguió al fin depositarlo sobre la camilla, sin ningún tipo de contratiempo.

Se tomó unos minutos para descansar del esfuerzo, comprendiendo rápidamente que tendría que utilizar el mismo método con el resto de los inconscientes, pues no contaba con el vigor suficiente como para cargar con ellos por la rudimentaria pero firme escalera que Dorian había conseguido escalar. Volvió su mirada hacia Nina y Éter, sonriéndoles con un afecto y una preocupación demasiado paternales para un joven infantil como lo era Collingwood. Pero era aquella una de esas situaciones en las que bien sabía adoptar la seriedad correspondiente, al menos en cuanto a lo que sus amigas respectaba, porque comprendía que aunque fuesen físicamente capaces de valerse por sí mismas... los episodios vividos al interior de los calabozos tendrían sus mentes atormentadas en una medida que él no consideraba despreciable—. Desciendan por aquí hasta la enfermería. Nos veremos en nada —dijo sin mudar el tono alegre, señalándoles la cadena de peldaños de piedra para que iniciaran la bajada segura. Era permanente su convicción de que debían estar lejos de aquel sitio, para al menos tener la intención de olvidarse de todo lo vivido. Luego volvió a observar al joven Huxley.

Ahora Dorian, camillas para los demás —pidió con un claro agradecimiento por la ayuda, en tanto se volteaba para realizar el mismo encantamiento de antes, ahora dirigido a Françoise, sin olvidarse de que Joshua seguía. Sentíase con un agotamiento de agonía, pero lo mantenía en pie la conciencia de que pronto todos estarían en buenas manos, y que su propia camilla lo estaría esperando. Volvió a observar a su malogrado amigo Blake, riendo por lo bajo. Es que era absurdo pensar que toda aquella pesadilla desastrosa fuese tan real como su vida.
avatar
Leszek Collingwood
Fugitivo

Mensajes : 622
Fecha de inscripción : 16/12/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Vie Sep 09, 2011 10:46 pm

Aquella tarde había sido de lo más aburrida, como todas las anteriores. No sabía con que entretenerme y mucho menos que hacer a aquellas horas. Había estado encerrada en mi habitación, aburrida y escuchando música o leyendo algún que otro libro. Me sorprendía bastante que en solo una semana me había leído la cuarta parte de la saga Medianoche, el libro llamado Renacer...era uno de los mas largos de la saga y me lo había leído en mis ratos libres en menos de una semana. De normal mis ratos libres ocupan dos o tres horas de la tarde y no un día entero, las 24 horas completitas sin hacer absolutamente nada de provecho. Un pequeño suspiro se me escapa de entre los labios al mirar el reloj y ver que ya eran las 22:39 de la noche y no me apetecía dormir. Siempre me tumbaba mas tarde porque me quedaba leyendo pero aquella noche era diferente; había luna llena y la luz que desprendía me molestaba cuando cerraba los ojos y las ganas de leer se habían ido hacía unas cuantas horas atrás.
Al final, después de vestirme con lo primero que pillo, decido salir a dar una vuelta y mas que dar una vuelta solo se me ocurre que empezar a subir escaleras, a subir y a subir sin saber en que piso iba a acabar. En menos de diez minutos ya iba por el cuarto piso y justo cuando me dispongo a poner el pie en el primer escalón que daba pie a empezar a subir hasta la pequeña torre una mueca se me dibuja en el rostro y arqueo una ceja, dando media vuelta y mirando por una de las ventanas grandes que habían en aquel pasillo. Me aparto el pelo de la cara y decido sentarme en el banco de piedra que tengo mas cercano. Una media sonrisa se dibuja en mi rostro justo cuando mi parte trasera se apoya en el banco de piedra helado y apoyo mi espalda contra la pared que tengo detrás, mirando las estrellas allí sentada.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Vie Sep 09, 2011 11:23 pm

El nuevo curso recién iniciaba. Apenas algunas semanas habían transcurrido desde su llegada a ese edificio al que tanto aprecio aprendió a tenerle el pequeño Betancourt durante su ausencia. Sin embargo, ya había iniciado él una liviana y aún así rígida programación de estudios y trabajos. Con su famoso don para prevenir antes del daño, se ocupaba anticipadamente de no cometer errores y no llevarse sorpresas desagradables llegada la fecha de imponer las primeras calificaciones. Deseaba comenzar bien, y terminar de la misma forma.

Fue aquella preocupación obsesiva la que lo mantuvo durante toda aquella tarde al interior de la biblioteca, solo y concentrado, repasando cada materia de aquel día y los contenidos del día siguiente. Y tal fue su abstracción en aquel riguroso procedimiento, que jamás descubrió la velocidad con que las horas hubieron de transcurrir hasta que el propio bibliotecario, siempre amable, debió rogarle que abandonara las dependencias para cerrarlas hasta el día siguiente. Díctamo se sentía sorprendido por la cantidad tremenda de tiempo que hubo de invertir para sus estudios, y estuvo claro de que había sido suficiente por aquel día.

Apenas agotado y considerablemente distraído fue que comenzó a subir escaleras, con sus libros bajo el brazo, resuelto a encaminarse a su Sala Principal. Volvió a sentirse sorprendido cuando se encontró en el pasillo del cuarto piso. Solo entonces consideró la posibilidad de encontrarse más cansado de lo que suponía. Se dispuso entonces a descender los escalones que había subido de más, pero antes de voltearse para iniciar un retorno al tercer piso, una figura muy conocida llamó su atención. Sonrió contento. No la había visto desde el curso anterior y, como todo en aquel edificio, la había extrañado.

-¿Cassandra? -la llamó mientras se acercaba a ella, lento y con voz afable. En un principio se sintió preocupado. Más al descubrirla contemplando encantada el paisaje estrellado que le ofrecía la ventana frente a ella, frenó la cadena de suposiciones peligrosas que su mente ya se animaba a desatar-. ¿Qué haces aquí? Es tarde -agregó finalmente. Tal vez, como a él, el tiempo se le había escapado de las manos.


