Pasillo del cuarto piso

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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Dom Sep 11, 2011 12:57 am

-¡Así me gusta!
Digo con entusiasmo al escuchar que acepta la pequeña aventura que le esperaba mañana. Tal vez lo llevaba a la ciudad, o tal vez podíamos pasarnos por el lago para dar un paseo pero que al final acabaría en baño seguro, habían tantas cosas que podíamos hacer y tantos sitios a los que ir que mi cabeza no daba para pensar donde ir seguro. Le diré que es una sorpresa y esta noche hablaré con la almohada para que me ayude a decidir donde pasar un buen rato con mi amigo. Sin saber muy bien porqué, acabo analizando mejor la frase que me acababa de decir y abro un poco mas de lo corriente los ojos, sonriendo de medio lado al darme cuenta de que me había dicho "amiga"; pensaba que en el vocabulario de Díctamo conmigo todavía no aparecía esa palabra que para mi significaba tanto pero tal vez había juzgado demasiado al chico. Suspiro embobada en mis pensamientos y me enderezo un poco cuando vuelvo a escuchar su voz dirigiéndose a mi. Asiento decidida cuando escucho lo que me dice y le guiño un ojo volviendo a caer en la tentación de pararme a pensar en lo que podríamos hacer al día siguiente...quería que se lo pasara bien conmigo y que fuese una tarde diferente a todas las demás que hayamos vivido juntos. En realidad los momentos que habíamos vivido el uno con el otro no eran para nada corrientes pero de todas formas por aquella razón eran tan difíciles de olvidar Razz
Así que Angelien era aquella muchacha que le recordaba tanto a mi, eh...era un nombre complicado y ahora entendía porque al principio le había costado recordarlo durante unos segundos pero después de escuchar el nombre, ya entendía su dificultad. Me explica cosas sobre una tienda de cosas divertidas y se me iluminan los ojos al instante, solo al escuchar la palabra "divertidas" ya se me hacía la boca agua, me encantaba pasarlo bien.
-¡Madre mía! Hay mil y una cosas que me gustaría ver de Hogwarts y de sus alrededores. Lástima que estemos a tantos kilómetros de distancia
Una pequeña mueca se dibuja en mi rostro pero acabo sonriendo de forma cariñosa al escuchar que a la chica no le molestaba que el fuese raro. En aquel momento no podía evitar soltar lo que iba a soltar.
-Díctamo, no eres tan raro, solo que necesitas mas confianza que el resto de gente para poder contar como te sientes y para pasar a algo a parte de sonrisas y miradas...Además, deberías saber que lo monoso que eres hace que la gente no se fije en mas cosas así que lo de raro que no te preocupe
Río y decido bromear un poco sobre el tema.
-Deberías ir con cuidad ya que la que menos te lo esperas puede ser una acosadora
Río y le miro a los ojos, para que supiese que estaba bromeando.
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Cassandra L. Gilbert
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Mar Sep 13, 2011 12:28 am

Observó con curiosidad a la muchacha luego de su breve gesto de celebración ante tras ceder Díctamo a la posibilidad de alguna actividad divertida. De pronto, sintió como si el hecho de llegar a tan simple acuerdo le hubiese hecho falta desde hacía mucho tiempo. Permanecer constantemente en un instigador estado de alerta, sin duda resultaba una situación que eventualmente podía mantenerlo tenso. Se preguntaba qué tipo de asunto estaría tramando la muchacha, pero prefirió no referirse sobre el tema, para que fuera una sorpresa, para no predisponerse a nada en particular.

-¿Quién sabe? Tal vez algún día puedas conocer Hogwarts -opinó con una sonrisa ante la exclamación de Cassandra. Pero, algo en sus palabras no terminó de agradarle. Torció su sonrisa, demostrando su disposición a realizar una aclaración inmediata-. Quiero decir... no suponiendo que tuvieras que marcharte a Hogwarts. Pero... quizás algún día puedas visitarlo. No me agradaría que tuvieras que macharte indefinidamente -concluyó, esperando que se comprendiera que en sus palabras no existía una mala intención por ver a la chica lejos, sino todo lo contrario.

Luego, rió de buena gana al oír los siguientes comentarios de la chica. Él no estaba muy de acuerdo. Sí se consideraba exasperantemente raro, y por eso valoraba que Cassandra jamás se hubiese apartado tras constatar su excentricidad, e incluso que en ocasiones como aquella intentase levantarle la moral. No tenía duda, había tenido suerte de trabar amistad con una jovencita como ella. Parecía entender la forma de actuar de Díctamo mejor que él mismo. Era indudablemente una situación cómica-. Me parece, que eres tú quien corre más riesgos de cruzarte con acosadores. Considerando que además de normal, eres más monosa que nadie -declaró con una carcajada liviana, sin tener que esforzarse demasiado por tomar los comentarios de la chica con el humor y tranquilidad que eran necesarias. Como en cada ocasión que se encontraba con su amiga, ya comenzaba a dejar de lado aquella pesada coraza de precaución que cargaba sobre su espalda... sin dejar de ser él mismo. Siempre de pocas palabras, siempre amigo del silencio.

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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Sep 13, 2011 1:20 pm

Díctamo parecía muy intrigado respecto a lo que podríamos hacer al día siguiente por la tarde y eso se lo notaba yo en la mirada aunque al parecer, después de varios segundos mirándome de aquella forma y preguntándose que cosas estaría yo pensando, parece que decidió ceder y esperar al día siguiente para descubrirlo. En realidad, agradecía que no me hubiera preguntado nada sobre mañana y no porque me irritaba que lo hiciese sino porque todavía no lo había pensado y no quería que se sintiese decepcionado debido a que el esperaba que yo tuviese ya el plan echo y realmente no lo tenía. Trago saliva bajando un poco la mirada, viendo en mi mente como pasaban todos los lugares que para mi eran interesantes en el Clevermont College, tanto en sus alrededores como en su interior y al fin, después de unos segundos -los mismos segundos en los que el silencio se apoderó de mi y de Díctamo- pensando, creo que ya tenía pensado el lugar perfecto.
Al escuchar lo que me dice Díctamo sobre Hogwarts arrugo un poco el entrecejo. No me había sentado mal aquel comentario pero se podía sobreentender y la verdad, esperaba que se refiriese a visitarlo o algo porque no me parecía que viniendo de el, estuviese diciéndome que tenía ganas de que me marchara de Clevermont. Carraspeo la garganta con un pequeño "ejem" notando en su rostro que estaba arrepentido de algo que había dicho; había pensado como yo, claramente. Cuando rectifica su pequeño fallo sonrío ampliamente negandoc on la cabeza y, decido, aclararle que no me había sentado mal su frase anterior, aunque tuviese algo de mentira aquello. No quería hacerlo sentirse mal.
-Díctamo, no te preocupes por lo de la frase de antes, se podía sobreenteder pero como me lo has explicado a tiempo, no pasa nada
Río un poco por lo bajo y asiento tras lo de viajar a Hogwarts.
-Tal vez lo haga o tal vez no. Eso está muy lejos y además, mis padres no creo que estén por la labor de quererme acompañar. Pero, si no me equivoco tendría que ir en vacaciones y están a punto de terminar aunque...las de Navidades está a tan solo tres meses...
Me encojo de hombros haciendo una pequeña sonrisa. Había empezado a liar las cosas mas de lo que quería. Realmente, desde el día en el que empiece el curso ya estoy pensando en lo lejos que están las siguientes vacaciones y haberle dicho eso a Díctamo no tenía mucho sentido pero de todas formas mejor si lo dejaba pasar.
Suelto una carcajada ante lo que me dice de ser monosa y niego con la cabeza cruzándome de brazos.
-Díctamo, ¿he de recordarte que soy delegada de Smaragdium y puedo hablar con el delegado de tu casa por llevarme la contraria? Soy una persona muy importante, eh
Estaba bromeando y no quería reírme pero sin poderlo evitar vuelvo a reír de forma exagerada y, al recordar las horas que eran decido bajar un poco el tono de mis risas tapándome la boca con la mano sin dejar de reír. Cuando me tranquilizo le hablo.
-Pero ahora en serio, te digo yo que somos los mas acosados de todo el Clevermont si es verdad lo que decimos el uno del otro
Sonrío, divirtiéndome y alegrándome de haberlo visto aquella noche en la que no podía conciliar el sueño.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Mar Sep 13, 2011 10:58 pm