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Vie Sep 09, 2011 11:40 pm

No se escuchaba absolutamente nada en aquel piso y de normal, aquel silencio la hubiera vuelto loca porque no podía aguantar estar tanto tiempo sin escuchar nada pero aquel día, después de haber estado aguantando horas y horas las canciones que reproducía su radio casete y de haber escuchado las conversaciones tontas de las muchachas de su misma casa y curso, prefería escuchar aquel silencio irritante...vamos, que prefería no escuchar absolutamente nada a parte de su respiración; mira si el silencio era inmenso, que podía escuchar hasta los latidos de su corazón "pum-pum, pum-pum". Una risilla se me escapa sin saber porqué y niego varias veces con la cabeza cogiendo algo de aire para luego soltarlo lentamente sin dejar de mirar hacia el horizonte, hacia el cielo estrellado y hacia aquella luna llena que quitaba todo pensamiento y solo hacía que te pararas a pensar en las cosas positivas de la vida.
Cierro los ojos bostezando. ¿Me estaba durmiendo? Aquel pensamiento hace que niegue con la cabeza y que vuelve a alzarla. Me pongo mas cómoda en mi sitio dejándome llevar por la brisa nocturna que corría por los pasillos aquella noche tan solitaria para mi. Justo cuando cierro los ojos para dejarme llevar con mas tranquilidad empiezo a recordar todo lo que había ocurrido aquel verano y esto hace que una mueca mucho mas ancha a la anterior a la subida de las escaleras se dibuje en mi rostro. Haberlo dejado con Sebastian había tenido su parte positiva ya que ahora se sentía mucho mas libre, mucho mas tranquila, mucho mas independiente pero, de todas formas, echaba de menos el sentirme protegida, el sonreír cada mañana al saber que me iba a encontrar con el y su increíble sonrisa, al saber que al salir de clase o al tener algún bajón el iba a estar ahí para apoyarme...sinceramente, creo que las cosas negativas ganaban y por largo a las positivas así que, solo podía resignarme a pensar que en cualquier momento podría volver a sentirme de aquella forma. A parte de todo eso, lo que mas me había fastidiado y lo que no había entendido, había sido su marcha a Hogwarts, ¿porque lo habría echo? Suspiro y sonrío de medio lado pasando de mis pensamientos y, escucho una voz conocida que hace que mi sonrisa se ensanche mucho mas y mis ojos claros se iluminen levemente.
-¿Díctamo?
Mi voz se notaba muy feliz y sobre todo, con un tono sorprendido porque no entendía que hacía a aquellas horas Díctamo por aquellos pasillos. Me levanto del banco y, sin poderlo evitar le doy un abrazo con todas mis fuerzas, lo había echado de menos. Pese a tener un año menos que yo era mas alto, casi me sacaba media cabeza y todo porque yo era de pequeña estatura. Al escuchar su pregunta, me separo un poco de el algo sonrojada por mi espasmo y me pingo el mechón de pelo detrás de la oreja derecha.
-Es que no podía dormir así que he decidido salir a dar una vuelta y bueno, aquí he acabado...Tú, a juzgar por los libros que llevas debajo del brazo, supongo que vienes de estudiar, ¿no?
Ya no se le veía tan inocente como antes, tan pequeño, tan poca cosa. Se le veía mucho mas crecido y maduro, se le veía como un chico de su edad. El curso pasado le había venido realmente bien porque hasta podía notarlo mucho mas bello que antes, ya no era el mismo, eso si.


Última edición por Cassandra L. Gilbert el Sáb Sep 10, 2011 1:45 am, editado 1 vez
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Sáb Sep 10, 2011 12:37 am

Más extensa se hizo su sonrisa cuando descubrió la alegría con que la joven Smaragdium le reconoció. Durante escasos instantes había temido que el tiempo hubiera dejado libre albedrío para el olvido. Era definitivamente una opción plausible, considerando el carácter distante de aquel jovencito de mente desconfiada. Pronto las suposiciones negativas se las llevó el viento ante el entusiasmo risueño que Cassandra encarnaba. Llevaba aún los libros bajo uno de sus brazos cuando la vio acercarse sin una advertencia que lo ayudara a prepararse.

Se paralizó por completo su cuerpo al contacto de aquel abrazo, gesto afectivo que no solía poner en práctica con otra persona que no fuese su hermana. Unos segundos lo separaron de decidir apartarla, pero comprendió que sería aquella una acción desconsiderada y demasiado frívola. Torpemente, como marioneta mal controlada, intentó devolver el abrazo, y sonrió aliviado al separarse Cassandra. No había sido tan difícil. Al menos la muchacha ya era una buena conocida.

-Todavía insomne -observó con una risa baja, como catalogando a su amiga luego de su explicación. Aún recordaba aquella ocasión de la sigilosa fuga hacia las cocinas, tiempo atrás. Observó sus libros cuando la chica reparó en ellos, asintiendo con una sonrisa-. Quiero estar preparado... para cuando las cosas se pongan complicadas -se encogió de hombros, observando a su compañera de casa con detenimiento. De pronto, además de muchas diferencias en ella que pudiera identificar, una en particular, pendida con un brillo esmeralda desde su túnica, llamó su atención-. ¿Delegada? -preguntó curioso, y notablemente orgulloso. No había tenido tiempo de enterarse acerca de las últimas novedades-. Felicidades.


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Sáb Sep 10, 2011 12:54 am

La verdad es que me había extrañado que Díctamo no se apartara al yo darle un abrazo. Si que había notado su cuerpo algo tenso y su mandíbula apretada pero pocos segundos después pude notar sus brazos, cuidadosamente y torpes rodeando mi pequeño cuerpo. Ahora, después de haberlo echo, me sentía un poco mal porqué, aún después de haber visto que no había reaccionado mal, me apenaba el haberle echo pasar un mal rato...Su sonrisa seguía sin borrarse pero tal vez le había molestado mi gesto. Yo era muy cariñosa y la verdad, no me costaba nada dar abrazos y besos pero Díctamo seguía siendo el mismo chico desconfiado después de todo. En realidad lo entendía porque, aunque para mi ya era un amigo al que poder llamar cualquier día cuando no supiese que hacer, sabía que por su parte era algo demasiado diferente; pensábamos de forma distinta, muy distinta tal vez. El pensaba antes de actuar y yo era todo lo contrario. Dicen que las chicas maduran antes que los chicos pero, cuando estaba con Díctamo, todo aquello se iba al traste porque sentía que el tenía mucha mas paciencia que yo y sabía entender a las personas pese a lo dudoso y desconfiado que era, de todas formas yo sigo sin perder la esperanza de poder conseguir que me vea como algo mas que una conocida, mas que otra cosa me gustaría que Díctamo me viese como una persona en la que confiar y a la que recurrir cuando tuviese alguna duda o algún problema.
No puedo evitar sonreír divertida al escuchar como me catalogaba al verme y, la verdad, las pintas que llevaba en aquel momento no eran precisamente las mejores para presentarse ante nadie. Al escuchar la explicación que me hace sobre porqué estaba en la biblioteca sonrío de medio lado, sentándome de nuevo en el banco y haciéndole un gesto amistoso para que se sentase a mi lado.
-Díctamo, estoy segura de que aprobarás sin ningún problema y a ver, no te voy a decir que cuarto es fácil, pero te conozco y se perfectamente que tu eres capaz de sacar este curso adelante sin estar todas las tardes metido en la biblioteca
Le guiño un ojo y le remuevo con cuidado el pelo de forma cariñosa, pensando después en que se podría sentir algo molesto por mi gesto; trago saliva y me muerdo el labio inferior, girando levemente la cabeza para disimular ese último gesto. Vuelvo a girarme hacia el al escuchar su pregunta afirmativa y sonrío orgullosa.
-Gracias, aunque estoy un poco asustada por si acaso no hago bien mi trabajo como delegada aunque representando la casa Smaragdium, estoy segura de que no tendré ningún problema
Tras mi pequeño discurso decido pasar de el tema de ser delegada ya que no me agradaba hablar de cargos y de cosas de esas y decido preguntarle que tal le ha ido por Hogwarts.
-Bueno y tu...¿como estás?¿Está tan bien Hogwarts como lo describe todo el mundo?
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Sáb Sep 10, 2011 2:31 am

Dejó los libros en el suelo y junto al banco de piedra antes de tomar asiento en el lugar que Cassandra le reservaba. Fuera de sus pasos y las voces de ambos, el silencio que se desplazaba a lo largo del pasillo era absoluto. Era moverse a través de la apacible calma que tanto lo contentaba. Pero que el mutismo se viese interrumpido por los comentarios de su compañera era aún mejor. La soledad podía llegar a ser una compañía afable, pero no para mantenerla constantemente. E interactuar con alguien que siempre había sido la oposición completa a su conducta era una buena forma de escapar hacia una perspectiva nueva de ver cuanto le rodeaba. No podía pretender continuar para siempre con aquella poderosa coraza que lo separaba del resto del mundo. Sabía que no podía... pero también que no podía romper la fidelidad férrea que mantenía para con su propia naturaleza. Fue por eso que, con pesar, sostuvo la mano con que Cassandra comanzaba a remover su cabello, para separarla de él con suavidad esperando lograr ser comprendido. Era más de lo que aún podía llegar a soportar.

-Gracias -fue todo cuanto logró articular luego de separarse un poco. Le apenaba tener que ser tan distante con Cassandra, porque comprendía que su forma de demostrar aprecio era distinta a la que él estaba acostumbrado. Pero aún le restaba una considerable cantidad de tiempo para alcanzar un equilibrio más o menos normal en su patrón de comportamiento. Con la cabeza gacha escuchó las siguientes palabras, y decidiendo dejar atrás el reciente episodio volvió a observarla con una sonrisa-. No tendrás ningún problema, puedes estar segura de ello. Lo harás bien -afirmó, intentando relajarse un poco.

-Es un lugar grandioso -confesó al oír la pregunta que ella le hacía. Desde su regreso, no había comentado una sola vez algún punto de su experiencia-. Mucho más grande de lo que dicen... y más hermoso también. Creo, que te habría gustado. Habían muchos lugares para recorrer. Pero no hay lugar como el hogar. Prefiero Clevermont -determinó sin titubear. Había extrañado el college incluso antes de abandonarlo. Estaba seguro de lo que decía-. Además... era todo muy frío... no lo sé, extraño -no tuvo nada más que relatar. Como siempre, algunas palabras bastaban para abarcar todo lo que deseaba comunicar-. Espero que a ti no te hubiera pasado nada. Ya sabes... con todo lo que ocurrió aquí...