-Tú eres la delegada de mi casa... -aclaró el muchacho al oír el divertido discurso autoritario que Cassandra protagonizaba-. ¿Para qué perderías tiempo buscando con quién acusarme? Tú misma tienes la facultad para sancionarme -sin reír, pero con la clara intención de hacerlo, se cruzó de brazos con un gesto desafiante que no dejaba de lado sus modos siempre respetuosos. Otra vez, estaba le 'llevaba la contraria' a la muchacha. Pero cuando al fin ella abandonó el teatro para entregarse a reír con alboroto, también él rió, casi en un susurro, pero rió-. Pero hablando de castigos, tendrías que ponerte uno tú misma por estar intentando despertar a todo el colegio con tus carcajadas... y por estar fuera de la cama a deshoras -sonrió con una travesura que pocas veces se descubría en su rostro. Sabía que sobre todo la última aclaración lo alcanzaba también a él. Pero se estaba divirtiendo. Eso valía cualquier sanción que estaba dispuesto a cargar. Díctamo no eludiría sus faltas.

-Entonces... habrá que ir con cuidado -dictaminó como si se tratase el comentario de Cassandra una aseveración completamente cierta. Bien sabía él cómo mantener las precauciones. Quien más peligro corría de los dos de encontrarse con algún imprevisto, era su siempre distraída compañera de casa. Se perdió repentinamente en sus pensamientos al punto de olvidarse del hilo cómico que la conversación comenzaba a adquirir. No dejaba de contentarlo la idea de estar otra vez en su colegio, y en lo mal que llevaría las cosas si por cualquier motivo las desgracias volvieran a obligarlo a marcharse, o simplemente, que Clevermont tuviera que vérselas nuevamente con algún evento desafortunado-. Cassandra... -su mirada se perdía distante en las baldosas del piso, en tanto llamaba a la muchacha a su lado, sintiéndose acorralado por un temor que hasta entonces no había deseado considerar-. ¿Crees que de verdad todo volvió a la normalidad? ¿Que nada nuevo ocurrirá? -él deseaba creer que así era. Pero, considerando el modo inesperado en que todas las tragedias habían culminado, no dejaba de inquietarlo la posibilidad de una revancha del destino.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Sep 13, 2011 11:27 pm

Mierda; dije en mis pensamientos cayendo en que el era de mi casa. Se me había olvidado completamente y no sabía el porqué de aquello. Hago una pequeña mueca sonrojándome por completo al saber el fallo que acababa de tener y además, es que me estaba entrando un vergüenza...estábamos entre amigos pero de todas formas, haberme encontrado con el en nuestra sala común y no acordarme de que éramos de la misma casa...era patético. Ruedo los ojos cerrándolos durante unos instantes y cuando noto que el sonrojo ha disminuido cojo aire y sonrío de medio lado con un poco de esfuerzo buscando una frase para explicarle mi equivocación. Justo en el momento en el que voy a darle explicaciones Díctamo hace los mismos gestos que yo; se cruza de brazos, se me queda mirando de forma desafiante y a los pocos segundos estamos los riéndonos de forma exagerada aunque el, mucho mas bajo que yo Razz
Me hago la indignada cuando me dice que la que debería sancionarme soy yo misma a mi por armar ese escándalo y me pongo recta, intentando parecer, pese a los pelos y la cara que llevaba, una persona que debería ser respetada. Me aclaro la garganta como si fuese a decir un larguísimo discurso como delegada de Smaragdium que era y cojo aire mirándole a los ojos de manera firme y constante.
-Jovencito Betancourt, yo soy la delegada de su casa y he de decirle que puedo hacer lo que me de la gana. Además de que puedo hacer lo que quiera, debes saber que estás infringiendo las mismas normas que yo y, que si viniese algún profesor o el director mismo a darnos una reprimenda, diría que me has obligado a todo lo que he echo esta noche
Intentaba mantener firme la voz pero con forme mi pequeño y ridículo discurso acababa, cada vez me entraban las ganas de reír hasta que tuve que volver a taparme la boca para no gritar. Cambiamos de tema completamente y asiento cuando Díctamo dice que habrá que ir con cuidado. De repente, el rostro de mi amigo se volvió mucho mas serio y eso hizo que yo me pusiese mas tiesa y que mi sonrisa se esfumara en los pocos segundos que habían pasado, tras esos cambios en mi rostro voy a decirle algo a Díctamo pero justo cuando voy a abrir la boca la tengo que cerrar al instante porque pronuncia mi nombre de una manera muy extraña, como si de repente se hubiera asustado de algo, como si temiese por si mismo y por el resto de gente que había a su alrededor cada día. Tras unos segundos de un silencio extraño y profundo, Díctamo me hace una pregunta que hace que me encoja de hombros y que suspire sonoramente negando con la cabeza.
-Díctamo...
Digo su nombre de la misma forma en la que el había pronunciado el mío.
-A ver, yo no puedo prometerte nada, porque no veo el futuro ni sé lo que puede ocurrir pero acaba de llegar un director nuevo y lo he conocido en persona, parece una persona responsable, cuidadosa, con experiencia en todo tipo de temas y, sobretodo, seguro de su trabajo como director. No creo que vuelva a ocurrir nada extraño y la verdad, si ocurriera algo, debes saber que cualquiera de las personas que tenemos un cargo medianamente importante en el colegio, haremos lo posible porque a ninguno de los alumnos, incluido tu, les ocurra nada.
Desde mis palabras no sonaba muy creíble pero de todas formas confiaba en que el, por una vez, tuviese una fe ciega en mi, que le hiciese sentirse un poco mas seguro en este colegio.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Jue Sep 15, 2011 11:33 pm