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Sáb Sep 10, 2011 2:50 am

Noto como un nudo en la garganta cuando noto la mano de Díctamo sobre la mía apartándola porque una vez mas la había cagado con mi forma de demostrarle aprecio. La verdad es que había conseguido entender a aquel muchacho a la perfección; aún recordaba cuando, en la sala común, me dijo que tendría que tener mucha paciencia para llegar a entenderlo y a ver, no podía decir que lo conocía al cien por cien ya que sabía que había una parte de el que todavía no había podido mostrarme porque no se sentía lo suficientemente bien como para hacerlo, no se sentía preparado para hacerlo y yo lo entendía o, al menos, eso era lo que yo pensaba. Por esa razón, al notar su gesto, sonrío de medio lado tras escuchar su "Gracias". Quería que entendiese que yo iba a tener paciencia con él y también quería que supiese que no me había molestado su gesto, por aquella razón al verlo con la cabeza gacha me han entrado ganas de posar mi mano en su barbilla para que la levantara pero para que la situación no se volviera mucho mas incómoda decido esperar su siguiente comentario y éste, me hace sonreír con amplitud.
-Al menos se que ya uno de los de mi casa me apoya
Le guiño un ojo con simpatía y al ver la cara que pone al empezar a hablar de Hogwarts, una amplia sonrisa se dibuja en mi rostro. Realmente, solo por escuchar sus comentarios sobre aquel castillo tan magnífico y misterioso, notaba como si, en algún lugar de los que visitó allí, se acordó de mi. Aunque no solo me hacía pensar en aquello, y si...¿el echaría de menos aquel castillo? A lo mejor hizo muchos amigos pero de todas formas, tampoco es que hubiésemos tenido mucho tiempo de hablarlo así que ya saldría el tema de la gente conocida. Justo en ese momento una media sonrisa se me pinta en los labios al escuchar que prefería el college.
-Si te digo la verdad, me alegra que prefieras el Clevermont College antes que Hogwarts
La verdad es que lo había echado de menos. Dios, ¿Díctamo se había preocupado por mi? Para nada me extrañaba sino que me había sorprendido mucho que me lo dijese.
-Díctamo, la verdad es que cuando andaba por los pasillos sola, si que pasaba mucho miedo y de echo, cuando Rocco tuvo el accidente en el que perdió uno o dos dedos y lo llevaron al hospital, yo estaba allí y el me lo intentó contar todo pero la profesora Galatea me obligó a dejarlo con el doctor y a volver al colegio...lo he pasado mal, no te lo voy a negar, pero realmente si me comparas con los que han estado secuestrados y con los que lo han pasado peor que yo, estoy perfectamente...de todas formas, muchas gracias por preguntar
Una media sonrisa se me dibuja en el rostro.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Sáb Sep 10, 2011 3:36 am

Lo maravilloso de tener una amiga -porque así la consideraba el joven Betancourt- como Cassandra, era que comprendía su extraño comportamiento permanente. Sin reparos, sin intentar cambiarlo. Y aunque lo agradecía profundamente, lamentaba no poder ser igual con ella, realizar al menos un burdo intento por aceptar la calidez y espontaneidad con que se enfrentaba al mundo. Desde siempre hubo de elogiar aquellas facultades de las que él carecía por completo. Y es que era evidente que a lo largo de la vida, sus experiencias habían sido muy dispares. Y hoy sin embargo convivían con aquellas diferencias sin mayores inconvenientes, ella más que él, tratando de acomodarse a la fuerza a la extravagancia del otro. Díctamo comprendía que en aquel lugar era él el único raro, el incapaz de establecer contacto con la realidad con la sutil confianza que el resto poseía. Pero podía imaginar que ante tan grandiosa muerta de excentricidad que involuntariamente sacaba a relucir cada día, era una probable que también Cassandra pudiera llegar a sentirse fuera de lugar cuando no le correspondía. Aquello le disgustaba.

Con una mirada transparente volvió a sonreírle a la muchacha, sin interponer palabras de momento, pues las consideraba innecesarias. Conocía el carácter inquieto y escurridizo que la caracterizaba. Pero podía sentirse seguro de que ello no sería impedimento para que pudiese desempeñar su cargo de la mejor manera. No era arbitrario que la hubiesen escogido a ella. Sólo hacía falta que el tiempo la ayudara a darse cuenta de ello, y que seguramente contaba con el apoyo de toda su casa.

Su rostro se tensó considerablemente cuando, tras su pregunta, la Smaragdium comenzó a relatar una escalofriante sucesión de hechos desagradables. Esos... del tipo que Díctamo solía evitar a diario. De pura preocupación su entrecejo se había arrugado en señal de atención insuperable. Sus padres habían hecho bien en trasladarlo, sin embargo le dejaba un sabor amargo el tener claro que había dejado atrás al resto de sus compañeros, a su propia suerte. ¿Y si algo le hubiese ocurrido a Cassandra? A pesar de su infinito afecto para con el college, era una de las pocas personas con las que podía contar-. Lo bueno es que acabó... antes de que pudiera empeorar -quedaba para él en duda que todo hubiese acabado definitivamente... pero prefería creer que así era, por no dar motivos a sus paranoias para permanecer en pie. Prefirió cambiar el tema, y entonces un recuerdo asaltó a su mente-. En Hogwarts hacía falta tu alegría. Eran todos algo malhumorados y tétricos -dijo, recordando a aquel Slytherin amedrentador amigo de Luparia. Pocas cosas personas pudieron inspirarle algo de confianza del otro lado del océano-. Pero, ¿sabes? Había una chica que me recordaba a ti. Era divertida -esperaba que Cassandra no tomara aquello como una ofensa. Estaba casi seguro de que no sería así. Pero, siempre era mejor tomar precauciones.


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Sáb Sep 10, 2011 2:41 pm

En aquellos momentos presentía que no hacía falta decirle nada ya que el silencio y nuestras miradas hablaban por si solos. Con Díctamo era algo diferente que con el resto de amigos que tenía ya que a el le podía contar cualquier cosa porque me escuchaba y entendía, aunque me apenaba que el no me contara como se sentía y, lo que mas me apenaba de todo el tema, era saber que tal vez no podría llegarlo a entender nunca. Vale, tal vez estaba adelantando acontecimientos antes de tiempo y tal vez, con cada día nuevo que saliese, Díctamo cogiese algo mas de confianza de la que tenía el día anterior. Desde que lo conocí me entraron unas ganas increíbles de conocerlo plenamente y ni si quiera el se lo creía del todo porque el opina que no llama la atención ni nada pero solamente con las rarezas y el comportamiento extraño que tenía hacia los demás, llamaba mas la atención de lo que realmente quería; era diferente, como nadie. Todos tenemos algo que nos distingue de los demás pero a él se le notaba a distancia que no era un chico corriente y solamente por eso teníamos una buena amistad, un tanto extraña, pero sólida o al menos desde mi punto de vista.
Cuando empecé a relatar mis sentimientos en aquellos momentos de tensión con la historia del director Theodore, pude notar como la mandíbula de Díctamo se tensaba, como si se estuviese aterrando tan solo con oír lo que le estaba diciendo. Vale, tal vez lo había exagerado un poco pero sinceramente, no me sentía muy bien vagando por el Clevermont College de clase en clase después de lo sucedido en el hospital y de lo que me confesó Rocco, asustado, un alumno que me saca unos años y asustado e incluso algo paranoico tras el accidente sucedido pero yo, le creía pese a la cara de loco que ponía, había algo en su mirada que me inspiraba confianza y temor. Me sentía mal por haberlo asustado y en realidad, prefería que se hubiese marchado a Hogwarts durante las cosas que pasaron con el antiguo director, prefería que no lo pasara mal, más que nada porque era amigo mío y no me hubiese gustado verlo de aquella manera, asustado.
Tras su comentario respecto a lo que le estaba contando asiento con decisión y sonrío de medio lado, intentando cambiar de tema ya que ese resultaba algo incómodo tanto para mi como para el. Lo siguiente que me dice me hace sonreír con mucha amplitud, me alegraba que en cualquier momento pudiera haber pensado en mi, saber que mi amigo me había echado de menos hacía que no pudiese parar de sonreír ya que yo también lo había echado mucho de menos.
-No te preocupes que mañana o, cuando decidas dedicarme un poco mas de tiempo a mi y no a los estudios, puedo enseñarte cualquier sitio en el que pasar un buen rato como en las cocinas y así nos entretenemos un poco
Río y me sorprendo al escuchar aquello que me estaba diciendo sobre una muchacha que le recordaba a mi. Me encojo de hombros sin dejar de sonreír y luego decido intentar averiguar mas sobre aquella chica.
-¿Y como se llamaba? Me hubiese agradado conocerla, la verdad...si dices que se parecía a mi, seguro que nos podríamos llevar muy bien
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Sáb Sep 10, 2011 11:38 pm