La sonrisa se ensanchó de pronto en su rostro, fundiéndose a la vez con un gesto de reproche horrorizado que no abandonaba el matiz divertido. Dirigía a Cassandra una mirada intensa, entrecerrando los ojos para acentuar la indignación que fingía tener frente a la propia indignación actuada de su amiga-. ¿Esa es tu táctica de delegada? Comienzo a considerar la posibilidad de que se han equivocado contigo... -todavía un ligero rubor vislumbraba Díctamo alojado sobre las mejillas de la chica, que mezclada con las risas que ella reprimía tras sus explicaciones corruptas, menguaban sus intentos por seguirle un juego de forma seria. Era curioso, lo mucho que podía llegar a cambiar su carácter receloso cuando se encontraba con personas de su confianza.

Y al realizar el sus preguntas, más tarde, logró percatarse del modo en que estas habían influido en el carácter entusiasta de la joven. Tras aquel suspiro que dejó escapar, podía adivinarse que el temor, tal vez la incertidumbre del pequeño Betancourt la había alcanzado. No le agradaba la idea de contagiarla con sus malos presentimientos... sin embargo, ya demasiado era el tiempo en que hubo de optar por callar. Deseaba contra toda esperanza que alguien le asegurara que nada malo volvería a ocurrir.

Pero las palabras de Gilbert comenzaron con aquella aclaración por la que él temía: nada podía tenerse por cierto de lo que el porvenir deparaba. Sin embargo, sabía que era aquella la respuesta acertada. Asumir que la seguridad no sería perdida habría sido imprudente. Pero, sin dejar de ser realista, Cassandra supo cómo revertir el pesimismo de la pregunta del joven. No. Él no deseaba bajo ningún caso convertirse en una carga a la que proteger en cualquier caso. Sin embargo, lo contentaba aquel intento de la chica por dispersar sus propias preocupaciones. Sonrió con agradecimiento, por tanto. Qué distintas habrían podido ser las cosas en su vida, pensaba, si sus hermanas mayores hubieran sido más como aquella delegada, libre de un pasado cargado de instintos asesinos-. Sé que harías lo adecuado... pero esperemos que no suceda nada -el temor persistía, pero se obligaría a olvidarlo conforme el tiempo le ayudase a tal intención. Y mientras se convencía sobre aquella idea, de él se apoderó un silencio que no resultaba extraño.

FDR: ¡Perdón la demora!
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Sáb Sep 17, 2011 5:11 pm

Coloco mi mano en mi pecho abriendo levemente los ojos como si no me pudiera creer lo que me estaba diciendo. Le miraba de un forma ofendida pero claramente teatral; estábamos pasando un buen rato, la verdad, así que tanto el como yo estábamos mostrando al otro nuestras mejores facetas teatrales. Sin dejar a un lado la posición de ofensa que había adoptado en un principio, miro el suelo tragando saliva y luego negando varias veces con la cabeza. Esta vez el papel de mujer ofendida me estaba saliendo a la perfección pero cualquiera que me conociese bien, en este caso Díctamo, podría reconocer que en mis labios había una pequeña mueca divertida y en esa mueca empezaba a asomarse una sonrisa divertida que, aunque lo quisiera con todas mis ganas, no podía contener. Al fin, volviéndole a mirar a los ojos de forma intensa y fija e incluso algo rencorosa que formaba parte de mi pequeño papel, decido hablarle.
-Me parece que es usted, señorito Betancourt, el único que se está equivocando...está jugando con fuego y al final va a acabar quemándose, no lo olvide, el que avisa no es traidor y menos una delegada de mi talla
Me hago la interesante alzando un poco la cabeza y me tapo la boca con una de mis manos como si fuese a estornudar pero riendo un poco por lo bajo, no podía contenerme ni unos segundos mas. A los pocos minutos de mi broma y de haberle soltado ese discurso de responsabilidad, un silencio se apodera de los dos, pero mas que un silencio incómodo, un silencio que ya nos conocíamos. Nuestras mentes se habían quedado completamente en blanco o, mejor dicho, totalmente en negro; en aquellos momentos tanto el como yo -si no me equivocaba-, estábamos empezando a caer en la cantidad de cosas negativas que habían ocurrido este año pasado y nuestras mentes estaban empezando a invadirse de cosas negativas. Trago saliva suspirando sonoramente y cerrando los ojos durante unos segundos, intentando dejar de lado esa conversación y sacar otro tema pero tras los largos minutos que llevábamos los dos callados y en aquella postura, uno en frente al otro, prácticamente solos y sabiendo que el resto del Clevermont estaba durmiendo, Díctamo decide darme un voto de confianza respecto a todo lo que le he intentado prometer momentos antes; aunque ese voto, no me lo daba completamente, solamente me lo decía pero realmente no se acababa de creer que estuviese completamente seguro en aquel colegio después de todo los sucedido, realmente lo entendía pero prefería ver siempre el lado positivo y no centrarme ni en las cosas malas del pasado, ni del presente y menos, en las que podrán ocurrir ya que la vida está llena de ventajas y de desventajas y las segundas no me gustaban para nada.
Encojo mis hombros dándole a entender con solo una mirada que no podía decirle nada mas porque se le había borrado todo de la mente, no sabía como darle mas esperanza a mi amigo y aunque mi mente siempre estaba llena de cosas positivas, no sabía que mas decirle simplemente porque me parecía que en aquel momento no debería abrir la boca ni si quiera para darle mas ánimos. Entre tanto coloco mis dos manos en el banco helado de piedra y me pongo un poco mas cómoda, desviando la vista de los ojos claros de Díctamo hacia la ventana que tenía en frente, perdiéndome entre el cielo.


FDR: No te preocupes Smile
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Mar Sep 20, 2011 12:07 am

Y finalmente, tras innumerables intentos por evitarlo, Díctamo terminó por sentirse un tonto. Se arrepentía ahora por haber compartido aquel temor ilógico y exagerado, porque comprendía que su propio miedo preocupaba considerablemente a Cassandra. No podía tolerar que sus propios pensamientos pudieran llegar a afectar de algún modo a su delegada y a su amiga, simplemente, no lo soportaba. Sus cejas se fruncieron levemente. Se sentía repentinamente consigo mismo. Era lo que conseguía por convidar al resto de sus impresiones. Pero ahora sabía al menos, que no debía repetir aquel osado atrevimiento. No por su bien, sino por el de quienes lo rodeaban, por el bien de personas que como Cassandra, le importaban.