Esta vez, sonrió divertido. Aquel comentario podía tomarse fácilmente como un reproche a las prioridades que el pequeño Betancourt acataba. Pero aunque él sabía que Cassandra no había enunciado tal aclaración con resentimiento, algo de cierto había en el matiz severo de sus palabras. Díctamo estaba siendo demasiado desatento con sus amistades en el último tiempo. Ya lo había asaltado la duda aquella noche en la fiesta organizada por su amigo Andrew. Hoy lo comprobaba al descubrirse prefiriendo el estudio antes de buscar a sus conocidos para enterarse de la suerte que pudieron haber corrido tras su partida. No era que alguna vez su comportamiento en tales circunstancias hubiese sido distinto. Sin embargo, hoy no le dejaba de incomodar aquella indiferencia distraída con la que ya se había acostumbrado a desfilar por la vida.

Torció los labios en un gesto que se asemejaba a una sonrisa, pero mucho más a una mueca de disculpas-. Mañana estará bien. O cuando prefieras, en todo caso. No creo que sea bueno anteponer un montón de libros a un tiempo de distracción con una amiga -observó sus libros, como si éstos pudieran llegarse a sentir aludidos por su veredicto amable. Entonces volvió la mirada hacia la muchacha-. Además, hoy ya he estudiado lo de toda una semana, y tal vez más. Necesito darme un descanso. Será tu turno de decidir a dónde ir -aclaró hacia el final de su acotación. Sabía que a ella se le ocurriría algún sitio interesante al que acudir, y que se divertirían. El entusiasmo y la energía de Cassandra era capaz de hacer de la cosa más simple una experiencia digna del recuerdo.

-Su nombre era... -entornó la mirada en tanto hacía memoria. No deseaba equivocarse- Angelien. La conocí en Zonko, una tienda que tienen en el pueblo de Hogsmeade. Eso también te habría gustado mucho... había todo tipo de objetos divertidos -sonrió con la alegría del niño que era. El recuerdo de aquel lugar transportaba su espíritu a un cálido sentimiento de bienestar. Había sido ahí que, tras semanas se angustia por la partida, volvió a sentirse contento. Compartir aquella experiencia, lo hacía sentirse curiosamente cómodo. Atendió a la observación de la chica-. Estoy seguro, se habrían llevado de maravilla. Le gustaba reírse mucho, y tampoco le molestaba que yo fuera raro -rió, recordando la sinceridad con que aquella niña había reparado en su peculiaridad.


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Dom Sep 11, 2011 12:57 am

-¡Así me gusta!
Digo con entusiasmo al escuchar que acepta la pequeña aventura que le esperaba mañana. Tal vez lo llevaba a la ciudad, o tal vez podíamos pasarnos por el lago para dar un paseo pero que al final acabaría en baño seguro, habían tantas cosas que podíamos hacer y tantos sitios a los que ir que mi cabeza no daba para pensar donde ir seguro. Le diré que es una sorpresa y esta noche hablaré con la almohada para que me ayude a decidir donde pasar un buen rato con mi amigo. Sin saber muy bien porqué, acabo analizando mejor la frase que me acababa de decir y abro un poco mas de lo corriente los ojos, sonriendo de medio lado al darme cuenta de que me había dicho "amiga"; pensaba que en el vocabulario de Díctamo conmigo todavía no aparecía esa palabra que para mi significaba tanto pero tal vez había juzgado demasiado al chico. Suspiro embobada en mis pensamientos y me enderezo un poco cuando vuelvo a escuchar su voz dirigiéndose a mi. Asiento decidida cuando escucho lo que me dice y le guiño un ojo volviendo a caer en la tentación de pararme a pensar en lo que podríamos hacer al día siguiente...quería que se lo pasara bien conmigo y que fuese una tarde diferente a todas las demás que hayamos vivido juntos. En realidad los momentos que habíamos vivido el uno con el otro no eran para nada corrientes pero de todas formas por aquella razón eran tan difíciles de olvidar Razz
Así que Angelien era aquella muchacha que le recordaba tanto a mi, eh...era un nombre complicado y ahora entendía porque al principio le había costado recordarlo durante unos segundos pero después de escuchar el nombre, ya entendía su dificultad. Me explica cosas sobre una tienda de cosas divertidas y se me iluminan los ojos al instante, solo al escuchar la palabra "divertidas" ya se me hacía la boca agua, me encantaba pasarlo bien.
-¡Madre mía! Hay mil y una cosas que me gustaría ver de Hogwarts y de sus alrededores. Lástima que estemos a tantos kilómetros de distancia
Una pequeña mueca se dibuja en mi rostro pero acabo sonriendo de forma cariñosa al escuchar que a la chica no le molestaba que el fuese raro. En aquel momento no podía evitar soltar lo que iba a soltar.
-Díctamo, no eres tan raro, solo que necesitas mas confianza que el resto de gente para poder contar como te sientes y para pasar a algo a parte de sonrisas y miradas...Además, deberías saber que lo monoso que eres hace que la gente no se fije en mas cosas así que lo de raro que no te preocupe
Río y decido bromear un poco sobre el tema.
-Deberías ir con cuidad ya que la que menos te lo esperas puede ser una acosadora
Río y le miro a los ojos, para que supiese que estaba bromeando.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Mar Sep 13, 2011 12:28 am