-Como sea, hay que seguir adelante -suspiró con un muy esforzado intento de sonrisa. Cassandra no tenía que intentar confortarlo, lo dejó expresado en aquella expresión silenciosa y amable. No solamente porque no era su deber, sino porque, de todas formas no lo conseguiría. Mucho restaba por transitar en el camino del pequeño Betancourt para que pudiera considerarse un joven normal, para que sus temores no sobrepasaras de forma colosal los de tantos otros. Faltaba mucho, el lo sabía... y lo aceptaba. Permaneció unos segundos eternos junto a la muchacha, como ella, observando con suma atención el espectáculo nocturno que la ventana en frente de ellos estaba dispuesta a compartir. Y tanto se concentró en aquella actividad, que fue incapaz de determinar cuánto tiempo permanecieron en aquella posición. Tal vez un par de minutos, tal vez horas. Solamente tenía claro que su cuerpo comenzaba a experimentar un cansancio que evidentemente legaría.

-Cassandra... deberíamos ir a dormir, ¿no crees? -dijo casi en un susurro, observando a la muchacha que prestaba toda su atención al cielo nocturno-. Seguramente hoy habrás hecho muchas cosas... y de otro modo mañana no podremos hacer lo que tengas planeado -volvió a sonreír, ya imaginando la clase de respuesta que la muchacha realizaría.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Cassandra L. Gilbert el Mar Sep 20, 2011 8:10 pm

Asiento ante el golpe repentino de optimismo que le da a Díctamo pero cuando me giro para dedicarle una sonrisa me percato de que tiene la mirada levemente perdida y la cabeza algo gacha. Arrugo un poco la frente mordiendo mi labio inferior y me percato de que estaba así porque se había dado cuenta de que con su comentario había conseguido callarme, a mi, a una de las personas mas felices y mas optimistas que había en el Clevermont College. La verdad, agradecía que se sintiese algo molesto consigo mismo por lo que acababa de hacer pero de todas formas no me parecía mal que me confiara sus temores por lo que pudiese ocurrir dentro de un tiempo o quien sabe, dentro de nada. Quería decirle que no se preocupara, que no me había molestado ya que había podido entender que dentro de mi había mucho mas miedo escondido de lo que realmente yo me pensaba pero prefería quedarme en silencio porque sabía que él no quería que le diésemos mas vueltas a aquel tema. Cojo aire y lo suelto con un suspiro. En realidad, que Díctamo me hubiera confesado -por llamarlo de alguna manera- sus temores, quería decir que confiaba mucho mas en mi desde aquella vez que nos conocimos en la sala común de Smaragdium y vi a aquel niño indefenso casi dormido en un sillón, con el tiempo yo misma me había dado cuenta de que había conseguido que aquel niño confiara en mi, mirándolo, sonrío con amplitud, volviendo mi mirada al cielo nocturno y escuchando, tras pasar unos minutos largos y tranquilos, lo que me dice Díctamo. Casi como si mi neurona del sueño se encendiera tras su comentario bostezo tapándome la boca para que no le entrara asco y vuelvo a mirarlo, asintiendo levemente.
-Es increíble el rato que hemos estado aquí aguantando desde hace dos o tres horas, en serio...por cierto, siento no haberte dejado dormir las horas necesarias esta noche
Sonrío intentando parecer tímida pero sin lograrlo y me desperezo poco a poco, levantándome del banco y haciéndole un gesto para que me siguiera y ir juntos hasta nuestra sala común, ya, allí, cada uno nos iríamos a nuestro cuarto a poner la oreja sobre la almohada. Me quedo mirándolo con una sonrisa divertida cuando me dice lo de mañana.
-Nos lo vamos a pasar muy bien, ya veras
Le guiño un ojo esperando que se levantara para marcharnos a dormir.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Díctamo Betancourt el Miér Sep 21, 2011 2:50 am

En realidad era increíble. Sobre todo que Díctamo permaneciera en pie sin problemas tras horas de dilatar el momento de conciliar el sueño. Nada extraño, sin embargo, si se consideraba lo mucho que se había divertido tras días de una seriedad exagerada. Y aún así bostezó, contagiado por el mismo gesto que realizara Cassandra y riendo luego por el hecho-. No sientas nada -recalcó el muchacho con amabilidad luego de la disculpa recibida-. Me ha venido bien divertirme un poco -confesó, otra vez sincero sacando provecho de una afirmación notablemente más positiva que la anterior.

Y la vio luego estirarse para ponerse de pie. En secreto se divirtió con la idea de haber persuadido a su delegada de haber realizado la acción más coherente. Más, sin declarar la causa de su nueva risa delicada se levantó también del asiento, tomando los libros abandonados en el suelo para situarse junto a la joven y caminar directo a los aposentos de su casa. Sólo ahora se daba cuenta que sí se sentía considerablemente agotado, más que nada, gracias a las horas eternas de estudio-. Ya estoy esperando por ello -declaró luego de la promesa realizada por su amiga, caminando ambos rumbo a las escaleras que los llevarían al tercer piso. Procuró ser silencioso, en caso de que algún profesor aún se encontrara despierto. No le agradaba la idea de ser descubierto rondando los pasillos a tan altas horas de la noche.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Lun Ene 02, 2012 7:31 pm

Andrew había quedado en encontrarse con Emma en los pasillos del cuarto piso, sabía que no habría nadie rondando por ahí y además a ella le quedaría perfectamente cómodo si se encontraba en la sala común de Caeruleum. Subió con parsimonia cada peldaño de las escaleras, acababa de levantarse y estaba llegando temprano.
Hacía tiempo que no pasaba un rato con su novia, la extrañaba y se sentía un poco culpable por tenerle abandonada. Para recompensarle había cortado un par de flores del invernadero y había armado una especie de ramo que pensaba enteregarle. Se posó sobre una de las ventanas del pasillo dispuesto a esperar, y observó lo bella que se veía la fachada del edificio, cubierta por una gruesa capa de nieve.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Lun Ene 02, 2012 7:45 pm

Aquella mañana era fría, como ya era de costumbre por aquella época. Se duchó rápidamente, había quedado con Andrew y no quería llegar tarde después de tantos días sin verle. Lo había extrañado tanto... Era algo que no se podía explicar, cada instante del día que tenía libre, él ocupaba un lugar en su cabeza. Se le hacía extraño, pues a ella nunca le había pasado nada parecido. El echo de necesitar a una persona de aquella forma, era algo nuevo para ella. Y si, tenía bastante miedo. Volviendo de nuevo en lo que estaba haciendo, se vistió. Sus tejanos favoritos, sus converse negras a conjunto con el jersey de lana de cuello vuelto. Recogió su pelo en una alta coleta y salió de la habitación.

Mientras subía hasta el cuarto piso, observó el exterior por las ventanas de aquellos largos pasillos. La nieve cubría el paisaje. El color blanco brillaba, y las nubes grises ocupaban todo el cielo. Aquel era realmente un paisaje de película. Solo faltaban los renos y cuatro luces de navidad. Una sonrisa se posó en sus labios al darse cuenta de lo nerviosa que estaba. No podía creérselo, era muy raro. Una chica de su clase la paró, tenía una duda sobre un par de hechizos. Se ofreció a explicárselos mientras se dirigían donde Emma había quedado con su novio. La muchacha parecía preocupada, y Jenssen intentó resolver sus dudas. Al no conseguirlo le propuso quedar un poco más tarde para practicar juntas. La joven aceptó contenta y desapareció de golpe.

Un par de pasos más y lo vio. Andrew se encontraba allí, mirando por la ventana. Se le había olvidado lo muy guapo que era. Suspiró, aquel era un día sensible. Y lo único que quería, era no llorar. Pero sabía que tarde o temprano, lo acabaría haciendo.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Lun Ene 02, 2012 8:13 pm

Afuera el cielo era de color gris y unos finos copitos de nieve se deslizaban por el aire sin cesar, pero terminaban por derretirse antes de chocar con el suelo que estaba cubierto de una fina capa de hielo. Ya nada quedaba del verde paisaje que podía apreciarse en verano o en la primavera.
La espera de Andrew no duró mucho, Emma jamás le hacia esperar y eso le gustaba porque significaba que ella también se moría por verle. Giró la cabeza en cuanto la vio aparecer al final de pasillo. Volver a ver su sonrisa le dejó sin respiración por varios segundos, estaba tan guapa como siempre pero Andrew jamás terminaría por acostumbrarse a aquello, lo que ella provocaba en él era permanente, nunca dejaría de sentirlo y tampoco quería que eso ocurriese.
-Hola mi amor-. Dijo adelantando se a su encuentro, para recibirla con un abrazo y elebarla en el aire durante algunos segundos. -¿Cómo estas?-. Dijo luego mientras se acercaba para bersarle.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Lun Ene 02, 2012 8:28 pm

Enamorada. Eso era lo que pasaba, estaba loca y completamente enamorada de Andrew. Jamás se había sentido de aquella manera, y eso la hacía sentir angustiada. Era como caminar por un bosque a oscuras, sin saber el camino ni donde terminarás. Tampoco si llegarás de la misma manera en la que empezaste el camino, ni que encontrarás durante él. Era todo completamente desconocido para ella. Cuando no pasaban tiempo juntos, le echaba de menos. Sentía un vacío en el pecho, y tenía la sensación de que cualquier cosa podía ocurrir, cualquier desastre. Sin embargo, cuando estaban juntos, era completamente lo contrario. Era como si nada malo pudiera ocurrir, como si todo se alineara y fuera una película. Como si ellos dos pudieran controlarlo todo. Se sentía completa, y no podía dejar de sonreír aunque se lo propusiera. Era todo tan raro... No sabía como explicarlo, por eso no mencionaba nada de eso.

Cuando Andrew la vio, se acercó a ella para alzarla durante unos segundos y para darle un beso. Ella sonrío, pero cuando lo tubo delante simplemente le empujó- ¿Quien te crees que eres, eh Márquez?- Le preguntó enfadada. Llevaba tantas semanas esperando una carta suya, verle por los pasillos o tener noticias de él, que no podía dejárselo pasar. Aquella espera había sido demasiado dura como para darle un abrazo y no decirle lo molesta que estaba- No puedes desaparecer durante una semana entera y hacer como si nada. Andrew, ¿no lo entiendes?- Lo que no quería hacer, lo acabaría haciendo. Pues las lagrimas empezaron a acudir a sus ojos- Lo siento, me gustaría darte un beso y olvidarme de el vacío que he sentido aquí en el pecho durante estos días. Me gustaría no echarte de menos cuando no estas. Poder seguir como si nada, pero no es así. Pienso en ti cada maldito segundo del día, cuando te miro me da la sensación que mi corazón explotará en cualquier momento como si fuera un volcán. En cambio tú... ¡No das señales de vida!- Gritó, sin embargo, se le echó encima. Rodeó el cuello del joven con sus brazos y le besó en los labios. De una manera como nunca lo había echo.

Se había propuesto no decir palabra de todo aquello, pero al verle todo empezó a salir de su boca sin que ella pudiera evitarlo. Pero de eso trataba una pareja, ¿no?
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Lun Ene 02, 2012 10:23 pm

Las cosas iban bien, de hecho cuando sostenía a Emma en sus brazos parecía el momento más perfecto de toda su vida, sin embargo lo que ocurrió después le pilló completamente desprevenido. Justo cuando estaba por besarle Jenssen le empujó hacia atrás, apartandolo. Fue como si le hubiesen echado ensima un balde de agua helada, no se esperaba esa reacción, por supuesto que no. Se quedó quieto en el lugar, sin comprender la situación, y dedicó a su novia una mirada expectante, seguro de que en cualquier momento comenzaría a explicar lo que le ocurría.
Andrew escuchó con atención cada palabra pronunciada por la muchacha y tenía que admitir que aquella situación le había dejado bastante atónito. Tenía claro que no se había portado bien con Emma en el último tiempo, le había dejado fuera de su vida en cierta forma, pero no se esperaba que la muchacha actuase de esa manera, es decir, habían sido muy pocas las veces que él y Emma habían tenido una pelea, y cuando eso ocurría ambos lo encaraban de otra manera. Ahora ella se había encargado de soltarle todo tan crudamente que le había dejado sin palabras.
Tardó cerca de un minuto en reaccionar cuando Emma le tomó por el cuello y le beso, ¿Qué significaba todo eso? Apenas un momento atrás le había rechazado.
-Emma...-. Logró murmurar un par de segundos después, mientras observaba el ramo de flores que había dejado sobre el marco de la ventana. -Yo.., realmente lo siento...-. Agregó luego, aún sin saber muy bien que decir. Era cierto, lo sentía, realmnente sentía haberse portado tan mal con ella, no haberle enviado una nota o algo en el último tiempo pero, ella tampoco lo había echo, ni tampoco había ido a verle a la Mega-Temporada de Galovic que había transcurrido unos días atrás. Y no es que no hubiese comprendido que quizá tenía que estudiar y todo eso. -Tienes razón-. Decidió dejar de lado todo lo que acababa de analizar. -Me he comportado como un estúpido, me he alejado de ti sin sentido, ni siquiera fui capaz de mandarte una nota, lo sè. No creas que no lo sabía, de hecho he traído algo para tí en demostración de mi arrepentimiento-. Patrecía que finalmente la sangre volvía a circular por su cerebro. Tomó el ramo de flores y se lo entregó con una sonrisa. -¿Me perdonas?-. Finalizó esperando que las cosas se arreglasen lo antes posible.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Lun Ene 02, 2012 10:44 pm

Quizá había exagerado las cosas, pues ella también tenía parte de culpa en todo aquello. Pero, no podía evitarlo. Necesitaba decir todo lo que sentía, pues habérselo guardado dentro, había sido doloroso para ella. Necesitaba que Andrew entendiera lo que sentía, lo que le ocurría. No intentaba ser la típica novia controladora y celosa, la que tiene que ser el centro del mundo de su novio, para nada. Pues ella también tenía sus momentos a solas, tardes con sus amigas y su espacio. Pero ansiaba que él la echara en falta tanto como ella lo hacía.