Observó con curiosidad a la muchacha luego de su breve gesto de celebración ante tras ceder Díctamo a la posibilidad de alguna actividad divertida. De pronto, sintió como si el hecho de llegar a tan simple acuerdo le hubiese hecho falta desde hacía mucho tiempo. Permanecer constantemente en un instigador estado de alerta, sin duda resultaba una situación que eventualmente podía mantenerlo tenso. Se preguntaba qué tipo de asunto estaría tramando la muchacha, pero prefirió no referirse sobre el tema, para que fuera una sorpresa, para no predisponerse a nada en particular.

-¿Quién sabe? Tal vez algún día puedas conocer Hogwarts -opinó con una sonrisa ante la exclamación de Cassandra. Pero, algo en sus palabras no terminó de agradarle. Torció su sonrisa, demostrando su disposición a realizar una aclaración inmediata-. Quiero decir... no suponiendo que tuvieras que marcharte a Hogwarts. Pero... quizás algún día puedas visitarlo. No me agradaría que tuvieras que macharte indefinidamente -concluyó, esperando que se comprendiera que en sus palabras no existía una mala intención por ver a la chica lejos, sino todo lo contrario.

Luego, rió de buena gana al oír los siguientes comentarios de la chica. Él no estaba muy de acuerdo. Sí se consideraba exasperantemente raro, y por eso valoraba que Cassandra jamás se hubiese apartado tras constatar su excentricidad, e incluso que en ocasiones como aquella intentase levantarle la moral. No tenía duda, había tenido suerte de trabar amistad con una jovencita como ella. Parecía entender la forma de actuar de Díctamo mejor que él mismo. Era indudablemente una situación cómica-. Me parece, que eres tú quien corre más riesgos de cruzarte con acosadores. Considerando que además de normal, eres más monosa que nadie -declaró con una carcajada liviana, sin tener que esforzarse demasiado por tomar los comentarios de la chica con el humor y tranquilidad que eran necesarias. Como en cada ocasión que se encontraba con su amiga, ya comenzaba a dejar de lado aquella pesada coraza de precaución que cargaba sobre su espalda... sin dejar de ser él mismo. Siempre de pocas palabras, siempre amigo del silencio.



Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Sep 13, 2011 1:20 pm

Díctamo parecía muy intrigado respecto a lo que podríamos hacer al día siguiente por la tarde y eso se lo notaba yo en la mirada aunque al parecer, después de varios segundos mirándome de aquella forma y preguntándose que cosas estaría yo pensando, parece que decidió ceder y esperar al día siguiente para descubrirlo. En realidad, agradecía que no me hubiera preguntado nada sobre mañana y no porque me irritaba que lo hiciese sino porque todavía no lo había pensado y no quería que se sintiese decepcionado debido a que el esperaba que yo tuviese ya el plan echo y realmente no lo tenía. Trago saliva bajando un poco la mirada, viendo en mi mente como pasaban todos los lugares que para mi eran interesantes en el Clevermont College, tanto en sus alrededores como en su interior y al fin, después de unos segundos -los mismos segundos en los que el silencio se apoderó de mi y de Díctamo- pensando, creo que ya tenía pensado el lugar perfecto.
Al escuchar lo que me dice Díctamo sobre Hogwarts arrugo un poco el entrecejo. No me había sentado mal aquel comentario pero se podía sobreentender y la verdad, esperaba que se refiriese a visitarlo o algo porque no me parecía que viniendo de el, estuviese diciéndome que tenía ganas de que me marchara de Clevermont. Carraspeo la garganta con un pequeño "ejem" notando en su rostro que estaba arrepentido de algo que había dicho; había pensado como yo, claramente. Cuando rectifica su pequeño fallo sonrío ampliamente negandoc on la cabeza y, decido, aclararle que no me había sentado mal su frase anterior, aunque tuviese algo de mentira aquello. No quería hacerlo sentirse mal.
-Díctamo, no te preocupes por lo de la frase de antes, se podía sobreenteder pero como me lo has explicado a tiempo, no pasa nada
Río un poco por lo bajo y asiento tras lo de viajar a Hogwarts.
-Tal vez lo haga o tal vez no. Eso está muy lejos y además, mis padres no creo que estén por la labor de quererme acompañar. Pero, si no me equivoco tendría que ir en vacaciones y están a punto de terminar aunque...las de Navidades está a tan solo tres meses...
Me encojo de hombros haciendo una pequeña sonrisa. Había empezado a liar las cosas mas de lo que quería. Realmente, desde el día en el que empiece el curso ya estoy pensando en lo lejos que están las siguientes vacaciones y haberle dicho eso a Díctamo no tenía mucho sentido pero de todas formas mejor si lo dejaba pasar.
Suelto una carcajada ante lo que me dice de ser monosa y niego con la cabeza cruzándome de brazos.
-Díctamo, ¿he de recordarte que soy delegada de Smaragdium y puedo hablar con el delegado de tu casa por llevarme la contraria? Soy una persona muy importante, eh
Estaba bromeando y no quería reírme pero sin poderlo evitar vuelvo a reír de forma exagerada y, al recordar las horas que eran decido bajar un poco el tono de mis risas tapándome la boca con la mano sin dejar de reír. Cuando me tranquilizo le hablo.
-Pero ahora en serio, te digo yo que somos los mas acosados de todo el Clevermont si es verdad lo que decimos el uno del otro
Sonrío, divirtiéndome y alegrándome de haberlo visto aquella noche en la que no podía conciliar el sueño.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Mar Sep 13, 2011 10:58 pm