Las lagrimas se habían derramado, y eso la enojaba. Ya que aquello era lo último que quería hacer. Se suponía que aquel día era para pasarlo juntos, aprovecharlo, reírse y charlar. Y en cambio... ella lo había convertido en una pelea. A decir verdad, eran una pareja que mantenían pocas discusiones, y si las mantenían no eran como aquella. Estaba llorando, ¡que tonta!- Andrew, no...- Susurró- La culpa a sido mía, lo siento... No tendría que habértelo dicho de esta forma, quizá... - Suspiró secándose las mejillas. Calló, escuchando las palabras del joven tomó aquel ramo de flores con una sonrisa, sin embargo sus mejillas seguían empapadas- No quiero que te sientas culpable, si te he dicho todo eso no era para herirte... Pues sabes que si te hago daño a ti, que si tu lo pasas mal... yo también lo hago- Afirmó- Pero es que... Tengo mucho miedo- Logró decir, al fin- Quizá he utilizado esto para decirlo, porque no tenía idea de como hacerlo.

Le miró a los ojos- No entiendo como quieres seguir conmigo, después de que te monte números como estos... -Dijo burlándose un poco de si misma. Se dejó caer en el suelo, apoyándose en la pared de aquel frío pasillo- No sé como explicarte lo que me pasa... - Confesó- Es que... me angustio cuando no te veo, me pongo mal... Te echo tanto de menos, aunque no te haya visto solo en dos semanas. ¡Solo dos semanas! Y cuando te veo, aunque solo sea a lo lejos... el corazón me late tan fuerte, que no puedo ni respirar... Jamás me había pasado nada de esto, y no sé como afrontarlo...- Miró un momento el suelo, y luego le miró a él- Jamás me había enamorado.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Lun Ene 02, 2012 11:15 pm

Andrew era un chico simpático que muchas veces prefería reír, o hacer algo divertido para esquivar las situaciónes difíciles, pero aquello no significaba que no fuera una persona sensible, ver a Emma empapada en lagrimas le partía el corazón y saber que le había hecho tanto daño estando alejado de ella por un tiempo más aún. Emma era la única chica con la que había estado durante la secundaria y también era la única persona de la que había estado enamorado en toda su vida. ¡Claro que no quería arruinarlo! No queria perderla por nada del mundo, pero a veces las cosas se le iban de las manos, y terminaba lastimandola.
De pronto la escena había cambiado por completo, Emma no dejaba de culparse y ahora yacía en el suelo preguntandose por qué alguien como él estaba a su lado, soberana tontería. Enseguida se agachó y le tomo de la cara con suavidad para poder secar las lagrimas que continuaban deslizandose por su rostro. -No, cariño por supuesto que no es tu culpa y, ¿Sabes qué? A pesar de que no estemos acostumbrados a ésto, me encanta que me lo hayas soltado así. ¡Es necesario que expresemos las cosas como las sentimos! De otra forma terminamos por guardarnos todo lo que nos pasa y no somos del todo sinceros ¿No crees?-. Hizo una pequeña pausa. -Además yo también la paso mal si tu estás mal y sobre todo si es por mi culpa... ¿Miedo? ¿A qué podrías tener miedo Emma? Eres la persona más valiente que conosco. -Dijo y acercó la cara de la muchacha a la suya, para poder darle un beso lleno de ternura. -No me puedo creer que te estes planteando eso, ¿Cómo puedo estar contigo? Emma no me importa que pasen estas cosas, es más, creo que el problema sería si no ocurrieran porque si así fuera sentiría que no te importo, que te da lo mismo verme o no. Además, estoy contigo porque te quiero porque jamás me había sentido así por nadie y porque me pasan las mismas cosas que a tí. Quizá tengas razón, y no sepamos como afrontarlo, pero lo importante es que lo haremos juntos ¿Si?- Finalmente se paró y le tendió una de sus manos para ayudarle a hacer lo mismo. Necesitaba que se pusiera de pie para poder abrazarla muy fuerte. -Vamos amor, deja de llorar por favor..-. Suplicó, aún esperando que acepte su ayuda.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Lun Ene 02, 2012 11:37 pm

Escuchó con atención las palabras de Andrew. Entonces, justo en aquel momento se dio cuenta, tuvo claro el motivo por el cual, todo aquello valía la pena. Miró al joven a los ojos, no podía acabar de creerse que le pudiera querer de aquella forma, sin embargo, lo hacía. Aquel beso, lleno de ternura, provocó que el corazón le latiera de una manera rápida y que se quedara sin respiración. Cada palabra que el joven pronunciaba, se quedaba clavada en su mente. Como si estuviera memorizando aquella conversación, como si lo necesitara más adelante. Para recordarlo quizá, cuando se derrumbaba, para sonreír cuando estaba mal, o simplemente para tenerlo presente cada día. El joven le tendió una mano, la cual aceptó con una media sonrisa. Cuando se encontraron frente a frente, Emma rodeó su cintura y le abrazó- Te quiero- Susurró hundiendo su cabeza en el pecho de Andrew.

Recordó entonces el paquete que llevaba en su bolsillo, se separó un poco para poder sacarlo. No sabía como había conseguido meterlo allí, pero al fin lo había logrado. Le ofreció entonces un paquete negro, un un lazo rojo en el que ponía "Feliz navidad" con letras grandes y oscuras- ¿Recuerdas que tenía una sorpresa para ti? Aquí la tienes- Dijo. Cuando vio aquel reloj en el aparador de aquella joyería, había pensado en que era perfecto para él. Le había echo ilusión comprarle a Andrew el primer regalo de navidad, ya que eran las primeras navidades que pasaban como pareja.

Tomó de nuevo el ramo de rosas que había dejado en la ventana durante los minutos anteriores y lo olió. Era bonito, realmente bonito. Andrew y Emma discutían poco, pero cuando lo hacían... sabían solucionarlo. Siempre acababan culpándose los dos por todo, abrazándose y disculpándose el uno con el otro. Eso era lo que pasaba cuando dos personas se querían de aquella manera.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Mar Ene 03, 2012 4:21 am

Andrew cada vez se sentía más seguro de que Emma era la mujer de su vida, quería compartilo todo con ella a pesar de que aún eran muy jóvenes para pensar en algo más que un noviazgo. No importaba nada de lo que pasase entre ellos, sabía que las cosas se arreglarían porque lo que ambos sentían por el otro superaba cualquier cosa que se pusiera en el medio.
Por suerte sus palabras habían logrado que su novia se tranquilizase y al fin parecía que su relación volvía a la normalidad. Andrew correspondió el abrazo de la chica y le beso, pero esta vez mucho más apasionadamente que antes. -Yo te quiero mucho, mucho más-. Le contesto mirandole a los ojos.
De pronto Emma comenzó a buscar algo en su bolsillo, a lo que Andrew esperó, seguro de que iba a volver a llevarse una sorpresa, pero esta vez una buena. La muchacha sacó un paquete adornado con un moño y se lo entrego. Andrew leyó la tarjeta, era su presente navideño. Sonrió, contento y rompió el papel de regalo para ver su contenido. Se quedó atónito al ver un presioso reloj de lujo. Observó que ya estaba programado y se lo puso, encantado. -¡Emma! ¡Gracias! Es precioso, pero no tenías que molestarte en absoluto.-. Le dijo y le dió un beso en la mejilla. -Yo también te he comprado algo pero, no lo traje ahora. ¿Quieres que vayamos a buscarlo?-. Preguntó luego, lo cierto era que no había llevado el paquete allí porque a veces era un tanto vergonzoso y temía que a Emma no le gustase o algo por el estilo. Era por esa razón que él siempre prefería entregar el regalo mediante una lechuza o otra persona, pero esta vez había decidido arriesgarse.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Mar Ene 03, 2012 12:23 pm

Eran jóvenes, pero Emma tenía muy claro que él, la hacía la chica más feliz del mundo. Y sabía también que en aquel momento, no le importaba compartir el resto de su vida con Andrew. Le daba igual lo que pudieran opinar los demás, las opiniones, los comentarios... Cualquier problema lo podían solucionar juntos, nada podía interponerse entre ellos. Más adelante ya hablarían de su futuro, de momento tenían que disfrutar de lo que estaban viviendo. Debían aprovechar cada momento juntos y experimentar cosas nuevas, como el echo de enamorarse.

Andrew correspondió a su abrazo y la besó, de una manera distinta a la anterior. De una manera más apasionada, Emma correspondió ante aquel besó y rodeó su cuello con los brazos dulcemente. Sus mejillas se sonrojaron y el corazón de nuevo le iba a mil por hora. Sonrió ante aquellas palabras- No, yo mucho, mucho, muchísimo más- Le respondió mirándole ella también a los ojos. Y entonces le dio un rápido beso.

-No es ninguna molestia, me hizo mucha ilusión comprártelo- ¡Bien! Le había gustado. Andrew se puso el reloj encantado y le dio un beso en la mejilla. ¿El también tenía un regalo? Aquello la alegró más todavía- Como tú quieras- Respondió. No le importaba si le daba aquello ahora o después. Ni tampoco ir a un lugar o a otro, lo único que le importaba era que al fin pasarían una tarde juntos, sin más preocupaciones ni problemas. Se divertirían, reirían y estarían ellos dos, juntos y sin nadie más. Y aquello era lo único que le importaba en aquel momento.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Mar Ene 03, 2012 7:36 pm

Escuchó la contestación de Emma con una sonrisa en el rostro, le estaba invitando a una competencia sin fin de la cual esta completamente seguro que no podría salir victorioso. -Me encanta hacerte sentir bien, asi que.. tú ganas-. Rió. -¿Cómo han ido tus clases ultimamente?-. Quizo saber luego. -Bueno, en realidad es una pregunta muy tonta y obvia, lo sé..-. No era una novedad que su novia obtuviera las máximas calificaciones de toda la clase, era toda una cerebrito.

Andrew finalmente decidió que iba a entregarle su regalo a Emma personalmente, y ¿Que mejor momento que ese? Ambos estaban muy contentos luego de haber solucionado el problema del alejamiento. -Vale, tu esperame aquí, vuelvo en un segundo-. Le dijo y desapareció corriendo por las escaleras.
No mucho tiempo después regresó con un paquete en las manos, que en su interior contenía un Vestido que había sido diseñado y realizado por su hermana. -Este es para tí-. Le entregó el paquete con una sonrisa y fue a sentarse en el suelo, ya que el trayecto ida y vuelta hasta su sala común le había dejado exhausto.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Miér Ene 04, 2012 11:31 am

Una sonrisa se asomó a sus labios al escuchar aquellas palabras. Le encantaba ganar, no era una chica competitiva, bueno... si que lo era. Pero, sin exagerar. Como a todo el mundo, le gustaba salir victoriosa, sin embargo, también sabía perder- Me encanta- Dijo mirando a Andrew. Las clases, las notas... Habían sido más difíciles, pero se había esforzado mucho y había obtenido buenos resultados. Después de estudiar todas las tardes, y también muchas mañanas había obtenido las máximas calificaciones, se sentía orgullosa. Se rió, no era una pregunta tonta- Me gusta que muestres interés- Afirmó- ¿Y a ti? ¿Como te han ido?- Preguntó. Pero, ella no era la única que sacaba buenas notas, su novio no podía quejarse de las magnificas notas que sacaba siempre. Era muy inteligente, y sabía sacarle partido a su inteligencia. Recordó entonces su llegada al colegio, le había costado adaptarse y los primeros exámenes le habían ido fatal. Los aprobó todos, pero por los pelos. Fue entonces cuando decidió que tenía que ponerse las pilas fuera como fuera y entonces se propuso ser la mejor de su clase. No estaba muy segura si lo había conseguido, si era realmente la que tenía las notas más altas, pero sabia también que era una de las personas con las calificaciones más brillantes.

En aquel instante, Andrew le pidió que se quedara allí. Que él iba a buscar su regalo. Emma asintió mientras que él salía disparado y desaparecía por aquel largo pasillo. Se apoyó en una de las paredes y suspiró con una sonrisa. Al fin todo había salido bien, se sentía aliviada y contenta. Miró por la ventana y pudo observar a dos alumnos de primero paseando por el exterior cogidos de la mano. La muchacha parecía embobada mirándole, mientras que el joven lo único que hacía era mirar de arriba a bajo a las chicas que pasaban por su lado. Jenssen pensó que su pareja tenía que hacer algo, pues a ella le habría molestado ese gesto. Sin embargo, no hizo nada, suspiró y se aguantó. Emma se dio cuenta de que a esa chica realmente le gustaba su novio, pero que por lo contrario no era correspondida, no de la misma manera. Pero supo, que aquella chica algún día sería capaz de darse cuenta de que era lo mejor para ella, y buscaría a alguien que supera valorarla. Ella había tenido esa suerte al encontrar a Andrew, y estaba feliz por ello.