-Tú eres la delegada de mi casa... -aclaró el muchacho al oír el divertido discurso autoritario que Cassandra protagonizaba-. ¿Para qué perderías tiempo buscando con quién acusarme? Tú misma tienes la facultad para sancionarme -sin reír, pero con la clara intención de hacerlo, se cruzó de brazos con un gesto desafiante que no dejaba de lado sus modos siempre respetuosos. Otra vez, estaba le 'llevaba la contraria' a la muchacha. Pero cuando al fin ella abandonó el teatro para entregarse a reír con alboroto, también él rió, casi en un susurro, pero rió-. Pero hablando de castigos, tendrías que ponerte uno tú misma por estar intentando despertar a todo el colegio con tus carcajadas... y por estar fuera de la cama a deshoras -sonrió con una travesura que pocas veces se descubría en su rostro. Sabía que sobre todo la última aclaración lo alcanzaba también a él. Pero se estaba divirtiendo. Eso valía cualquier sanción que estaba dispuesto a cargar. Díctamo no eludiría sus faltas.

-Entonces... habrá que ir con cuidado -dictaminó como si se tratase el comentario de Cassandra una aseveración completamente cierta. Bien sabía él cómo mantener las precauciones. Quien más peligro corría de los dos de encontrarse con algún imprevisto, era su siempre distraída compañera de casa. Se perdió repentinamente en sus pensamientos al punto de olvidarse del hilo cómico que la conversación comenzaba a adquirir. No dejaba de contentarlo la idea de estar otra vez en su colegio, y en lo mal que llevaría las cosas si por cualquier motivo las desgracias volvieran a obligarlo a marcharse, o simplemente, que Clevermont tuviera que vérselas nuevamente con algún evento desafortunado-. Cassandra... -su mirada se perdía distante en las baldosas del piso, en tanto llamaba a la muchacha a su lado, sintiéndose acorralado por un temor que hasta entonces no había deseado considerar-. ¿Crees que de verdad todo volvió a la normalidad? ¿Que nada nuevo ocurrirá? -él deseaba creer que así era. Pero, considerando el modo inesperado en que todas las tragedias habían culminado, no dejaba de inquietarlo la posibilidad de una revancha del destino.


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Sep 13, 2011 11:27 pm

Mierda; dije en mis pensamientos cayendo en que el era de mi casa. Se me había olvidado completamente y no sabía el porqué de aquello. Hago una pequeña mueca sonrojándome por completo al saber el fallo que acababa de tener y además, es que me estaba entrando un vergüenza...estábamos entre amigos pero de todas formas, haberme encontrado con el en nuestra sala común y no acordarme de que éramos de la misma casa...era patético. Ruedo los ojos cerrándolos durante unos instantes y cuando noto que el sonrojo ha disminuido cojo aire y sonrío de medio lado con un poco de esfuerzo buscando una frase para explicarle mi equivocación. Justo en el momento en el que voy a darle explicaciones Díctamo hace los mismos gestos que yo; se cruza de brazos, se me queda mirando de forma desafiante y a los pocos segundos estamos los riéndonos de forma exagerada aunque el, mucho mas bajo que yo Razz
Me hago la indignada cuando me dice que la que debería sancionarme soy yo misma a mi por armar ese escándalo y me pongo recta, intentando parecer, pese a los pelos y la cara que llevaba, una persona que debería ser respetada. Me aclaro la garganta como si fuese a decir un larguísimo discurso como delegada de Smaragdium que era y cojo aire mirándole a los ojos de manera firme y constante.
-Jovencito Betancourt, yo soy la delegada de su casa y he de decirle que puedo hacer lo que me de la gana. Además de que puedo hacer lo que quiera, debes saber que estás infringiendo las mismas normas que yo y, que si viniese algún profesor o el director mismo a darnos una reprimenda, diría que me has obligado a todo lo que he echo esta noche
Intentaba mantener firme la voz pero con forme mi pequeño y ridículo discurso acababa, cada vez me entraban las ganas de reír hasta que tuve que volver a taparme la boca para no gritar. Cambiamos de tema completamente y asiento cuando Díctamo dice que habrá que ir con cuidado. De repente, el rostro de mi amigo se volvió mucho mas serio y eso hizo que yo me pusiese mas tiesa y que mi sonrisa se esfumara en los pocos segundos que habían pasado, tras esos cambios en mi rostro voy a decirle algo a Díctamo pero justo cuando voy a abrir la boca la tengo que cerrar al instante porque pronuncia mi nombre de una manera muy extraña, como si de repente se hubiera asustado de algo, como si temiese por si mismo y por el resto de gente que había a su alrededor cada día. Tras unos segundos de un silencio extraño y profundo, Díctamo me hace una pregunta que hace que me encoja de hombros y que suspire sonoramente negando con la cabeza.
-Díctamo...
Digo su nombre de la misma forma en la que el había pronunciado el mío.
-A ver, yo no puedo prometerte nada, porque no veo el futuro ni sé lo que puede ocurrir pero acaba de llegar un director nuevo y lo he conocido en persona, parece una persona responsable, cuidadosa, con experiencia en todo tipo de temas y, sobretodo, seguro de su trabajo como director. No creo que vuelva a ocurrir nada extraño y la verdad, si ocurriera algo, debes saber que cualquiera de las personas que tenemos un cargo medianamente importante en el colegio, haremos lo posible porque a ninguno de los alumnos, incluido tu, les ocurra nada.
Desde mis palabras no sonaba muy creíble pero de todas formas confiaba en que el, por una vez, tuviese una fe ciega en mi, que le hiciese sentirse un poco mas seguro en este colegio.
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Jue Sep 15, 2011 11:33 pm

La sonrisa se ensanchó de pronto en su rostro, fundiéndose a la vez con un gesto de reproche horrorizado que no abandonaba el matiz divertido. Dirigía a Cassandra una mirada intensa, entrecerrando los ojos para acentuar la indignación que fingía tener frente a la propia indignación actuada de su amiga-. ¿Esa es tu táctica de delegada? Comienzo a considerar la posibilidad de que se han equivocado contigo... -todavía un ligero rubor vislumbraba Díctamo alojado sobre las mejillas de la chica, que mezclada con las risas que ella reprimía tras sus explicaciones corruptas, menguaban sus intentos por seguirle un juego de forma seria. Era curioso, lo mucho que podía llegar a cambiar su carácter receloso cuando se encontraba con personas de su confianza.