Andrew la sorprendió. Pues estaba metida en sus pensamientos cuando llegó. Con ilusió tomó el paquete y lo abrió con una sonrisa. Le miró con la boca abierta- ¡Es precioso!- Exclamó. Él se había ido a sentar, pues estaba exhausto después de aquella carrera, Emma se acercó a él. Se arrodilló delante y le dio un beso en los labios- Es realmente perfecto, Andrew- Dijo con una sonrisa y se sentó a su lado, apoyando su cabeza en el hombro de él- Muchísimas gracias- Suspiró mirando su nuevo vestido.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Jue Ene 05, 2012 7:24 pm

Lo cierto era que Andrew había descuidado bastante el tema del colegio por pasar la mayor parte del tiempo entrenando o jugando la Mega-Temporada de Galovic. Tenía claro que no se había tomado las cosas con seriedad y que había hecho mal en descuidar sus estudios por un deporte, pero en su momento las cosas se había sobrepuesto y como consecuecia sus notas en los útimos exámenes no habían sido muy buenas. -Bueno.. No tan bien, pero estoy seguro de que voy a mejorar para los próximos exámenes-. Dijo como quitándole importancia a la situación.
El pasillo del cuarto piso era silencioso y poco recurrido la mayor parte del tiempo y, en cierta forma Andrew sentía que allí podía respirar, como si el aire fuera más puro y, aunque probablemente aquello fuera sólo una mera ilusión suya, lograba que se relajara y se sintiera mejor.
Se alegró mucho de que a Emma le gustara el vestido, sabía que tenían la confianza suficiente como para no mentirse, y que si a la muchacha no le gustaba su regalo, se lo diría. -¿¡De verdad te gusta!?-. Dijo. -Por nada cariño, ha sido un placer-. Contestó luego, recibiendo con gusto el beso en los labios. -Ven aquí-. Dió unas palmaditas al piso a su lado, invitándo a Emma a que se sentara junto a él.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Emma Jenssen el Jue Ene 05, 2012 8:30 pm

Emma se sentó al lado de Andrew y apoyó con cuidado la cabeza en su hombro. Cerró los ojos y suspiro. El viento chocaba contra las ventanas recordando que era invierno y que fuera hacía frío. La nieve recubría cada árbol, cada camino del colegio. Las chimeneas encendidas daban un ambiente cálido a Clevermont, y los alumnos paseaban tranquilamente por sus pasillos. A veces, la música del Auditorio se dejaba escuchar por cada rincón y relajaba de tal forma que podías estar horas y horas parada allí, sin hacer nada, simplemente escuchando aquella melodía. Jenssen añoraba su familia, sin embargo, allí se sentía como en casa. Había conocido gente realmente estupenda desde aquel primer curso, y muchas personas ya eran parte de ella. Nunca se hubiera imaginado que tal cosa pudiera pasar. Al recibir la carta, se ilusionó; podía demostrar lo mucho que valía. Pero alegarse de la familia, sin conocer a nadie en el lugar al que iba. No le hacía tanta gracia. Se negaba a aceptar que solo vería a su familia una vez cada mes, o como mucho dos veces. Se le había metido en la cabeza que no se llevaría bien con nadie, que no haría migas con ninguno de los alumnos de aquel desconocido colegio al que la enviaban. Evidentemente, no había sido así. Y se alegraba.

-Seguro que mejorarán- Dijo refiriéndose a las calificaciones de Andrew- Y si necesitas ayuda en cualquier asignatura, ya sabes que solo tienes que decírmelo. Aunque eso no es necesario, pues sé que te bastas tu solo- Dijo sonriendo orgullosa- Sin embargo, me gustaría estudiar contigo de vez en cuando. Sería divertido- Aunque sabía que se distraerían a los dos segundos. Podían permitirse ese pequeño capricho alguna vez.

En aquel instante se le ocurrió una idea. Levantó la cabeza rápidamente- Te propongo un trato- Dijo con una mirada pícara- Dentro de un par de días, te enviaré una lechuza. En la que te diré donde y a que hora tienes que ir, prométeme que harás lo que yo te diga. Y que irás con americana.- Sabía que Andrew le haría preguntas, pero ella no pensaba responderlas. Quería hacerle una sorpresa, lo tenía todo pensado. Le enviaría una lechuza con una nota, una cita en cualquier lugar romántico. Y ella se pondría el vestido que él le había regalado. Flores, velas y un ambiente romántico. Lo había pensado un par de veces anteriormente, pero nunca lo había terminado de hacer. Ya por los exámenes o por los deberes. No lo alargaría más, pensaba hacerlo de una vez por todas.

Se apoyó de nuevo en la pared, relajada. Calmada y respirando aquel aire que solo se podía respirar en el cuarto piso- ¿Sabes? El otro día pasé la tarde con tu hermana...- Comentó con una sonrisa.
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Re: Pasillo del cuarto piso

Mensaje por Andrew R. Márquez el Sáb Ene 07, 2012 1:29 am

Afuera el viento no dejaba de sacudir a los árboles o cualquier cosa que se interpusiera en su camino, los copos de nieve se iban haciendo cada vez más grandes y las nubes tomaban una coloración oscura que convertía al paisaje en algo aterrador. Andrew estaba complacido de no tener que estar allí fuera, el frío no era algo que le gustase demasiado, prefería, en cambio, aquellos días soleados de calor cuando el sol se escondía muy entrada ya la tarde.
Observó cómo Emma se ubicaba a su lado, le escuchó suspirar y pasó su mano por el hombro de la muchacha. -¿Que ocurre?-. Quiso saber un tanto preocupado, a pesar de que las cosas estuvieran bien entre ellos, todavía se sentía un tanto culpable por no haber estado a su lado los últimos días.
-Claro que necesito tu ayuda, sólo estaba esperando que la ofrecieras-. Dijo a la muchacha con una sonrisa. -Estoy seguro de que será, además, muy divertido-. Concluyó recordando cómo una vez en el pasado habían malgastado un día de estudio en la biblioteca. Jamás olvidaría lo mucho que se había divertido aquella vez.
Emma era una chica creativa y Andrew ya estaba acostumbrado a sus ideas locas, por eso no se sorprendió cuando le dijo que pronto le enviaría una serie de instrucciones que tenía que seguir a rajatabla. -¿Qué es lo que planeas?-. Rió. -Vale, está bien pero voy a estar vigilandote-. Aceptó después aunque un poco intrigado.
Arqueó las cejas cuando Emma le contó que había estado con su hermana, ¿Desde cuando Sydney era tan simpática con su novia? Porque eso significaba hacerle un gran favor a Andrew, en parte. -¿Ah si? Y ..¿Se ha portado bien contigo verdad?-. Quiso asegurarse.
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