Y al realizar el sus preguntas, más tarde, logró percatarse del modo en que estas habían influido en el carácter entusiasta de la joven. Tras aquel suspiro que dejó escapar, podía adivinarse que el temor, tal vez la incertidumbre del pequeño Betancourt la había alcanzado. No le agradaba la idea de contagiarla con sus malos presentimientos... sin embargo, ya demasiado era el tiempo en que hubo de optar por callar. Deseaba contra toda esperanza que alguien le asegurara que nada malo volvería a ocurrir.

Pero las palabras de Gilbert comenzaron con aquella aclaración por la que él temía: nada podía tenerse por cierto de lo que el porvenir deparaba. Sin embargo, sabía que era aquella la respuesta acertada. Asumir que la seguridad no sería perdida habría sido imprudente. Pero, sin dejar de ser realista, Cassandra supo cómo revertir el pesimismo de la pregunta del joven. No. Él no deseaba bajo ningún caso convertirse en una carga a la que proteger en cualquier caso. Sin embargo, lo contentaba aquel intento de la chica por dispersar sus propias preocupaciones. Sonrió con agradecimiento, por tanto. Qué distintas habrían podido ser las cosas en su vida, pensaba, si sus hermanas mayores hubieran sido más como aquella delegada, libre de un pasado cargado de instintos asesinos-. Sé que harías lo adecuado... pero esperemos que no suceda nada -el temor persistía, pero se obligaría a olvidarlo conforme el tiempo le ayudase a tal intención. Y mientras se convencía sobre aquella idea, de él se apoderó un silencio que no resultaba extraño.

FDR: ¡Perdón la demora!


Brigada Americana Protectora de Especies Mágicas
avatar
Díctamo Betancourt
Smaragdium de sexto

Mensajes : 477
Fecha de inscripción : 15/03/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Sáb Sep 17, 2011 5:11 pm

Coloco mi mano en mi pecho abriendo levemente los ojos como si no me pudiera creer lo que me estaba diciendo. Le miraba de un forma ofendida pero claramente teatral; estábamos pasando un buen rato, la verdad, así que tanto el como yo estábamos mostrando al otro nuestras mejores facetas teatrales. Sin dejar a un lado la posición de ofensa que había adoptado en un principio, miro el suelo tragando saliva y luego negando varias veces con la cabeza. Esta vez el papel de mujer ofendida me estaba saliendo a la perfección pero cualquiera que me conociese bien, en este caso Díctamo, podría reconocer que en mis labios había una pequeña mueca divertida y en esa mueca empezaba a asomarse una sonrisa divertida que, aunque lo quisiera con todas mis ganas, no podía contener. Al fin, volviéndole a mirar a los ojos de forma intensa y fija e incluso algo rencorosa que formaba parte de mi pequeño papel, decido hablarle.
-Me parece que es usted, señorito Betancourt, el único que se está equivocando...está jugando con fuego y al final va a acabar quemándose, no lo olvide, el que avisa no es traidor y menos una delegada de mi talla
Me hago la interesante alzando un poco la cabeza y me tapo la boca con una de mis manos como si fuese a estornudar pero riendo un poco por lo bajo, no podía contenerme ni unos segundos mas. A los pocos minutos de mi broma y de haberle soltado ese discurso de responsabilidad, un silencio se apodera de los dos, pero mas que un silencio incómodo, un silencio que ya nos conocíamos. Nuestras mentes se habían quedado completamente en blanco o, mejor dicho, totalmente en negro; en aquellos momentos tanto el como yo -si no me equivocaba-, estábamos empezando a caer en la cantidad de cosas negativas que habían ocurrido este año pasado y nuestras mentes estaban empezando a invadirse de cosas negativas. Trago saliva suspirando sonoramente y cerrando los ojos durante unos segundos, intentando dejar de lado esa conversación y sacar otro tema pero tras los largos minutos que llevábamos los dos callados y en aquella postura, uno en frente al otro, prácticamente solos y sabiendo que el resto del Clevermont estaba durmiendo, Díctamo decide darme un voto de confianza respecto a todo lo que le he intentado prometer momentos antes; aunque ese voto, no me lo daba completamente, solamente me lo decía pero realmente no se acababa de creer que estuviese completamente seguro en aquel colegio después de todo los sucedido, realmente lo entendía pero prefería ver siempre el lado positivo y no centrarme ni en las cosas malas del pasado, ni del presente y menos, en las que podrán ocurrir ya que la vida está llena de ventajas y de desventajas y las segundas no me gustaban para nada.
Encojo mis hombros dándole a entender con solo una mirada que no podía decirle nada mas porque se le había borrado todo de la mente, no sabía como darle mas esperanza a mi amigo y aunque mi mente siempre estaba llena de cosas positivas, no sabía que mas decirle simplemente porque me parecía que en aquel momento no debería abrir la boca ni si quiera para darle mas ánimos. Entre tanto coloco mis dos manos en el banco helado de piedra y me pongo un poco mas cómoda, desviando la vista de los ojos claros de Díctamo hacia la ventana que tenía en frente, perdiéndome entre el cielo.


FDR: No te preocupes Smile
avatar
Cassandra L. Gilbert
Smaragdium de séptimo

Mensajes : 514
Fecha de inscripción : 06/02/2011
Localización : Donde menos te lo esperas

Volver arriba Ir abajo

Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.